En el día 0 o El Peor Día, Diana recibe una llamada: Eugenia, su amiga, su hermana, fue asesinada.
La vida de la comuna, el espacio formado por cuatro amigas y habitado por sus círculos extendidos de manera itinerante, nos llega como el eco de una explosión a través de la investigación de unas archivistas del futuro. «Abajo, sabemos que nuestro archivo es antes que nada, una promesa», escriben ellas al tiempo que nos cuentan las historia de las cuatro amigas: Diana y sus visiones, proféticas o sintomáticas, a manera de relámpagos de lenguaje; Saratoga, que puede extraer música del mundo con el toque más leve; Yunuen y su búsqueda constante por darle forma y coherencia a una realidad en permanente disolución y Eugenia, quien terminó su viaje en Teotihuacán, donde trabajaba en una excavación arqueológica mientras se adentraba en una lucha comunitaria contra otro tipo de excavación letal: el extractivismo.
En la primera novela de Gabriela Jauregui, el lenguaje genera un espacio de turbulencia y tensión entre el pasado de lengua domesticada y la posibilidad feral y desaforada del futuro. Feral es un viaje por los túneles del tiempo desde donde se construye el saber que explica las ruinas de nuestro presente. Un saber que es preciso reconstruir y recontar porque, como dicen las archivistas, «algún día este archivo será jardín».
Feral parece una obra griega donde hay coros, héroes, pitonisas y un destino al que no puedes darle la vuelta. No podría decir que es una historia que se disfruta, pero sí es una apuesta interesante a contar una historia de amigas y de pensar en un futuro más amable con las mujeres.
Leer Feral es toda una experiencia, y en definitiva recomiendo que lean este libro de manera acompañada, no sólo porque siempre compartir lecturas enriquece la experiencia y la conversación, sino porque uno de los puntos de la novela es sobre construir comunidad.
La novela retrata distintos elementos muy crudos sobre la realidad que existe alrededor de un feminicidio, la parte visceral que atraviesa el dolor de quienes viven una pérdida de este tipo, así como el lento y largo camino de obstáculos que implica la búsqueda de justicia a través de las instituciones. Feral es también una oda a las amigas, a la comuna, a la construcción colectiva de los espacios, que creo que en este mundo de hiperindividualización hace mucha falta. Me gusta mucho el contraste entre el lenguaje poético de la novela contra los horrores que retrata, así como los distintos formatos narrativos que componen el texto y que presentan un complejo conjunto de voces que cuentan la historia.
Uno de los puntos que más me gustó es el hincapié que hace sobre la importancia del archivo y de la memoria, a modo de justicia, y también como forma de resistencia. Creo que libros que hablen sobre estos temas son necesarios y fundamentales para seguir levantando la voz por las que ya no están aquí y que es una cuestión que a las mujeres, y sobretodo a las mexicanas, nos atraviesa todos los días. Definitivamente es un libro fuerte y que te deja con un cúmulo de emociones enorme. La verdad lo recomiendo mucho.
Me costó un poco conectar al inicio con con varios aspectos de este libro. Sus puntos fuertes son que en su mayoría es reflexivo y la representación de la amistad y la sororidad es magnífica. Al principio me costó un poco seguir, me pareció lento, pasada la mitad el tema se amplía y la historia avanza fuerte.
Hay muchas frases poderosas que me encantan, lo voy a releer en otro momento o en comunidad para apreciar la visión de otros puntos de vista.
Hay libros-entraña, libros-araña que te desgarran mientras te abrazan. Libros que te hablan de dolor, mientras te arropan de esperanza. Este libro es de amor entre amigas-mujeres-amoras, es de feminicidio e injusticia, de dolores y duelos compartidos, de excavaciones y expropiaciones, de violencia machista y lucha feminista. Este libro es palabra-temblor-fuerza. Sin duda, el mejor libro que he leído en lo que va del año.
"(d)e quién es la culpa de que no se encuentre al culpable. De quién la falta que falte una? La falla. Lo que queda aquí en la tierra, lo que desgarra". Gabriela Jauregui (2022). Feral.
Está bueno, llevo mucho tiempo queriendo leerlo y creo que valió la pena. Veo que a muchos les cuesta el inicio, quizá a mí más el final.
