“Soy lo que parezco y no parezco lo que soy; soy un enigma inexplicable para mí mismo: ¡Mi 'yo' se ha escindido!"
(Medardus, Los elixires del Diablo, E.T.A. Hoffmann)
Cuando uno lee la obra de un autor en su totalidad, especialmente la de uno tan prolífico como Fiódor Dostoievski, sabe íntimamente que rápidamente comenzará a releer aquellos de sus libros que considere más queridos y que más hondo hayan calado en su corazón y su mente. Más allá de la repercusión que ese libro haya causado en la crítica o en los lectores, uno sabe que está entre sus favoritos y en mi caso, uno de ellos es "El Doble". Dostoievski escribió mucho. Muchísimo. Si sumáramos las páginas de su obra esta contendría varios miles. En lo personal considero entre mis preferidos a este libro, "El Idiota", "Pobres Gentes", Humillados y Ofendidos", "Crimen y Castigo", "Los Hermanos Karamázov" y "Memorias del Subsuelo", puesto que han marcado a fuego mi devoción por este genial y único escritor ruso a quien considero mi favorito (seguido de Franz Kafka), de modo que una relectura de sus clásicos era inevitable y continuará seguramente con otros títulos de su obra.
La elección de "El Doble" responde a una afinidad muy particular que poseo particularmente por esta temática en la literatura. El Doble o "dopplegänger", término de origen alemán y que significa "quien camina a mi lado" ha sido inspiración para muchísimos cuentos y novelas y ha sido utilizado por los escritores de diversas maneras. Sólo es necesario recorrer algunos títulos para descubrir la cantidad de veces que la literatura fue visitada por dobles: Dr. Jekyll & Mr. Hyde de Stevenson, William Wilson de Edgar Allan Poe, el monje Medardus de la novela "Los Elixires del Diablo" de E.T.A. Hoffmann (y de quien comentaré más adelante), Tyler Durden de "El Club de la Pelea", de Chuck Palahniuk, "El Retrato de Dorian Gray" de Oscar Wilde, "El Hombre Duplicado" de José Saramago y tantos otros que podría listar para tener una idea de la abundancia de personajes tan particulares como atrayentes en éste género.
En el caso de Dostoievski, su libro "El Doble" fue, tempranamente, un punto de inflexión en su carrera puesto que iba a poner su reputación en el candelero literario rápidamente. Dostoievski había surgido de las tinieblas con una novela en forma epistolar que se llamó "Pobres Gentes" y que había suscitado la admiración exacerbada del crítico literario más importante que tenía Rusia a principios del siglo XIX, y me estoy refiriendo a Vissarion Bielinski. Éste, junto al poeta Nekrásov, habían leído el libro debut de Dostoievski durante una noche completa y a la mañana siguiente fueron a buscarlo para alabarlo con las mejores críticas, bautizándolo como "el nuevo Gógol".
Esto le sirvió a Dostoievski para poder ingresar a los distintos circuitos del mundillo literario de San Petersburgo y así codearse con los célebres autores de la época, como por ejemplo un joven Iván Turguéniev. Su apellido fue rápidamente conocido por todo el mundo y le depositaron toda la confianza para sus próximas obras.
La idea de Dostoievski para su segundo libro cambiaría radicalmente respecto del argumento y temática del primero. El giro de 360° fue demasiado brusco y cuando "El Doble" apareció a finales de 1846, produjo un impacto negativo que cambió el brillante debut promisorio de un prodigio de las letras rusas al olvido casi sistemático de éste sumado a una crítica cruel y despiadada. De más está decir que el libro fue fuertemente resistido y pasó sin pena ni gloria dejando a Dostoievski en una mala posición literaria y sobre todo anímica de la que tardaría en reponerse. Puntualmente la causa más cercana al fracaso de libro era la confusión que éste generaba en el lector y la extensión un tanto desmedida para una obra sobre un hombre agobiado por la aparición de un doble exactamente igual a él.
