Aiwa es una de las novelas emblemáticas de Sergio Bizzio, en la que un extraño fenómeno biológico trastoca la vida apacible y ordenada de una aldea de montaña. Mientras dos adolescentes de muy distintas edades se enamoran y hacen de las suyas, la novela despliega capas de conflictos filiales, comerciales y científicos, con una narrativa fantástica y vertiginosa. Reeditada ahora, después de catorce años, Aiwa confirma el vigor de la obra de Bizzio, que –ineludible por la calidad de su escritura y por lo singular de su universo– ocupa un lugar central en la literatura argentina contemporánea
Sergio Bizzio es narrador, dramaturgo y director de cine. Publicó las novelas El divino convertible (1990), Infierno Albino (1992), Son del África (1993), Más allá del bien y lentamente (1995), Planet (1998), En esa época (2001), Rabia (2004), Era el cielo (2007), el libro de cuentos Chicos (2003), el ensayo en verso El genio argentino (2005), y las colecciones de poemas Gran salón con piano (1982), Mínimo figurado (1990), Paraguay (1995), El abanico matamoscas (2002), y Te desafío a correr como un idiota por el jardín (2008). Escribió las obras de teatro Gravedad (1999), La china (1995, en colaboración con Daniel Guebel), El amor (1995), y la novela El día feliz de Charlie Feiling (2006). Dirigió los largometrajes Animalada (2001), 100 tragedias (2008, en colaboración con Mariano Galperín) y el documental Rey Queen (2006). Durante 2009 se estrenará su tercera película como director, No fumar es un vicio como cualquier otro. También integra la inclasificable banda musical Súper siempre junto a Alfredo Prior, Francisco Garamona y Alan Courtis, que acaba de editar su primer disco, #Juicio al perro.
Fui a una librería buscando una historia que me hiciera reír, con lo difícil que es eso para la literatura, y lo encontré. Aiwa es una novela divertida, con un estilo de escritura muy creativo y atrapante. Un amor adolescente que parece imposible, el paisaje de naturaleza, y un elemento fantástico que rompe el verosimil al inicio es la combinación que hizo que Aiwa haya sido de mis libros preferidos del año.
Es una historia entretenida, que hace mantener la atención de quien lee. Un escenario alejado de todo, una aldea en la que un hecho transforma todo, un vínculo amoroso que incomoda.
El libro es entretenido de leer, los primeros capítulos atrapantes. Mi único problema es que hay una relación entre un adulto y un chico de secundaria. Eso me condicionó al leer.
Empecé a leer a Bizzio porque de casualidad compré Escritor Comido y me gustó el estilo, este es el segundo libro que leo del autor y tal como el anterior son historias tan bizarras y situaciones que a pocos escritores ví hacer lo mismo. Es un 3.5 pero redondeo para arriba por esa pizca de originalidad. PD: No me gustó el cierre.