Mercedes Salisachs Roviralta (Barcelona, 18 de septiembre de 1916) es una escritora española. Hija de un rico industrial barcelonés, Pedro Salisachs Jané, y de Sofía Roviralta Astul, recibió una educación esmerada y liberal-conservadora. Estudió peritaje mercantil en la Escuela de Comercio y en 1935 se casa con otro rico industrial también perito mercantil, fallecido en 1993. Con él tuvo cinco hijos, el segundo de los cuales, Miguel, murió con tan solo 21 años, siendo la fuente de inspiración para una de sus más conocidas novelas, La gangrena, con la que obtuvo el Premio Planeta en 1975. Trabajó como directora editorial de Plaza & Janés y como decoradora. Su primera novela, Primera mañana, última mañana (1955), la escribió con seudónimo: María Ecín. En 1956 gana el premio Ciudad de Barcelona con la obra Una mujer llega al pueblo, en 1983 el premio Ateneo de Sevilla con El volumen de la ausencia y en el 2004 el premio Fernando Lara con El último laberinto. Cuenta también en su haber la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio (1999). Con 19 nietos y un buen número de bisnietos, también ha sido importante su aportación a la literatura infantil. En la actualidad, cumplidos los 95 años, ni su edad ni el hecho de encontrarse impedida de un brazo la han apartado de su pasión por la escritura.
Novela que atrapa desde su inicio, bien contada, con sentencias demoledoras, contada desde la cercanía con esa aspereza de unos personajes que se resisten a los cambios que empiezan a dejarse notar con la llegada del turismo extranjero a España. Nos muestra la sociedad de la época, aquellos que se dejan llevar por la apertura y los que deciden seguir estancados en viejas creencias, por aquellos que viven de las apariencia, del odio, de la hipocresía. Y también aquellos que son solidarios frente al fanatismo moral desmedido. Con un cura que intenta ayudar, a pesar de sus sermones, pero al que no le dejan ser caritativo. Y sobre la indiferencia, el acoso y la estupidez de todo un pueblo contra una muchacha de 20 años, que es tratada como si hubiera cometido el más abominable de los crímenes por quedarse embarazada estando soltera. Merece la pena su lectura.
Habría que cambiar la descripción del libro, es todo spoiler y encima es incorrecto. El estilo engancha, los personajes y sus miserias también, pero es una novela muy, muy cruda.
Estamos en plena postguerra española, en un pueblo de la Costa Brava. Entre el recuerdo de la guerra, el desarrollo económico (todavía para unos pocos solamente) y la llegada del turismo se nos muestra un choque cultural entre la tradición y el liberalismo importado, que afectará de forma dramática a cada personaje.