Dos personas separadas por el olvido. Un amor oculto en los recuerdos. A veces la vida ofrece una segunda oportunidad.
Spencer Hoyt es un prometedor empresario de Nueva York, un atractivo caballero con un gran éxito entre las damas y un hombre que carece de pasado. Su mente es una laguna vacía de recuerdos, excepto por las pesadillas de la guerra.
Su existencia, ordenada y tranquila, es lo único que lo mantiene cuerdo en medio de sus tinieblas. Sin embargo, esa cordura se pone en peligro cuando aparece en su vida una joven dama que despierta en él un doloroso anhelo, ecos de un pasado que no desea recuperar.
Wendy Scott no tiene ninguna duda de que Spencer Hoyt y Taylor Chambers son la misma persona. Taylor, el mejor amigo de su hermano, el caballero de brillante armadura que la llamaba «princesa», el hombre del que se dio cuenta que estaba enamorada cuando ya era demasiado tarde.
Ahora que lo ha vuelto a encontrar, no está dispuesta a rendirse hasta que él haya recuperado todos sus recuerdos, y si sus sentimientos por ella han caído en el olvido, hará todo lo posible por conquistar de nuevo su corazón.
3.5🌟 Reseña completa: https://masromance.blogspot.com/2023/... Una historia bonita, en realidad, es muy bonita. Ese amor recuperado, o nuevo, y, ante todo, el título me encanta. La ambientación es estupenda, sabéis que soy muy fan de estas protagonistas, bravas y adelantadas a su época, que existieron y abrieron puertas y sufrieron por nuestro futuro. Wendy es una de ellas, al igual que Theo, esos detalles de información que tanto me gusta encontrar sobre la ciudad de Nueva York, el nacimiento y la construcción de algunos de sus sitios más emblemáticos, aun hoy en día. Spencer me ha gustado, me ha gustado Wendy, quizás no tanto que su relación se haya visto enturbiada por una secundaria que coge demasiado fuerza,-no soy muy fan de dos parejas en una misma historia porque, aunque a otras sumen, a mí me restan, espacio y atención- como si la autora no pudiera evitarlo y, al final, el lector no tiene claro cual de ellas es el motor. Por que sí, su historia, su reencuentro y esa evolución de sentimientos es importante, pero... me ha faltado más Una historia que recomiendo, bien escrita, bien documentada y, además, bonita (porque no todas lo son) Pero me quedo con la sensación de que son historias poco aprovechadas (es lo que tienen estas publicaciones) y me siento algo mal y siento la necesidad de justificar mi valoración.
Una bonita historia que me ha resultado un poco superficial. Me hubiese gustado que la autora ahondase en la relación entre los protagonistas, en el duro camino de recuperar la memoria por parte de Spencer/Taylor o en los conflictos vividos por Wendy Theo en su formación como doctoras. Me ha resultado una historia con un potencial enorme, pero que ha resultado una novela un tanto superficial. Eso sí, la ambientación y documentación es impecable, como en todas las obras de esta autora.
Dos historias en una. La historia de Taylor y Wendy la esperaba con muchas ganas y se me ha quedado un pelín corta, sí. Quería más y se han entrometido otra pareja aunque tengo que decir que desde el principio me han gustado mucho.
Es una historia bonita, leída hoy, 8 de marzo, día de la mujer, con mujeres que empezaban a abrirse camino y a abrirselo a las nuevas generaciones de mujeres. Con hombres; que estoy convencida que los había, que les apoyaban en su lucha como Taylor y cierto doctor.😏
Nunca me cansaré de recomendar los libros de Christine Cross, escribe de una manera tan bonita que es imposible no enamorarte de sus historias. Por fin tenemos la historia de Wendy y Taylor, ella es la mejor amiga de Millicent y hermana de Brayden, Taylor es el mejor amigo de éste. Taylor se fue a la guerra y le dejó secuelas psíquicas ya que perdió sus recuerdos de antes de ésta, ahora se hace llamar Spencer Hoyt y tiene una nueva vida en Nueva York. Por su parte, Wendy no lo ha olvidado y entra en la Escuela de Medicina de Nueva York para devolverle sus recuerdos al hombre que ama, pero no lo tendrá nada fácil. Esta pareja me ha conquistado, cómo Wendy no cesa en hacerle recordar y cómo Taylor se enamora poco a poco de ella aún sin recordarla por completo, es precioso ver su evolución. Hay otra pareja protagonista que me ha robado el corazón y que son monísimos, Theo, amiga de Wendy en la escuela y el profesor Robert Weir. Siempre he dicho que una novela, y más si trata temas históricos, debería tener una buena documentación y Christine es una de las mejores autoras que conozco que se documenta tan bien, por eso os pido que no dejéis de leer la nota de la autora al final del libro, os va a encantar.