Dostoievski construyó al personaje principal de "El Doble" creyendo que iba a causar revuelo en el sentido contrario, el de la originalidad, pero fue ésta la característica que más le reprocharon. En primer lugar remarcaron la gran influencia hoffmaniana (Dostoievski era un admirador del gran autor alemán); similitudes con el poema "El Jinete de Bronce" de otro de sus ídolos, el gran Alexandr Pushkin y además, gran parte de la crítica veía a "El Doble" como una burda imitación parodiante de los personajes de Nikólai Gógol y especialmente veían que se había servido de novelas y cuentos gogolianos como "El Capote", "La Nariz", "Almas Muertas" e incluso "Diario de un loco" para construir al personaje principal, el del Sr. Goliadkin. Si hasta su lacayo se llama Petrushka, al igual que el de Chichikov en "Almas Muertas".
Pero en verdad, ¿esto tan así? Debo reconocer que el estudio previo que incluye una investigación histórica, literaria, personal y social de Dostoievski y Rusia, desarrollada por el argentino Alejandro Ariel González, quien fuera premiado en Moscú por la traducción de este libro es sencillamente descomunal. Desde la explicación histórica que inicia desde el legado del zar Pedro el Grande, hasta Nicolás I, quien instaurara la famosa "Tabla de Rangos" para ordenar todo el sistema burocrático del Estado, hasta el entorno social de Dostoievski por esos años, seguida por una profunda investigación de este libro y complementada por el testimonio de la crítica contemporánea del autor hasta nuestros días. Analiza también las diferencias formales, estilísticas, argumentales y caracterológicas entre ambas versiones.
En este volumen podemos leer las dos versiones de la novela, rica en notas, explicaciones y aclaraciones a pie de página. La edición de 1846 se subtitulaba "Aventuras del señor Goliadkin" mientras que la de 1866 el mismo fue reemplazado por "Poema de Petersburgo". Como yo puntualmente había leído la versión de 1866, opté por leer la original de 1846 que es prácticamente igual a la más nueva en los primeros nueve capítulos, pero que fue reeelaborada por Dostoievski a partir del capítulo X hasta arribar a cambios profundos e incluso en los párrafos finales. Y por último, podemos encontrar un pequeño apartado con los Borradores para la planeada reelaboración de "El Doble", algo completamente inédito aún para los lectores más dostoievskianos. Sencillamente impresionante.
Yendo un poco al análisis de la novela uno se pregunta: ¿Realmente Dostoievski escribió un libro flojo y desatinado? Pareciera que no.
González nos explica que por alguna razón, el autor no dejó nada al azar ni ningún cabo suelto. Es más, reconoce que se inspiró en Gógol y especialmente en Hoffmann para imprimirle las características del doble al Sr. Goliadkin pero teniendo en cuenta detalles que a todos los lectores se nos pasarían por alto, comenzando por el nombre del personajes principal. Es el único caso en que Dostoievski llama a un personaje con el mote de "Sr." y no con nombre y patronímico como se estila en las novelas rusas. En segundo lugar nombre, patronímico y apellido del personaje: Iákov Petróvich Goliadkin. Por ejemplo sólo tomaremos el nombre, de origen bíblico y oh casualidad que Iákov, forma rusa del nombre bíblico Ya'akob, se basa en Jacob, hijo de Isaac y Rebecca que es además... hermano gemelo de Esaú.
Pero esto no es todo. Entre otros detalles, cuando nos adentramos en la obra, leemos que el Sr. Goliadkin realiza un trayecto paralelo al río Fontanka y varios sucesos se dan entre los puentes Ishmailovski y Ánchikov y este último posee... si, posee sendas estatuas de los Dióscuros Cástor y Pollux, conocido en el zodíaco como el signo de Géminis. Es más, en las notas al pie de la página 98, González transcribe parte de la crítica literaria de N.I. Osípov (circa 1929) y nos revela un dato más que asombroso:
"Son muy interesantes las observaciones de Osípov acerca de la duplicidad y especularidad que recorren las páginas del relato: Iván Semionóvich, funcionario que ocupa el sitio de Goliadkin y Semión Ivanovich (difunto al que sustituye el Goliadkin menor); Goliadkin tiene dos jefes directos (Antón Atnonóvich y Andréi Filíppovich, y dos superiores (Su Excelencia y Olsufi Ivánovich); dos son los compañeros que encuentra por la calle, y dos son los encuentros con ellos; dos mujeres (Karolina Ivánovna y Klara Olsúfevna), dos criados (Petrushka y Evstafi), dos amanuenses (Ostáfev y Pisarenko); dos son las viejas que casi derriba Goliadkin en el baile; dos son los vendedores ambulantes que derriba en la calle; dos son los rublos que le debe a Vajraméiev, dos son las horas que espera en la escalera de servicio; dos tras la pila de leña; dos minutos; dos pasos; dos ojos de fuego lo miran en la oscuridad del coche que lo lleva al manicomio."
