Estos Cuentos rusos son un homenaje a seis de los más grandes autores de la literatura rusa y universal: Tolstói, Chéjov, Gógol, Pushkin, Dostoievski y Turguéniev. Esta pequeña selección servirá a algunos lectores de introducción a estos autores, o les permitirá acceder a textos poco conocidos de estos maestros. Las tres preguntas, de León Tolstói, es un relato deslumbrante en su intensidad y su sencillez; una parábola que parece extraída de la Biblia, aunque podría muy bien ser un texto budista. Nos habla de cómo vivir la vida con la intensidad que merece, del verdadero valor de cada momento. Sobre Karma, cuento popular hindú versionado por Tolstói, escribió: «He leído el cuento a los chicos y les ha gustado… Entre los mayores han surgido recurrentes conversaciones sobre las más importantes cuestiones de la vida. Creo que es una muy buena recomendación». De Chéjov, encontramos Kashtanka e Historia de una anguila. Dos muestras del humor, la sensibilidad y la agudeza crítica del autor. En La Nariz, de Nikolái Gógol, encontramos el humor disparatado y surrealista, y la capacidad satírica del autor, en su mejor expresión. El cuento del gallo de oro, y El zar saltán, de Alexander Pushkin, tienen su origen en leyendas populares rusas, y no nos dejarán indiferentes. El cocodrilo, de Dostoievski, es un genial relato humorístico, muy divertido y lleno de ironía. La pequeña codorniz, de Turguéniev, es un cuento conmovedor sobre el amor a los animales, lleno de sensibilidad.
No sé por qué nunca había leído a Tolstoi. Creo que retrocedía ante su increíble y afamado nombre de gran autor ruso. Tardé mucho en descubrir que es un escritor grandioso, que explora en sus personajes y que centra sus historias en el hombre y sus miedos. Los cuentos aquí recopilados ("Los dos viejos", "La voz del más allá", "Historia verdadera", "La semilla milagrosa", "El primer destilador", "El cirio", "Ilias" y "Los tres staretzi") son una forma de adentrarnos en lo que tememos como seres humanos y en lo horrible que podemos convertirnos por las ambiciones y el desenfreno de nuestras locuras.
Para Tolstoi, siempre hay una salvación en la vista de Dios, en la creencia de Dios, en la fe y esperanza que se tiene en Dios y en que todo Él puede verlo y solucionarlo. Nada hay tan malo que Él no pueda perdonar, y por esto, los personajes de Tolstoi pueden sentirse en paz si están en paz con Él.
A mi parecer, aunque Tolstoi recuerda un poco a Dostoievski, el primero ve la salvación y a Dios como una esperanza, como un final positivo y abundante. La vida estará bien y será provechosa si se piensa en retribuir todo lo que Dios nos ha dado. Dostoievski, en cambio, ve la "salvación" como un paso más para seguir sufriendo ante los ojos de Él y su inmensidad. Para él, la vida es solo sufrimiento, no importa lo bueno o malo que seas.
El cuento que más me gustó fue "Los dos viejos". Incluso me hizo llorar por toda la tristeza que había en cada palabra de la historia, en las dificultades, en las semejanzas con la realidad de los padres, hijos y familias de hoy día. Me pareció muy agradable que algunas cosas como la muerte o la miseria fuesen descritas de forma tan cruda, pero con mucha belleza y oscuridad. No sé por qué tardé tanto en leer a Tolstoi. Es una delicia.
Excelente colección de relatos, estos sirven como punto de partida para así conocer a algunos de los principales escritores rusos. Unos mejores que otros, destacando los dos de Anton Chekhov, y el de Nikolai Gogol. Temas variados hacen parte de esta antología; destacando la filosofía y psicología de unos, como la sátira, el humor y el surrealismo de otros. Pero en general, un deleite para cualquier lector sin importar en absoluto su edad. 9/10
La maquetación tiene muchos errores y la traducción de El cuento del gallo de oro es terrible. Es una pena que una editorial con tantos años de bagaje permita estos despropósitos. Con respecto a los cuentos, maravillosos, por supuesto. La mejor manera de adentrarse en la literatura rusa.
Mis favoritos absolutos: los dos de Chejov. "Kashtanka", memorable y hermoso relato de acercamiento a la subjetividad y limitada agencia de un perro. La escena en que llega la muerte es demasiado buena. E "Historia de una Anguila", excelente representación de un mundo rural y estratificado socialmente; evidente precursor de Horacio Quiroga. Ninguno de estos dos cuentos ha perdido vigencia ni en sus temas ni en su estética. "La naríz", de Gogol, muy interesante y divertido, pero se sostiene ante todo como curiosidad decimonónica... Los de Tolstoi son muy legibles pero un poco sosos, típicos del artista que pierde densidad en su obra a medida que "asciende" espiritualmente. Y el de Pushkin, otro cuento alegórico y moralista...