Tony Chu es un detective con un secreto. Un extraño secreto. Tony Chu es cibópata, lo que significa que recibe impresiones psíquicas de todo lo que come. También significa que es un gran detective, siempre que no le importe mordisquear el cadáver de una víctima de asesinato para averiguar quién lo hizo y por qué. La División de Crímenes Especiales de la FDA, la agencia policial más poderosa del planeta, le encarga investigar sus casos más extraños, enfermizos y rocambolescos.
Presentamos el tercer y último CHEW Integral, un enorme tomo a mayor tamaño en tapa dura que recoge los últimos 20 números de la serie sobre polis, criminales, cocineros, caníbales y clarividentes. Serie habitual en los listados de las más vendidas del periódico New York Times y ganadora del premio Harvey y de múltiples premios Eisner.
Se enfrentan enemigos, se resuelven misterios y el número de víctimas aumenta mucho, pero que muy mucho.
También se incluyen los números especiales, grandes éxitos de ventas, protagonizados por el gallo homicida favorito de todo el mundo, WARRIOR CHICKEN POYO, DEMON CHICKEN POYO, y el doble cruce entre series, CHEW/REVIVAL y REVIVAL/CHEW.
Decae algo hasta las 3'5 de 5⭐. Demasiados altibajos en el ritmo, demasiados nuevos personajes con poderes epicúreos a cada cual más raruno y, claro está, también entorpece la trama principal de resolver el misterio que viene dándose desde el primer integral incluyendo varias historias terroríficas que cogen personajes de la cultura popular como El exorcista o El Grinch. Y por si fuera poco se incluyen dos aventuras de Tony Chu en el pueblo de Wisconsin que sale en el cómic de "Revival".
Pero lo peor es que, para cuando llega la revelación final, tras tanta interrupción, se desfonda aún más la cosa, pues está cogido por los pelos la tan cacareada manipulación y conspiración detrás de la pandemia y la posterior prohibición de pollo, y otras aves de corral, por parte del gobierno.
Sin embargo, se agradece mucho ese epílogo final y la vuelta de la hija de Tony Chu, Olive, y su compañera algo desmemoriada y adicta a los psicotrópicos -y no sin razón-, de Ginny, una pharmakischyros (insensible al dolor mientras aún actúen los psicotrópicos en su organismo). Ambas salieron antes del desacertado cruce de Chu&Revival, y me hubiese encantado más aventuras de la cibópata más poderosa del mundo acompañada de su excéntrica compañera.
Lamentablemente el tono socarrón de la serie desapareció y viró en el tramo final a algo demasiado dramático que no se veía venir, lo que empañó, junto a lo ya mencionado antes, lo que podría haber sido un gran desenlace. Por tanto, me quedo con lo vivido por el camino y las relaciones interpersonales que se van tejiendo y que se refuerzan aún más si cabe en este tercer volumen. Se debe leer, sí, aunque no tiene el derroche de humor y desparpajo de los dos anteriores integrales, resultando en un producto repetitivo que solo alcanza ciertas cuotas de maestría en algunos momentos puntuales. Para mí que lo alargaron por el enorme éxito cosechado.