¿Qué cosa peor le puede pasar a alguien que perder el trabajo con el que había soñado toda su vida? Encima, por razones totalmente ajenas a su desempeño. Para una persona frágil, puede suponer el hundimiento en la depresión, la abulia, el sentarse en el sillón hasta que venga un huracán que termine con el sufrimiento. ¿Y si encima a los dos meses, todavía sin perspectiva laboral, llega la peor pandemia del último siglo que obligó a cuarentenas y más encierros? ¿Puede llegar a sanar escribir un diario del padecer? Es lo que intentó Germán Beder y el resultado son estas páginas que van desde la obvia tristeza hasta los intentos por superarla, la lucha contra el mundo y contra uno mismo en el peor de los contextos. Beder se atreve a todo, incluso a darles charla y hasta obligarles a cortar la comunicación a las personas más insistentes de este mundo: los trabajadores de los call-centers de las empresas. La receta, siempre, es el humor (no siempre) involuntario.
Durante 2022 conocí al pícaro Beder por Paren la Mano, y obviamente no fue más importante que mi novia, pero no hubiera sido tan llevadero el año si no lo hubiera conocido. Es raro apuntarle algo tan importante a un programa pero cuando es lo que suena constantemente, y te acompaña siempre, ya es medio lo mínimo.
Cuando Germán anunció que iba a publicar este libro por su cuenta, obviamente necesitaba tenerlo, y enseguida que se publicó le tire un mensaje para ver si era una posibilidad que lo publicara en Kindle, porque Buenos Aires queda lo suficientemente lejos de Montevideo como para que pasarlo a buscar por la radio no fuera una idea muy realista. No obtuve respuesta, pero muy poco después anunció que había conseguido que una librería de acá lo tuviera, así que me siento responsable de que allá legado a Uruguay, de nada gente.
Sobre el libro: me parece que lo mejor para resumirlo es parafraseando a lo que Germán mismo escribió. Dijo que en parte pensaba que el libro podía llegar a ser algo así como el Diario de Ana Frank pero para depresivos, y confirmo totalmente que lo es. Claramente no es necesario ser depresivo para disfrutarlo, pero es un gran plus. Es el acompañante perfecto al programa, porque por momentos arrancas a leer y te das cuenta que va a contar alguna anécdota que contó en PLM, y no sabría por qué, pero son hasta más divertidas en el libro, y además que hay muchísimas más que no las contó (aún), que son excelentes, cómo todas las historias en las que aparece Joaquín, por ejemplo.
Es una lectura verdaderamente fácil y llevadera, no soy el lector más consistente, nunca me siento y leo más de 30 carillas de una tirada, y es por eso que es perfecto el formato de diario.
Cómo ya medio que mencioné al comienzo del "análisis" del libro, no puedo no sentirme identificado con Germán, y se nota que todas las emociones descritas son verdaderamente las de él y no las de un personaje cómico cualquiera, por lo que no puedo no darle 5 estrellas. Todas la "trama" de su relación con Paula no podía no sentirse más cercana, el miedo casi constante, y totalmente autogenerado, de no ser suficiente, y más aún con el broche dorado e imposible mejor dicho en la entrada de diario del cumpleaños de ella.
La dosis perfecta de risas y ternura que se necesita en las idas a la oficina. El fracaso, los pequeños logros personales, la introspección cómo si la vida fuera una sitcom eterna. En fín, lo fabuloso de la cotidianeidad.
Con este libro me reí mucho. Relata 365 días del año de pandemia que vivió German Beder y tiene anecdotas muy buenas y su manera de escribir también es buenisima. Al estar separado por libros, se lee super rapidisimo. Es muy buen libro si tenés unas horitas y la querés pasar muy bien riendote de las desgracias de otra persona jajaja.
podría caer en la chabacanería, en lo simple, en hacer chistes, en decir que me reí mucho y contar que estiré este libro lo más posible por más de 6 meses porque no tenía ganas de terminarlo nunca (y que lo pedí como regalo de cumpleaños hasta el cansancio y tuve que hacerme la sorprendida cuando me lo dieron), pero creo que se merece muchísimo más. asumiendo el riesgo de quedar medio pesada en los ojos de más de uno, de tomarme tan seriamente un diario intimo de pandemia publicado por un tipo que se caga encima y tiene una adicción a los grisines y las galletitas melba, la verdad que admiro con cada parte de lo que soy el don que tiene germán de encontrar lo divertido, lo absurdo, en el desastre cotidiano. es una escritura entrañable, cercana y hasta calida, en un momento en el que el desencuentro abundaba y el miedo se llevaba puesto todo. me fascina (y creo que me va a fascinar siempre) todas estas aptitudes que digo, y creo que la curiosidad y la rapidez del intrepido (nombre no puesto al azar) son de las cosas más valiosas que puede tener no solo un autor o persona mediatica, sino que un amigo, un marido, un padre y, al fin y al cabo, un tipo cualquiera. te quiero mucho german beder por favor adoptame.