Pero... para mí que la novela se podría sostener sola sin los poemas y las cajitas y algunas cosas raras y el otro pero es que sobran pistas, eso no es bueno en ninguna novela
Tiene su magia, ella escribe super padre y la idea es excelente y dolorosa Me atrapa y me sobran algunas cosas Ojalá ella escriba más, además de esos libros que edita
3.5 ⭐ Duro de leer, refleja la realidad de la supervivencia de las mujeres mexicanas.
Hubo partes que me parecieron un poco lentas al inicio y encontré 2-3 typos.
Lo que me gustó mucho es la representación de la sororidad y la importancia de las amigas en nuestra vida, pues son quienes en realidad nos cuidan y no se quedan de brazos cruzados.
El inicio cuesta pero una vez que empieza la historia de las amigas en su comuna te atrapa y a la vez, te atraviesa la historia, de las realidades de muchas mujeres en México, defendiendo el territorio, poniendo el cuerpo. Gabriela tiene una forma de narrar todo tan cercana y a la vez súper profunda.
"En nosotras arde este deseo porque existe tan cerca la posibilidad del olvido."
me gustan este tipo de libros: extraños, performáticos, híbridos y tantos adjetivos más, porque demuestran que la apropiación del lenguaje para contar nuestras historias importa. a lo mejor feral trata de abarcar demasiados temas, pero es que la vida está así de saturada, o tiene un orden caótico, pero así es la memoria.
en definitiva, hay cosas que me gustan y otras no tanto, pero hablarlo en comunidad lo volvió muy significativo y creo que lo más importante de las lecturas son las conversaciones que generan.
Impresionante libro sobre la sororidad, la resilencia y el azote del feminicidio. Frases y conceptos contundentes, voces que se alternan y complementan en una novela coral que también es canto por las muertas, por las desaparecidas. También es grito y reclamo. Denuncia enérgica y directa envuelta en un futuro apocalíptico y distópico. Imaginativa, llena de fuerza y de ternura. De lo mejor que he leído este año. Gabriela Jáuregui es una voz como faro que echa luz y delinea sombras. Gran lectura, muy recomendable.
De este libro hay tanto qué decir. Se puede hablar de la forma, del feminicidio, del extractivismo, de la comunalidad y de las dicotomías que surge de estos conceptos. El punto mejor logrado es la unión de manera sólida de tantos temas. El punto débil, es, quizá, esa vuelta de tuercas al final. No planeo revelar, el final, pero al leerlo, se siente como algo que cuadrara toda la historia, aunque en realidad lo que logra es que uno se quede pensando en si un recurso tan fácil como ese era lo mejor. Creo que la novela es hiper-contemporánea, por poner muchos temas de nuestro presente en la literatura, en forma de ficción y con una propuesta estética. Me interesa, realmente, ver cómo se lee en 30 o 40 años esta novela.
Una novela que toca el alma de quienes todavía vemos potencia en las comunas urbanas. Tiene una forma poética, llena de ecos y experimentos, que nos hunde en una nostalgia reflexiva. Hace sentir la memoria como un arma crítica y literaria.
Espectacular novela que no debería haberse escrito, pero la autora decidió que, al igual que muchos testimonios del horror que sufren las mujeres en nuestro país (y en todos, realmente) debía salir a la luz. Es una distopía que se antoja actual, con protagonistas que se sienten vivas. Está plagada de deleites dramáticos y literarios. Nunca nos olvidemos, nos ruega el coro de las archivistas que cuentan la historia: escribamos todo, aunque sea a gatas, bajo la tierra.
Creo que leer en conjunto siempre, siempre eleva la experiencia y coloca a las historias en un nivel de integración muy nutrido, especialmente para Feral, pues esta novela es contada desde esa múltiple perspectiva.
Me encantó la combinación de relatos, de diarios, de poemas, de visiones.
