Tenemos 2 novelas en un solo tomo de la colección Frontera Valdemar. La primera, "Baila con lobos", es bien conocida por ser adaptada -con ciertos cambios, al retratar la vida y cultura de los sioux en lugar de los comanches- en 1990 por Kevin Costner en la dirección e interpretación de su protagonista, el teniente Yankee John Dunbar, y al guion su propio autor, Michael Blake, que ganó un Óscar merecidísimo, ya que el ritmo narrativo decae bastante en la segunda parte de la novela, mientras que no ocurre así en su adaptación cinematográfica.
En cambio, la segunda titulada "El camino sagrado", es totalmente desconocida ya que es una secuela de la anterior, escrita de nuevo por Blake en 2001, y que retrata la vida de los comanches liderados por Diez Osos, y la integración total en su poblado de Baila con lobos, que tiene menos protagonismo que en su precuela, ya que ha de compartirlo con Risueño, Pájaro Guía, Diez Osos, Cabello al viento y un nuevo hombre medicina, Profeta Búho, además de que también se narrará muy acertadamente las preocupaciones y vicisitudes de algunas mujeres comanches (En pie con el puño en alto, A la caza de algo, Una trenza colgando). No así el personaje de Ternero de piedra, que de ser vital en la segunda parte de Baila con Lobos, desaparece totalmente en su secuela sin explicación alguna.
Por si fuera poco, esta secuela también retrata la vida de los líderes y algunos guerreros de otras tribus, hermanadas con los comanches, como eran cheyennes, kiowas y arapahoes, para combatir juntos a las gordas invasoras de los soldados bocapeludas y resto invasores blancos. De ahí que sea una novela más extensa, y tristemente cuenta episodios reales entremezclados con ficción, como es la derrota de los indios a manos de cazadores de búfalos en el asentamiento de Adobe Walls o la visita a Washington de los altos destinatarios y líderes de distintas tribus indias en un último intento de conseguir la paz entre pueblos.
En conclusión, ambas son novelas que nos enseñarán el modo de vida de los nativos americanos de las praderas, amantes de los caballos. De ahí se eligiera en la película a los sioux, otra tribu de las praderas que se centraba en la cultura del caballo, aparte de que estaban mejor considerados por los americanos que los comanches, que se rebelaron y guerrearon hasta el final contra los casacas azules -recordemos a Gerónimo-.
Pero mientras que la primera tiene un final más esperanzador, en la segunda vislumbramos poco a poco el triste final de la forma de vida y costumbres de los primeros indígenas norteamericanos, que si no querían ser exterminados simplemente tuvieron que acatar el ultimátum del hombre blanco: abandonar sus tierras para malvivir en reservas. Si se tiene buen ánimo recomiendo ambas novelas. Si no se está de buen talante, preferible solo quedarse en la primera de “Baila con Lobos”. Valoración final: 4 de 5⭐.