«Salí con un hombre durante un año, hasta que me enteré de que había matado a su mujer. Él mismo me lo dijo».
Albert Jordi y Èlia llevan un año saliendo cuando de repente, una noche, él le confiesa que estuvo en la cárcel por haber matado a su mujer con un cuchillo. Èlia lo echa de casa de inmediato, pero las preguntas y las dudas no tardan en atormentarla: ¿Cómo era posible que un hombre que siempre la había tratado tan bien hubiera sido capaz de asesinar a su mujer? ¿Por qué lo había hecho? ¿Estaba arrepentido? ¿Cuánto tiempo hacía que había salido de la cárcel cuando se conocieron? ¿Por qué había decidido confesárselo en aquel momento? Èlia decide ir a buscarlo para pedirle explicaciones, pero Albert Jordi ha desaparecido en una huida que arrastrará a más perseguidores tras de sí.
En Persecución, una de las novelas más aclamadas de la literatura catalana actual y ganadora del Premi Crexells, Toni Sala teje una narración perturbadora, un remolino de tinieblas que explora las raíces más inconfesables de la maldad y la muerte.
Toni Sala va néixer el 2 d'abril de 1969 a la ciutat de Sant Feliu de Guíxols, població situada a la comarca del Baix Empordà. Va estudiar Filologia Catalana a la Universitat de Girona i actualment és professor de la Universitat Pompeu Fabra i dirigeix diversos grups de lectura en biblioteques. Va guanyar el premi Documenta amb el seu primer llibre de contes, Entomologia (1997). Amb Pere Marín (1998) es va estrenar en la novel·la. Amb els contes de Bones notícies (2001) va proposar una mirada torbadora a les intimitats de la vida en parella. Petita crònica d’un professor a secundària (2001) va donar-lo a conèixer al gran públic. Amb Goril·la blanc (2002) va introduir-se en el gènere de l’autobiografia. A Un relat de la nova immigració africana (2003) va narrar les aventures d’un gambià a Catalunya. La novel·la Rodalies (2004) li va valer el premi Sant Joan i el Nacional de Literatura. A Quatre dies a l’Àfrica (2005) va relatar un viatge al cor del continent africà. Amb Comelade, Casasses, Perejaume (2006) va perfilar tres personatges singulars de la cultura catalana actual, i amb Autoestop (2007) va oferir el retrat minuciós dels paisatges i la gent de Catalunya. Marina (2010) parteix d’un intent de reviure el paisatge físic i humà de l’adolescència. L’any 2012 va publicar, simultàniament, els assaigs de Notes sobre literatura i les dues narracions de Provisionalitat.
No me ha gustado. No he conectado ni con los personajes ni con la trama. La forma de narraciones a través de los distintos personajes que intervienen tampoco me ha resultado atractiva. Tenía muchas ganas de leer este libro por sus buenas críticas, pero no ha sido productivo. Seguramente es un problema mío, porque el libro no está mal escrito. Es más, hasta diría que el autor escribe bastante bien. Pero la trama me ha parecido muy aburrida, con un montón de texto sobre sensaciones y ideas y sueños de los personajes que me desconectaban de la lectura. La historia en sí misma no es atractiva sino más bien insípida. No pasa nada. Y lo poco que pasa no es emocionante. La premisa era muy buena: Un asesino que sale de la prisión después de haber matado a su mujer. Pero ahí se quedó todo lo interesante. El resto, una decepción.
I didn't like it. I have not connected with the characters or with the plot. The form of narrations through the different characters that intervene has not been attractive to me either. I really wanted to read this book because of its good reviews, but it has not been productive. It's probably my problem, because the book is not badly written. What's more, I would even say that the author writes quite well. But the plot seemed very boring to me, with a lot of text about feelings and ideas and dreams of the characters that disconnected me from reading. Story itself is not attractive but rather dull. Nothing happens. And the little that happens is not exciting. The premise was very good: a murderer who comes out of prison after killing his wife. But that was all that was interesting. The rest, a disappointment.
La premisa em semblava boníssima. I després: plof.
Demà desenvolupo. Que avui vénen els reis.
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Lectura que venia molt recomanada i que ho tenia tot perquè m'agradés. Però no.