Desde que conocí a estos personajes como secundarios se quedaron conmigo y tenía muchas ganas de leer su historia, aunque también tenía un poco de miedo de hacerlo porque últimamente las expectativas me habían jugado malas pasadas, pero me alegro de decir que esta vez no ha sido así.
Taylor/Spencer pierde la memoria en la guerra pero el destino es benévolo con él. Ahora se encuentra con una nueva vida, un padre adoptivo que lo adora y un imperio financiero, pero sigue sin poder ser feliz por completo ya que le falta todo su pasado, es incapaz de recordar nada y eso no le deja llevar una vida plena.
Wendy conoce a Taylor desde niña y cuando se entera que puede estar vivo en otra ciudad y con otro nombre no duda en ir a buscarlo. Pero no contaba con lo difícil que sería llegar hasta él, y además, lo encuentra cambiado. Se encuentra con un hombre frío y desconfiado que no tiene buena opinión de ella, cree que Wendy tiene intenciones ocultas con él y su padre.
Todo ese conflicto que se genera y cómo se van acercando le ha dado vidilla a la historia, no ha sido plana en ningún momento y lo mejor es que ha estado centrada en ellos, sin nada que me distraiga de lo importante, que no es otra cosa que su historia de amor.
Llena de momentos muy bonitos, me ha sabido transmitir todo lo que pueden llegar a sentir, he conectado con ambos y he comprendido sus razones y sus miedos. Me ha gustado mucho cómo se acercan y se vuelven a conocer, porque ninguno de los dos es ya el antes.
Hay una pareja secundaria que también me ha robado un poquito el corazón pero sin llegar a eclipsarlos a ellos y eso es de agradecer, porque Taylor y Wendy se merecen la historia que la autora nos ha dado. Qué bonitos son los dos ♥️.
Mención especial al padre adoptivo de Taylor y la relación entre ellos. Chapó.
Desde que leí Donde mi corazón tiene su hogar estaba deseando saber la historia de Wendy y Taylor. Me encanta el carácter de Wendy, valiente, fuerte y determinada. Spencer/Taylor es un hombre con el corazón dividido entre vivir su presente o recuperar su pasado. Si tengo que poner un pero es que la otra pareja que se mete por medio les quita protagonismo a Wendy y Taylor pero aún así me ha gustado. Leer un libro de Christine Cross es como una lección de historia por su gran trabajo de documentación .
Realmente no se por donde empezar porque tiene mucho y todo importante, mucho. Y quiero contar sin contar porque merece la pena. Me ha revolucionado el corazón, me lo ha pellizcado en muchas ocasiones, y la mente porque el protagonista, es muy especial, y hay una parte de él que tan pronto lo entendía como lo aborrecía, en el mejor sentido, es decir me las hacía pasar canutas. Quería entender por lo que estaba pasando pero soy muy impaciente y me enfadaba con él 🫣
Wendy ya sabe lo que quiere hacer y/o buscar desde un principio lo que no sabe es cómo, ahí radica la importancia de ella porque aunque no se rinde creo que no pensaba que fuese a ser tan difícil "de solucionar", con verla ya y no es así ¡para nada!. Una protagonista con las ideas claras en todos los ámbitos de su vida profesional, personal y de corazón.
Los secundarios tanto los que suman como los que restan son de 👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏 ¿Mejor que la anterior? ¡No se ! Pero es tan diferente que ahí está lo maravilloso de la historia.
Creí que iba a encontrarme con un romance estupendo. Pues no. Me he encontrado con dos por el precio de uno. Y es que esta autora nos regala las cosas por partida doble.
Le tenía ganas a esta historia desde que leí la de Millicent y Asthon, y la de Brayden y Helena (esta perteneciente a la serie Minstrel Valley, de la que recomiendo todas). Y ha sido una gozada porque no solo he tenido oportunidad de ver a personajes reales mezclándose con los protagonistas, no solo he sido admitida en las fiestas y cotilleado los vestidos y las joyas de las damas. También he tenido la oportunidad de saber cómo era la ciudad de Nueva York en aquella época, y eso se agradece un montón cuando te metes en la novela. He podido saber acerca de los adelantos que se empezaban a poner en marcha en ese tiempo, mirar los edificios, entrar en el restaurante más famoso.
La que más y la que menos sabe que había otro mundo en esa maravillosa ciudad. Un mundo problemático y peligroso de calles infectadas de pobreza, de bandas que se disputaban un trocito de los callejones donde la gente malvivía, donde imperaba el hambre, la falta de trabajo y la miseria. Una zona en la que las navajas en la mano estaban a la orden del día, y la policía apenas se atrevía a entrar. Por eso he apreciado más las descripciones de la autora, tan vívidas que se me encogía el estómago leyéndolas.