El final es terrorífico porque se parece muchísimo a la vida real.
pfffff necesito un abrazo. en estas fechas de marzo en las que la piel se pone más de gallina por esa unión que ha ocasionado el dolor y silencio, quiero abrazar a gabriela. bueno, que ella me abrace, más bien. aunque ya pude abrazarla el noviembre pasado, pero fue el abrazo pre lectura, necesito el post lectura.
destroza horrible este libro, de hecho tengo el llanto en la garganta pero se me pausó. está congelado por el coraje y espero salga en algún momento porque odio que se quede ahí.
me da miedo mi espíritu activista cada que leo cosas así. me quiero hacer chiquita pero después pienso en todas aquellas mujeres y otros géneros pisados por el patriarcado que gritan y defienden y abrazan con sus voces porque buscan vivir en un mundo bueno, o algo parecido a bueno. y quiero que aún así sintiéndome chiquita, mi ser pueda ayudar a lograr algún cambio, por mas mínimo que sea.
feral me recordó que soy un animal, humana pero después de todo una especie animal, y puedo sacar mi garra para rasguñar lo que me está haciendo daño o veo que está haciendo daño a alguien más. y también me recuerda que la unión hace la fuerza, y que hacer comunidad es un regalo universal. hagamos una comuna como hicieron saratoga, diana, yunuen y eugenia. <3 sé que son sólo personajes, pero las quiero mucho chicas, gracias por hacer colectivo lleno de amor y fuerza. gracias por hacer manada. aquí estamos.
Feral, un escrito profundo del antes, durante y después de ese Día 0. Cuatro jovenes que decidieron vivir juntas: Eugenia, Saratoga, Diana, Yunuén. Todas tan diferentes entre sí, pero con un sueño de sobresalir ante las adversidades de su pasado. Una vida juntas que les permitió crecer y evolucionar considerablemente en sus vidas universitarias. Pero ocurrió algo inesperado, una llamada expresando que ella había sido asesinada.
Las cosas que me encantaron de la historia: - La poesía confusa durante los capítulos, los pensamientos escritos en letra pequeña y apretada, las listas y objetos comunes que retratan una vivencia o acontecimiento específico. - El final tan impactante al descubrir al asesino. No lo esperaba pero deja incógnitas sobre todo en la forma en siguieron en contacto. - Los procesos tan duros y complejos al momento de afrontar la muerte. Un tema incómodo pero necesario para tu paz espiritual. - Mostrar la incompetencia del sistema político y judicial, para diversos temas o sectores vulnerables o de mujeres. Léanlo si quieren profundizar en el tema feminista en México y si quieren una historia entretenida y emocional.
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“Me dijo que para escuchar hay que aprender a hacer visibles nuestros prejuicios, hay que identificarlos, saber que están ahí…”
“…lo que lamentamos o lloramos de nuestros muertos, es la pérdida de sus esperanzas.”
#bookquotes
Cuatro hermanas que no comparten sangre pero que sus vínculos son más fuertes que cualquier gen que pudieran tener en común. La tranquilidad y satisfacción de haberse encontrado se ven trastocadas cuando el destino, la vida, las brujas o quién sea que las haya unido, decide arrebatarle a una de ellas. Eugenia es asesinada en México, dejando un vacío inmenso e innombrable en la vida y los corazones de Saratoga, Diana y Yunuen.
Cuando se creía imposible amar más a la Jauregui, hace esto. Leerla finalmente en una novela resulta una experiencia maravillosa. De alguna manera, esta historia se convierte en el mayor anhelo, pero también el mayor temor de cualquier mujer y no sólo de esta era. La pericia de la autora al mantener el balance perfecto entre el ritmo y el desarrollo de la historia. Los personajes resultan entrañables. Un éxito.
Es un libro cuyo contexto está perfectamente alineado con el presente feminicida de Mexico, y es muy importante que este tema tenga la importancia que merece, a través de libros como este se extiende la concientización y la transmisión de este mensaje. Visto desde este punto, es un libro que vale la pena leer.
Sin embargo, narrativa y técnicamente, no es un libro fácil de leer. El inicio cuesta mucho trabajo porque desde el arranque te sumerge en este estilo que mezcla poesía, prosa y cambios imprevistos de tiempos y escenarios. Creo además que cae en lo repetitivo, tiende a ser muy explícito innecesariamente, y en definitiva, ya que el lenguaje poético no es mi género literario favorito, me jugó en contra el que esté tan presente. Por lo tanto, a pesar del tema, el libro no hizo conecta lo suficiente con el lector.
