Flesh wounds, flies, flowers, and freedom. Blanca Varela’s Material Exercises is a declaration of divine oblivion vis-à-vis a violent mysticism. Here, no soul ascends to commune with a vengeful deity: salvation is not achieved from bodily punishment but found in the poetic possibility that emerges from the corporeal tension between tactility and spirituality, night and day, the cogito and the empirical, where language is both god’s first gift to humankind and the cadaver in which the sacred father decays with his mortal creation. Translated by Carlos Lara, Material Exercises is a display of the vatic exorcism of the unconscious and a phenomenological investigation of space and intersubjective incarnation.
Poemas bellos, con la perfecta musicalidad de siempre. Un tono oscuro, pero sin pesimismo. Como si hubiese decidido mirar todo sin filtro, con una mirada crítica y sin esperanza. Habitar un mundo que no es suave, ni fácil, ni inocuo, pero que se elige vivir de todos modos. Encontrando belleza en lo perecible, lo frágil, lo sucio, lo muerto, lo inexacto.
“hoy me despierta con su delgado resplandor abstracto la esperanza la oscuridad del naufragio se escapa como un gato por la ventana y alguien vuelve sí alguien vuelve desvelado y sin prisa con un pequeño rectángulo de eternidad entre las manos”
«calor de fuego ido seno de estuco vientre de piedra ojos de agua estancada eso eres me arrodillo y en tu nombre cuento los dedos de mi mano derecha que te escribe».