Quasi tots els personatges m'han molestat. No en el sentit de que m'hagin incomodat o situat en un espai èticament complexe, sinó que directament no hi he empatitzat, els he trobat pretensiosos i contradictoris fins el punt que m'han semblat inversemblants. En alguns monòlegs llarguíssims (que n'hi ha molts), tots parlen del mateix des de punts de vista suposadament diferents, però els temes es repeteixen constantment i a vegades inclús sembla que hagis tirat enrere i estiguis llegint pàgines que ja has passat.
El que vaig dir l'altre dia: la premisa em semblava boníssima, i el llibre comença amb una d'aquelles primeres pàgines que et caus de cul, però després no hi ha hagut manera.
Toni Sala ha escrit una novel·lassa. Tot i que al principi em va costar d'entrar-hi, aquesta història de fugida constant i retrobament amb un mateix a través de la veu de cinc personatges acaba per enganxar. Les darreres cent pàgines m'han semblat esplèndides i completament adictives. Potser hi ha influit el fet que, d'ençà de la meitat de la novel·la, l'autor incorpora els atemptats del 17A com a part de la trama. Com que personalment vaig estar implicat en la investigació, la novel·la m'ha absorbit a partir d'aquest moment. Sí que hi ha punts que em semblen més fluixos: un excés de reflexions reiteratives sobre temes similars per part de tots els personatges, una veu massa similar entre ells (costa distingir-los, de vegades, i això és un punt en contra; tot i que el personatge de Mercury sí que se'm feia bola cada cop que sortia), alguna trama no del tot ben tancada, un estirabot enganyós en un dels darrers passatges de la novel·la... però en conjunt la prosa de Sala ho salva i aconsegueix atrapar-te.
Estic... Estic... Necessito temps per pensar, per processar-ho, però d'una cosa n'estic segur: Persecució és una de les meves millors lectures de l'any.
En nuestro primer encuentro, Toni, me condujiste a Vidreres, lugar en el que me enfrenté a la historia de esos chicos que murieron tan pronto, vivieron tan poco y dejaron oscuridad tras ellos. Me dejaste una huella imborrable, quizá por la crudeza con la que indagaste en la maldad del ser humano o la profundidad que conseguiste al ponerte en la piel de tan diversos personajes.
No voy a negar que entré con miedo a «Persecución», cierto temor a esas expectativas que se crean cuando lees una obra excepcional de un autor y dudas de que pueda superarse. Si estoy dedicándote esta carta, a ti, que sigues entre nosotros (aunque te guste tanto indagar en la muerte), es porque obviamente he vuelto a quedar fascinada ante tu narración y me emociono al pensar en que es probable que en algún momento me leas.
En esta ocasión, te has lucido, menuda primera página te has marcado: un pequeño caramelo para todo lector curioso y ávido de historias diferentes. Porque si algo tienes es una majestuosa capacidad narrativa, sí, porque has conseguido que me ponga en la piel de un asesino, que entienda ciertas decisiones y comportamientos a pesar de que todo mi ser luchara por no aceptarlo. Me he sentido un insecto intentando desprenderme de una inmensa tela de araña.
La trama, intensamente atrayente nos hace viajar entre las voces de los distintos personajes que conoceremos entre sus páginas. El ritmo es trepidante de principio a fin, sin perder ni un ápice de calidad y de eso pocos escritores pueden presumir. Pero es que entre eso, tejes unas vidas, historias que son, que no fueron o que hubieran podido ser. Un sinfín de posibilidades en un marco temporal actual y espontáneo.
Siento no escribir una reseña como tal, recalcando todo lo que podría decir sobre tu obra durante horas, pero creo que quien quiera enfrentarse a ella debería hacerlo sin saber más de lo que expongo. Aprovecho para felicitar también a Jan, no podrías haber escogido mejor a tu editor en castellano. Gracias por seguir facilitando y ofreciendo cultura y buena literatura a lectores insaciables. Y a ti que me estás leyendo, solo puedo recomendarte leer este libro, es alucinante.
No acostumbro a valorar los libros que creo que están bien escritos con 1⭐️ y es por eso por lo que le he puesto dos, porque está al menos muy bien traducido, ya que lo que yo he leído es su traducción al castellano.
Dicho esto, este libro no me ha gustado absolutamente nada, no he conectado con ninguno de sus elementos, ni trama, ni personajes, ni tipo de narración. Tenía muchísimas ganas de leer este libro por lo bien que hablaba de él su editor cuando aún no se había traducido al español, y en cuanto salió traducido me lo compré.
