Ocho periodistas y ocho investigaciones que estremecieron Lima. Crímenes que nos salpicaron de muchas formas: en los quioscos, televisores, radios e, incluso, nos conmovieron porque, ¿quién no lo ha pensado alguna vez?: pudimos tener la mala fortuna de protagonizarlos.
Crímenes. Buena forma de empezar el año. Pero estos son crímenes indolentes, aquellos que se encontraron con la apatía de la policía, con la inacción del poder judicial, con el morbo del periodismo, con la realidad. Una colección de crónicas escritas por mujeres que debería tener un título más apropiado pues parece que la editorial aprovecha un título previo para empujar un libro de crímenes en Lima en dónde no todos los crímenes documentados suceden en esta ciudad.
Los crónicas están escritas con un buen pulso (a excepción de una, muy breve y mas noticiosa que crónica). La edición es buena y cuidada pero tienes un par de errores atendibles para una posible segunda edición. Habrá que darle una vistazo al primer libro y hacer las injustas comparaciones.
Le encuentro una fascinación inquietante al leer a periodistas y estos reportajes me dan en el punto. Tal vez, por no haber leído antes del caso, mi favorito fue " Marco Arenas Castillo", escrito por Lorena Ormeño.