Demonios, primera novela del escritor Huáscar Robles.
En mi casa, mis papás llamaban “Pichones” a los demonios. “Ese tiene pichones” “Los pichones se revuelcan” “Está apichonao”. Cuando era pequeño presencié varias manifestaciones de endemoniados. Incluso en mi casa nos visitaba una mujer poseída que tenía un bebé de unos tres años. Yo me quedaba en mi cuarto jugando con el nene mientras mis padres, en la sala, reprendían los pichones en el nombre de Cristo. De casualidad le contaba estos episodios a mi esposa cuando me encontré con Luis Negrón en @librerialaesquina y me mostró este libro que acababa de llegar.
Encontré muy refrescante esta novela. Una historia que nos remonta a los 80 y se siente vintage pero en un ambiente muy particular: el boom del evangelismo, el “satan scare”, la guerra fría, la epidemia del sida y lo que significó para la comunidad homosexual; entre tantas otras cosas que caracterizan esa época. En resumen, una década que nos enseñó a vivir y acostumbrarnos a nuestros demonios como solo pajitas que caen en la leche.