"Una de las voces principales de la literatura argentina contemporánea, Claudia Masin, nos ofrece aquí una reflexión delicada y sensible sobre el poder de la herida y la fuerza de la palabra para encontrarse con el daño y resistir el dolor. Escribir y curar. Escribir algo que no tiene nombre, nos propone la autora. Una lectura de la poesía como gesto reparatorio, este libro de ensayos —la verdad, son poemas en prosa— explora la capacidad de la poesía de afectarnos, de dejar que sus efectos nos toquen. Por lo tanto, dice Masin, la poesía nos ubica en una zona particular, más allá de la razón habitual, llevándonos a que sus resonancias —táctiles, auditivas— lleguen a nosotres, y de ahí a que absorbamos en el propio cuerpo lo que nos es ajeno. La poesía como modo de contacto, de sentir en el propio cuerpo lo que sucede en el otro, de abrir un ciclo de vida que nos sane de la soledad. Fundirse con le otre; hacer correr al monstruo, superar el mal. Compadecerse. Y en un gesto hacia la vida, de desobediencia contra el orden y las reglas del lenguaje, encontrar la libertad en la palabra" (Francine Masiello).
Qué interesante poder ver esta perspectiva de las posibilidades que hay dentro de la escritura poética. Sin duda, su poder de curar y ser curados se manifiesta en ese concepto de la resonancia simpática que solo puede ser gracias a la compasión.
“Porque un poema nunca es propio, nunca nos pertenece.”
Un libro sin recetas ni bajadas de auto ayuda y meritocracia para la salvación que logra convencer del valor que tiene esta vida aún con la certeza de que la crisis es irrenunciable. Repara, conmueve y te deja pensando. Para mí es de esos libros para abrir tipo oráculo una vez cada tanto y ver qué pasa con eso.
Claudia Masin curandera indiscutida de la lengua. La fuerza de la poesía y del acto de escribir.
"Si quieren que les cuente lo que ha hecho la poesía con ella, ha sido eso: rescatarla de la ciénaga (aunque no siempre, no todo el tiempo), permitirle ser una persona (aunque no siempre, no todo el tiempo). Esta es la cura que la poesía ofrece. Y —definitivamente— no es poca cosa."
Que bien cae reflexionar en torno a la poesía. ¿Por qué leemos poesía? Aquí se aventuran varios argumentos... Y para dejarlo claro, dejo a continuación, algunas líneas parafraseadas de la autora:
¿La poesía cura? Yo creo que cura como se cura en este mundo: provisionalmente, precariamente, hasta que otro dolor o el mismo, reaparezca. Pero cura. Sin un conocimiento científico. La poesía no puede usarse para algo, la escritura poética tiene efectos. La escritura poética afecta. La cura solo es posible como accidente, como acontecimiento. Sucede. Ante todo no hacer daño es, sin embargo, un precepto imposible. Cada día nuestro organismo mata a miles de pequeños organismos infinitesimales. La compasión es sobrenatural, olvidarse de sí mismo y reconocer al otro. No está basada en la necesidad. La poesía rompe mandatos culturales. Para los poetas, la capacidad de conmoverse ante el dolor de otros, es la base. La poesía es resonancia simpática. La experiencia del poeta vibra en el lector. Escribir un poema es un acto de desobediencia al dolor. Hay que hablar para empezar a reparar. Hablar es un experiencia liberadora. Escribir es mucho más que la escritura. Un poema comienza muchos años antes de su escritura. Un poema trata de mi vida y de la tuya y de las vidas que están por vivir. La escritura comienza en el cuerpo que se conmueve. Hay hechos que no dejan de suceder. En el poema interviene la mente que piensa y siente. La poesía nos permite fusionarnos con lo mirado, hasta confundir los límites. Observando, nos damos cuenta que una gran familia nos contiene (animales, árboles, frutos, semillas, minerales, etc). El otro, deja de ser el enemigo.
