Pour une fois, l’on peut dire que ce livre ne doit pas être mis entre toutes les mains ; et non pas pour son indécence, mais pour sa gravité. Car il est des sujets si délicats qu’ils ne supportent pas la moindre faute, ni même maladresse. La “soumission érotique” est de ceux-là, et il faut beaucoup d’intelligence, et beaucoup de pudeur, surtout dans la description des excès, pour le traiter. La métamorphose de Béatrice en Béacul, non pas sur l’ordre, mais à la demande de son amant, rappelle en plus d’un point - et ceci ne doit pas choquer - les initiations religieuses. Car il y a une allégresse dans le sacrifice de l’héroïne (et jamais aucun avilissement) qui fait du récit de son aventure l’un des plus beaux parmi les romans d’amour.
Es un libro de sumisión muy al estilo de Historia de O, sin llegar a ser tan imponente pero tiene sus matices seductores y sobre todo muy perturbadores como si el Marqués de Sade caminara entre nosotros aún y en primera persona contará con gozo sobre las azotainas y ser sangrados con tal de alimentar su solver sexual y el de sus amos, me gusto mucho que casi todos los tintes o la novela gira en torno a cosas lésbicas, creo eso le da un twist muy diferente a las novelas de dominación.
Entiendo que una persona adulta decida que ser fustigada, empalada, sometida, rapada es lo que más le mola del mundo. Pero me cuesta entender que haya quien disfrute pelando al cero a la persona amada, fustigándola con ortigas, vistiéndola con un traje hecho de crin de jabalí para que le pique todo el cuerpo o haciéndola sangrar desde la nuca al tobillo. En fin, que no le veo la gracia.
Dificil lectura, más por las descripciones del sometimiento a Beacul que por el estilo en sí, sobretodo la manera en que la protagonista asume su papel con felicidad y entrega, en cada sesión, como si entrara el espíritu santo. Dificil de ver y de asumir, no sé si es el amor o el placer, o ambas cosas las que exiben una fe ciega, hacia alguien (o algo) que nos lleva a la despersonalización total conviertiendonos en instrumento de uso, por un ser humano o por las mismas instituciones...
Lo mejor que puedo decir de este libro es que es corto. Entre eso y que te puedes saltar párrafos enteros, la pérdida de tiempo no será mucha. Salvo 4 o 5 fragmentos (y estoy siendo generosa) no salvaría nada.
A ver, que tampoco me esperaba nada diferente, este tipo de libros son lo que son.