Un uruguayo inmigrante en la Europa nórdica —para los locatarios, un morkis, un pakkis cualquiera— se dedica en sus ratos libres a escribir novelas que deja a medio hacer, al tiempo que su libertinaje sexual lo lleva a engañar a su esposa y a mantener relaciones esporádicas con varias mujeres. En Husnes, un pueblo del norte de Noruega, firma un contrato como jefe de una farmacia, pero el contrato del que verdaderamente vive pendiente es del que depende la publicación de su primera novela.
Entre la escritura estancada de una novela, la permanente revisión y reescritura de dos cuentos y las prolijas anotaciones en el seudodiario que el narrador lleva, El contrato va ganando densidad, espesor y potencia no solo como narración, sino también como tentativa teórica: es una reflexión sobre la actual situación de los escritores frente al mercado, o acaso en el mercado, y una puesta en cuestión de la moda de la autoficción, con los dilemas estéticos y éticos que acarrea (affaire Karl Ove Knausgård mediante). La constelación de personajes que rodean al narrador es breve y memorable: una prima llamada Eva, singularísima artista plástica; su mejor amigo Wilgot, preso por femicidio; su esposa Greta y, por último, Ingrid, amante y colega, quien lleva grabado en su espalda un trauma oscuro.
Ensamble de oraciones certeras, sugestivas, poderosas, que invocan y encarnan la presencia insoslayable de Onetti, esta obra deja al descubierto la hipocresía de la sociedad, esa gran danza de máscaras en la que los verdaderos rostros nunca se dejan adivinar. Para decirlo en palabras de la novela: «la realidad era una ficción que inventábamos todos los días».
Juan de Dios Caballero (Montevideo, 1954). Emigrado a Suecia en 1979 y luego a Noruega en 2007, Juan es ciudadano noruego y se encuentra radicado en Moss, unos 50 kilómetros al sur de Oslo. Desde los 15 años ha tenido diversos trabajos; ha sido jardinero, limpiador, barman y actualmente es jefe farmacéutico en Husnes, un pueblo lejos de todo. «En cuanto a la escritura, soy autodidacta total. Carezco de formación literaria y de academia. No tengo ningún amigo escritor y, de hecho, no conozco a ninguno personalmente, pero dedicaré el resto de mi vida a escribir, no porque lo crea imprescindible, sino porque disfruto al hacerlo.»
El Contrato es la tercer novela del autor, Juan de Dios Caballero, un Uruguayo que vivió casi toda su vida en Suecia y Noruega. En esta juega con la auto ficción para contarnos una historia sobre un farmacéutico devenido en escritor que trata de encontrarle un propósito a su vida, mientras lucha con sus deseos, su insatisfacción y su frustración. Una lectura tensa, con momentos incómodos y temas que no son fáciles de abordar, manejados con destreza.