Es imposible no identificarse con un libro escrito por Germán, es increíble como nos interpela a cada uno haber vivido los mismos sentimientos que él en nuestros peores y mejores momentos. La pandemia fue un momento duro, y que él, mientras la vivía, haya podido relatarnos sus mecerías, sus triunfos, sus momentos de vulnerabilidad y sus anécdotas de siempre es realmente sorprendente.
Inevitablemente leerlo es pasar por un sin fin de emociones que nunca te esperas, porque así es la vida de él, y así es como lo escribe, y que nos obliga a acompañarlo por ella con su narrativa. Desde la vulgaridad hasta la extrema cordialidad, Germán es un ejemplo penosamente real de que cualquiera puede salir del peor de los pozos y lograr darle ese giro a la vida cuando uno menos se lo espera, pero que somos nosotros los impulsores de eso, siendo siempre nosotros mismos, con nuestras trabitas, nuestras anécdotas, nuestros mejores y peores momentos y siempre con una valija cargada de ilusión.
Compre este libro desconociendo absolutamente de que se trataba, simplemente impulsado mi fascinacion al programa paren la mano, que me presento a German en mi dia a dia. Despues de leer El dia que casi me muero, empecé por este libro un poco desconfiado por el formato en el que estaba escrito, opinion que descarte inmediatamente al avanzar en las paginas. El libro tiene cierto hilo de sucesos, personajes o anecdotas que a veces se continuan y a veces no. A veces relatos “sueltos”. A veces dias de pocas palabras. Un libro que cualquiera de nosotros podria animarse a escribir, pero que solo el papa de Olivia puede lograr algo que te entretiene, te hace reir y tambien emocionar. (El dia 282, por favor. Dios, patria y familia.)
Imposible definir lo que este tipo me transmite con el mero hecho de contar sobre su vida. De forma elocuente retrata todo su año 2020 en formato diario. A su accidentado comienzo de año, quedándose sin trabajo, lo ataca el comienzo de la pandemia y transitamos con él una serie de sucesos surrealistas dignos de un bahiense encerrado en un departamento en pleno Villa Urquiza, Buenos Aires. Anécdotas grandilocuentes, aventuras tragicómicas y pavaditas varias es lo que este libro tiene para ofrecer, alguna que otra pizca de intrascendente paranoia y sobre todo mucho respeto, siempre desde el respeto 🙌.
Tal vez no se merece reaaalmente 5 estrellas pero que se yo, me hizo reír fuerte muchas veces y al gbeder lo quiero mucho (es un geminiano vergonzoso, no quererlo sería no quererme a mi misma). Además el formato es muy llevadero y aunque recordar la pandemia me dió un poco de dolor de cabeza, no podría haberle tocado mejor año para escribir un libro así. pd: alguien cambie la portada a la nueva que es excelente !!!
Un viaje en el tiempo al 2020 pandemico y visto desde la óptica de Germán Beder (que no es la persona más cuerda). El libro es simplemente gracioso. La picardía del intrépido autor para contar ciertos pasajes absurdos de la pandemia despiertan risas constantes, funciona como crítica social en ciertos aspectos y por momentos encontrarás ternura.
Un libro que se lee rápido y creo que se se debe a que de la forma en la que esta escrito te dan ganas de seguir leyendo. Uno se siente acompañado mientras va leyendo y descubriendo todas las cosas cotidianas que le van sucediendo a German en un año tan extraño y complejo como lo fue el de la pandemia.
German te amo, me sacas siempre sonrisas, y en el cumple de paula maripocitas en la panza. Aguante el panzas y es gracioso leer de ustedes previo a plm, increible duo, los amo siempre desde el respeto
Imposible no reirte de lo que escribe este tipo. Realmente me he reído en voz alta en plena linea D yendo a la facultad. Y ahora me dieron ganas de tocarle bocina a la gente. Leanlo