En esta novela histórica, considerada un clásico de la literatura puertorriqueña -y ya en su edición 68va.- el autor se adentra en la búsqueda del origen del ser puertorriqueño en la época colonial española. Esa cualidad la convierte en una de las escasas novelas de esa clase en Latinoamérica, una de las razones principales para s proliferación. Mediante una historia romántica de una pareja, enmarcada dentro del proceso de conquista y colonización de Puerto Rico, el autor logra retratar las causas forjadoras de la realidad de la puertorriqueña para la década de los cuarenta.
Esta es la segunda vez que leo este libro. No hay otro libro semejante en cuanto la vida colonial de Puerto Rico, cuando se cruzaron tres mundos...entre Españoles, africanos, y Tainos. No hay mucho en términos de aventuras de lo cual este libro podría haber beneficiado. Realmente es acerca de un Español converso de origen Arabe llamado Ricardo. Un poco idealista, y predicablemente se enamora de una Taina Guimazao, quien sufre de una caracterización demasiado infantil. El libro es frustrante, porque primero por la idealización del protagonista desde que pisa la isla. Hubiera sido mas creíble, un crecimiento de en colonizador que cambia poco a poco a ver las crueldades infligidas, pero no crece. Ricardo es tan estático como su final y vuelta conviniente a la madre patria con un suspiro.
Lo recomiendo simplemente porque no hay otra novela de este indole para Puerto Rico.