Larga vida a la Poesía.
Para escribir poesía es imprescindible observar con atención todo lo que existe.
Me encanta comenzar el fin del año con este libro. “No hay nada irreparable para la poesía, nada que no pueda ser cambiado en el territorio de un poema”.
Es un libro lleno de esperanza, que muestra el otro camino para el dolor que parece inevitable.
“La poesía es esa fuerza que se planta y dice: eso, eso que creés que te mantiene vivo en realidad te está matando, eso es de lo que tendrás que liberarte, ahí está tu enfermedad, ahí está lo que afea y entristece”
La escritura como medicina, la escritura como planta sagrada. La compasión como la hija que detiene la herencia de la violencia.
“escribir un poema no es un acto de dolor, sino un acto de desobediencia frente al dolor”
curar y ser curados. la palabra como acto de rebeldía, de transformación, me gusta lo que propone la autora de romper la narrativa interna de los hechos ya dados, predispuestos, embellecer para sustituir en la libertad que nos brinda la poesía.
“nada es como creemos que es en el territorio del poema, siempre puede ser otra cosa”.
Un poco poema, bastante ensayo, alrededor de la pregunta ¿la poesía cura? Me gustó que fuera cero autoayuda. Me gustó que dude todo el tiempo, que me deje con más preguntas. Masin escribe con y desde el cuerpo. Me hizo ver el valor de la conexión con lxs otrxs de nuevo, de otra manera. Sentir que la compasión, vibrar en la misma, sigue siendo importante.
Este poemario en prosa es desgarradoramente hermoso. Hablar de escritura poética desde el lugar de transformación, compasión, sanación, reparación, para entender lo que nos atraviesa y buscamos sanar, es doloroso pero permite mutar a mejores lugares. Recomiendo este libro que deberán leer con cautela y mirada amorosa.
Perspectiva pobre y sin un trabajo concreto. Masin es una gran poeta (de las mejores) pero no tiene necesidad de escribir algo en donde hace agua. Si la poesía genera gestos reparatorios como un objetivo válido para lo contemporáneo entonces estamos en problemas. Le falta discurso dominante para este tipo de ensayos. No lo recomiendo.
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Me gusta la propuesta del ensayo. Me gusta cómo lo desarrolla. No fui fan de su aparato crítico, pero creo que es una lectura linda para sentir esperanza y enamoramiento por la escritura. No lo recomiendo si estás buscando una respuesta mas estructurada a la pregunta: ¿La poesía cura?
Esperaba menos cátedra y mas poesía, pero partes de la cátedra están muy buenas. Me hubiera gustado que le diera prioridad a enseñar su filosofía en sus versos, en vez de describirla en su prosa.
Este libro es mi biblia, es sagrado para mí, si lo leo en voz alta son rezos, son embrujos. Terrible, inmenso, su poder destructivo por la evocación, por la enunciación, pero así también: insondable la curación que viene de abrir la herida y exponerla al sol.
me lo prestaron, es una lectura fácil en cada página, parece teórico pero profundiza con sensibilidad y una mirada del mundo muy amable. voy a indagar más en esta autora :)
«La escritura poética hace que la víctima se construya a sí misma como sobreviviente, en ese encuentro deslumbrante entre lo dañado y lo deseante que se produce cuando escribimos».
Es difícil hablar sobre la poesía porque requiere también usar la poesía, aunque desde otro lugar. Una poesía sin el efecto primario de embellecer, sino para explicar: usar un poema para hablar del poema. Y que aún así se entienda, eso es un logro.
En realidad es un ensayo sobre la visión de la aurora sobre la poesía. Sin embargo me encantó, la lectura de este libro genero en mi ganas de leer poesía, género al cual no me he acercado, pero la perspectiva que ella brinda sobre la poesía me dan ganas de abrirme a este género y explorarlo. Además que tiene reflexiones muy profundas sobre los procesos internos.