Uno de los romances lo protagoniza Taylor y Wendy; el otro es el de Robert Weir y Theodora, y quiero hablaros un poco de ellos.
Taylor/Spencer Hoyt es un hombre de éxito, hijo adoptivo de un magnate. Guapo y rico, parece tenerlo todo, pero le falta lo principal: sus recuerdos. La guerra destruye a las personas y él ha perdido la memoria, no sabe quién es ni de dónde procede, si tiene o no una familia en alguna parte. Se ha convertido en un hombre hermético, parco en palabras y frío. No recuerda a la muchacha que le presenta su padre y, sin embargo, hay algo en ella que le provoca ternura. Y es que si la guerra destruye, el amor puede sanar. Un protagonista maravilloso.
Wendy me ha gustado mucho, es un personaje que se hace querer. A veces duda, pero tiene la fuerza de voluntad de seguir adelante. Quiere ser doctora en medicina y ayudar a Taylor a recordar su pasado. Está convencida de que si su cuñada pudo sanar el corazón, el cuerpo y el alma de su hermano, ella puede hacer otro tanto. Sus convicciones son tan fuertes que no le importa arriesgar la vida para socorrer a los heridos en una trifulca en los suburbios de la ciudad. Toda una heroína, a mi parecer.
El doctor Weir es más frío incluso que Taylor, aunque los dos lo son solo en apariencia. Son amigos y sabe el sufrimiento del otro porque ejerció de médico de campaña durante la guerra y ha visto casos similares. Está dedicado en cuerpo y alma a su trabajo, a su quirófano y a las clases que imparte en la Escuela de Medicina dirigida por la doctora Blakcwell. Intentar no acercarse a las alumnas más que o imprescindible, pero Theo lo lleva de cabeza porque es un torbellino que pone su mundo al revés con su modo de actuar. A Weir me lo hubiera comido a besos.
Theo es como un tifón. Hija de un importantísimo banquero, carece del amor de su padre que solo piensa en casarla para conseguir buenos negocios. Estudia medicina porque le gusta ayudar a los más desvalidos, y siempre está en un tira y afloja con Weir porque solo le habla para regañarla. Sin embargo, no puede evitar sentirse atraída por ese hombre de mirada fría que la observa como si fuese solo una niña rica y sin cerebro. Es una polvorilla maravillosa que arrastra a Wendy o la impulsa cuando le fallan las fuerzas.
Me ha enternecido Cornelius Hoyt, un hombre roto que se apoya en un nuevo hijo y solo quiere lo mejor para él… aunque pueda perderlo.
Resumiendo: dos preciosos romances entremezclados, una narrativa estupenda (siempre lo es en esta autora), y un trabajo de investigación para quitarse el sombrero. No os perdáis la “Nota de autora���, porque vais a disfrutarla tanto como la novela.
La serie se llama Corazones valientes. Yo os recomiendo las dos historias porque se atrapan desde la primera página.
Segunda historia de la serie Corazones valientes, aquí los protagonistas son Wendy y un viejo amigo de su familia. Como ocurriera en la historia de Milli, Wendy escoge una profesión poco habitual en esa época, decide estudiar medicina y se marcha a New York para ello. Me ha gustado mucho como cuenta la historia y como la incluye con datos revelantes de ese período tan difícil y con tantos cambios. Me encanta Wendy, por qué a pesar de los problemas lucha para conseguir su meta, lo que empieza como algo concreto y para ayudar a alguien en particular se convierte en su profesión y en su pasión. Adoro a Theo, su compañera de habitación y de estudios, me he reído mucho con ella ya que es como un torbellino. Taylor, es un hombre sin pasado, al que le han dado una segunda oportunidad en la vida, que él no ha desaprovechado. Un hombre justo, serio que trabaja duro en la empresa que dirige. Cuando reciben en la escuela la invitación de un baile benéfico, se produce el primer encuentro entre Taylor y Wendy, ambos son como un tren de mercancías a punto de chocar y es genial verlos interactuar, me han gustado mucho los diálogos que comparten y ver la paciencia y la constancia que Wendy tiene, por qué hay veces que yo le hubiese dado un collejón a Taylor 😆😆😆 Me ha sorprendido mucho el doctor Robert Weir, profesor de ambas, y parte fundamental en la historia ya que él las acompaña al baile. Pero sin lugar a dudas quién ha llegado a mi corazón es Cornelius Hoyt, la persona que le da una segunda oportunidad a Taylor, además de hacer de celestino 🙈🙈🙈. Si el primer libro fue genial, este sigue sus pasos y además de una historia maravillosa consigue tratar de temas importantes como la incorporación de las mujeres en el ámbito laboral.