El tema definitivamente causa indignación, coraje e impotencia, sin embargo, no creo que sea el libro que más difusión vaya a tener, precisamente por la manera en cómo se narró.
Lo leímos en mi club de lectura y crear ese acompañamiento, creo que es la clave para leer este libro: En medio del dolor y la incertidumbre, la red de apoyo se convierte en un refugio, aunque a veces parezca frágil y deshilachada. Son familiares, amigos, organizaciones, y comunidades las que se unen para sostenerse mutuamente, para levantarse y continuar luchando en medio de la oscuridad. Esos grupos de apoyo son como luces en la noche.
Gabriela teje esta narrativa con hilos de ternura, envolviendo el dolor como un abrazo cálido que penetra hasta los huesos, explorar lo que la muerte deja a su paso: la resiliencia, el amor y la solidaridad que emergen de las cenizas de la tragedia.
El impactante final me dejó un eco de preguntas sin respuestas, un reflejo fiel de la realidad que enfrentamos. En un país donde tantos casos permanecen sin resolver.
“La escritura como arqueología. La arqueología como entrada al inframundo.” No hay mejor forma de describir esta novela que con las propias palabras de la autora en el texto. La novela trata de la historia de cuatro amigashermanas. De cómo tres de ellas intentan poner luz al asesinato de la cuarta amigahermana. De cómo las amigashermanas buscan salvarse entre sí del silencio y la injusticia que rodea al crimen contra las mujeres. De cómo todas somos o deberíamos ser amigashermanasarqueólogas frente al urgente territorio en disputa que ocupa el feminicidio. Muy bien escrita, bien estructurada, tensa, dura, tierna. Me gustó tanto como me dolió.
El principio me pareció muy confuso pero prometía algo interesantísimo, de un grupo de sobrevivientes en el futuro, ojalá se hubiera tratado de eso este libro. Después se dan a conocer los personajes y todo fluye muy bien hasta que pasa una desgracia y todo se vuelve lento, hay más prosa poética que historia, todo es denso y lleno de listas de cosas, cartas y metáforas, paja y más paja, sentí que estaba en aguas pantanosas, a ratos me costaba mantener la atención, me aburría y las protagonistas de pronto todas se expresan igual y ya no recordaba quién era quién, excepto Diana que tiene una cualidad específica que la distingue. Hay detalles que no cuajaron para mi gusto. Sentí el final muy apresurado y sacado de la manga, quizá con una buena edición podría ser emocionante.
Cuatro amigas que se convierten en hermanas, en una familia, en esa que siempre les falto, se unen, crean una comunidad, pero todo se desmorona cuando Eugenia es asesinada en México, dejando un vacío inmenso e indescriptible en la vida de Saratoga, Diana y Yunuen, sus amigas.
Pero, ¿Como sigue la vida después de esto? ¿Quien es el culpable? ¿Porque no hay justicia? Diana, Saratoga y Yunuen tratan de seguir con su vida después de este suceso, y en esta búsqueda de saber como seguir viviendo buscan justicia por su amiga.
Feral podría tener más puntuaciones si lo hubiera leído en conjunto, porque creo que es un tema fuerte y si hay intercambio de ideas, pensamientos y emociones el impacto sería distinto. El formato con el cuál descubrí esta trama fue en audio libro y la autora que también hace de narradora transmitió dolor y cálidez al mismo tiempo, como en la comuna que poco a poco creaban un apoyo entre mujeres de esos que solo se ven un 8M, pero en este libro persiste y promete esperanza para seguir buscando las razones que la burocracia solo llena en un papel para ser guardado.
Pd. La primera parte, del punto de vista de la perra, fue un gran gancho.
El libro es de 4 estrellas, pero bajó a 3 porque me costó un montón pasar el primer cuarto. La historia y su estructura de archivo (y de otras tantas cosas) me dio mucha ternura, ternura del tipo que se logra en la sororidad. La tristeza e impotencia son palpables.
Leer Feral de Gabriela Jauregui fue doloroso, pero la forma de narrar, los elementos que configuran la historia me parecieron muy particulares. Sin duda una muy buena lectura.