Nuevo álbum de Guillem March, que en esta ocasión cambia algo de registro, dejando de lado las historias cotidianas juveniles, para centrarse en una trama oscura, un thriller cercano en ocasiones a las historias de Alfred Hitchcock. En este álbum podremos ver cómo en ocasiones la vida de una persona puede complicarse rápidamente hasta el punto de perder el norte, sobre todo cuando la obsesión y el no saber interpretar bien las cosas son habituales en una persona. De este modo, veremos cómo las circunstancias hacen mella en el carácter de David, el personaje principal de esta obra, que no puede aguantar la presión a la que se ve cometido (puede que incluso autosometido) haciendo que se vuelva más agresivo. Los que le rodean no saben lo que ocurre, ¿o quizá sí? Él mismo será el desencadenante de un trepidante final en una historia narrada en primera persona con leves tintes de thriller en donde nada es lo que parece y las sorpresas están a la orden del día.
"Como narrador 'costumbrista' me pareció genial. Ahora veremos como thrillerista. Le tengo fe." Y lo bien que hice. Días grises construye un clima opresivo y asfixiante que no te larga hasta la última página. Miento: aun una vez terminado, se encarga de dejarte con una sensación de angustia. Quizás la resolución no sea lo mejor en el aspecto "detectivesco", pero no deja de ser una excelente construcción psicológica. Es como si el verdadero protagonista del cómic fuera la paranoia, y uno como lector no puede más que volverse paranoico para seguir el relato. Terminarlo fue un alivio pero me dejó con ganas de más. Definitivamente me hago fan de Guillem March.