Bailar es una experiencia que se resiste a ser contada. Su memoria necesita de cuerpos en movimiento para surgir de nuevo. Consciente de ello, la autora recurre a una vivencia personal y expandida del baile para incorporar su gestualidad a la escritura. Siguiendo la metodología del edit musical, en la que un músico realiza diferentes versiones de sus propios temas, este libro es una secuencia de remezclas donde cada parte es reelaboración de la anterior y preludio de la siguiente. De manera similar a como un mismo cuerpo puede ser (con)movido por diferentes escenas musicales, Edit transita por el lenguaje buscando en las palabras lo «asequible, epidérmico y sensorial» de la música. Entre lo anónimo de la pista y la voz propia, estos textos continúan y anticipan gestos compartidos que ensamblan historias a través de cuerpos que bailan.
Creo que me ha interesado más el continente que el contenido, la constatación del proceso de escritura mediante la reelaboración del texto una y otra vez. Sin embargo, en cuanto a lo que tiene que contarnos… ¿qué?
Lo que más me ha gustado del libro es la forma: la autora consigue reflejar la escucha del techno en sus capítulos. Pequeño pero denso, repetitivo pero innovador, técnico pero sentimental.
La forma de leerlo es lo que me ha roto el hilo. Son capítulos cortísimos que considero que no se deben leer seguidos para poder digerir uno antes de seguir... Pero si pasa mucho tiempo entre uno y otro se corta el ritmo.
Gracias, Jesús, por dejarme otro libro que me saca de mis costumbres.
Capta muy bien la estructura del baile del club y lo plasma estéticamente en la escritura y además valora lo indeterminado y lo mal visto. Me ha dicho que está en Japón es cariñosa.
Después encontrar que su escritura busca recrear las ediciones y diferentes versiones que un músico realiza de sus propios temas, me cautivó. Personalmente, es mi propio uroboros: V2, V2.1 V3, V4 shitty speaker mix, V5 dark, V6 final, V6 final final, V7 final final final.
En fin, formato difícil de leer. Alguien ya lo dijo, pequeño pero denso. Mejor leerse espaciado y con una taza de café, igual que las salidas al club o a la rabe.
En general buenazo. “Relatable”(en inglés) e inspirador.
Paradójicamente un libro que es una exploración donde se cuentan las mismas y distintas cosas, repetidas en un formato similar, me hizo conectar muchísimo y ser capaz de volver a leer. Que maravilla cuando las palabras de otras te conectan con experiencias que nunca habrías sabido contar. Que bien poder leer algo así.