¿Parece esto obra de un inexperto escritor de 25 años que quiso "probar suerte" con su segundo libro? Pues no. Dostoievski sabía muy bien dónde quería llegar y entonces, al sufrir semejante revés decide reescribir el libro veinte años después, en 1866, año que para variar sería uno de los más convulsionados de su vida, a punto de ir preso por no cumplir con su editor escribe "El Jugador" en tan sólo 26 días y comienza a escribir los bosquejos iniciales de una de sus obras claves, "Crimen y Castigo, pero antes, reescribe y corrige "El Doble". Sólo una mente brillante, única e inigualable como la de este escritor único puede desenvolverse bajo tanta presión.
El Sr. Goliadkin será objeto de estudio de todo el mundo. Todos quieren llegar a desentrañar quién es y qué es lo que puntualmente sufre a lo largo de esta novela. Goliadkin formará la famosa "Trilogía del Subsuelo" junto a personajes como Rodion Románovich Raskólnikov, de "Crimen y Castigo" y el atormentado personaje sin nombre de su otro libro "Memorias del Subsuelo", personajes que le llamarían poderosamente la atención a uno de los más grandes filósofos de la historia como Frederick Nietzche. Yo, por sus características, agregaría también a esta trilogía a otros personajes dostoievskiano como el del cuento "El sueño de un hombre ridículo" y "El señor Projarchin", pero está visto que los tres primeros conforman un triángulo psicológico digno de estudio desde que esos libros aparecieran en su momento.
Críticos, lectores, filósofos y psicoanalistas siguen debatiendo quién es realmente el Sr. Goliadkin y esto que plantea muy seriamente González en el estudio previo:
”¿Goliadkin menor es real? ¿Es una alucinación? ¿Es una proyección? ¿Sólo Goliadkin ve a su doble o también lo ven los otros personajes? ¿Las cartas que escribe y recibe Goliadkin son reales o imaginarias? ¿Hay una conspiración en su contra o todo es producto de su perturbada psiquis? ¿Realidad y delirio están delimitados o se funden?... ¿El Doble es sólo una historia de una locura? ¿Es un relato fantástico? Si fuese lo primero, ¿Goliadkin está loco desde un principio o se vuelve loco durante el relato? ¿Goliadkin menor es causo o consecuencia de la locura del protagonista? ¿Cuál es su dolencia? ¿Paranoia? ¿Esquizofrenia? ¿Manía de grandeza? ¿Por qué enloquece? Si fuese lo segundo, ¿qué representa la figura del doble? ¿Cabe hablar de desdoblamiento de personalidad o de duplicación? Más en general, ¿puede hablarse de crítica social? ¿De novela de tesis? ¿De parodia? Todas estas cuestiones están en el centro del debate.”
Lo cierto es que "El Doble" no es para nada un libro de menor importancia que otras obras cumbres de Fiódor Dostoievski. Sirvió como punto de partida para iniciar la verdadera carrera literaria de este autor que perfeccionaría la construcción psicológica de otros personajes tan complejos como Iván Karamázov, Piotr Verjovensky, Rodion Raskólnikov, Nikólai Stávroguin, Arkady Dolgoruki o Alexéi Kirilov, sólo por nombrar algunos de sus tantos personajes.
Dostoievski es uno de los más grandes novelistas en la historia de la literatura y según mi humilde opinión fue gracias a "El Doble" y no a "Pobres Gentes" como se transformó en la gloria literaria que representa para mí y para muchos lectores dostoievskianos a quien, gracias a sus incontables enseñanzas, lo queremos sencillamente como a un padre.