Pero no ha funcionado. No lo puedo salvar por muy bien escrito que esté, la trama me ha parecido tremendamente aburrida, con monólogos muy largos que no conseguían interesarme y me sacaban continuamente de la lectura. La premisa es atractiva pero la historia como tal no, es un pelmazo.
Por lo tanto esto hace que para mi la lectura haya sido una completa decepción, ya que la sinopsis es lo único que a mi me ha emocionado.
Toni Sala nos sumerge en una obra oscura y profundamente introspectiva con “Persecución”, una novela que explora las complejidades de la naturaleza humana, los límites de la maldad y la capacidad para redimirse. Publicada originalmente en catalán, esta historia es un golpe directo al alma, que nos obliga a enfrentarnos a preguntas incómodas sobre la culpa, el perdón y el peso de los secretos.
La trama gira en torno a Èlia, una mujer cuya relación aparentemente normal da un giro inesperado cuando descubre que su pareja, Albert Jordi, oculta un pasado atroz: estuvo en prisión por haber asesinado a su esposa. A partir de esta revelación, Sala despliega un universo de tensiones psicológicas en el que Èlia no solo lidia con el miedo y la desconfianza, sino también con el dilema moral de aceptar o rechazar a un hombre que afirma haber cambiado.
La narrativa de Toni Sala es directa, precisa y sin concesiones. La estructura del libro, dividida en tres partes, se convierte en un viaje que lleva al lector a través de los recovecos más oscuros del alma humana. Cada parte de la novela tiene una energía propia, con una sucesión de giros y revelaciones que aumentan la tensión hasta el clímax final. Sala no deja nada al azar: cada personaje, cada escena, está diseñada para que el lector se enfrente a su propia percepción de la moralidad y la justicia.
Lo fascinante de la novela es cómo Toni Sala no se limita a presentarnos una historia sobre el crimen, sino que nos ofrece un desgarrador retrato de seres humanos marcados por sus propios fantasmas. Albert Jordi no es simplemente un “villano” o un “hombre redimido”; es una figura ambigua que pone en jaque nuestras ideas preconcebidas sobre lo que significa ser bueno o malo. A través de sus acciones y palabras, el autor nos obliga a reflexionar: ¿se puede realmente expiar un crimen tan horrendo? Èlia, por su parte, es un reflejo del lector. Su lucha interna, sus miedos y sus intentos por racionalizar la situación nos atrapan en una espiral de emociones que resuenan profundamente. Es imposible no empatizar con su desconcierto y preguntarse qué haríamos en su lugar.
Es evidente que Toni Sala tiene una habilidad magistral para crear atmósferas que se sienten opresivas y cargadas de tensión. La narración es ágil pero densa en significado, como si cada frase escondiera algo más allá de lo que está escrito. De hecho, el autor maneja con maestría una estructura narrativa que va más allá de lo convencional. Mientras que otros escritores habrían centrado toda la obra en un único monólogo de Èlia, Sala se arriesga a multiplicar las voces. A lo largo de la novela, diferentes personajes van desvelando sus puntos de vista, lo que enriquece la trama y nos sumerge más profundamente en la exploración de la moralidad humana. La historia de Albert, que en un principio parece anclada en el desconcierto, se convierte en una huida desesperada hacia el olvido, mientras él trata de escapar de su propia conciencia. La manera en que los personajes se van desdibujando entre lo bueno y lo malo, lo perdonable y lo inaceptable, refleja la complejidad de la naturaleza humana.
Pero, además, “Persecución” no solo es una reflexión sobre el mal, sino también sobre la sociedad en la que estos personajes existen. El contexto geográfico y político de la novela, en la Cataluña de 2017, añade una capa extra de profundidad a la historia. En ese momento histórico, marcado por la efervescencia del movimiento independentista y los atentados yihadistas en Las Ramblas, la novela se entrelaza con un trasfondo contemporáneo que sitúa a los personajes en un espacio de incertidumbre, tanto personal como colectiva. Este contexto no es solo una ambientación; influye directamente en las emociones y decisiones de los personajes, y ofrece una dimensión más para comprender la angustia y la desesperación que los atraviesa.
“Persecución” es una obra valiente, que desafía las convenciones y nos obliga a cuestionarnos nuestras propias creencias. Con una narrativa cargada de tensión y complejidad, Sala no ofrece respuestas fáciles, sino que nos deja sumidos en la angustia de un mundo donde las fronteras entre el bien y el mal se desdibujan constantemente. Es una novela sobre la culpa, el arrepentimiento y la imposibilidad de redimirnos, pero también sobre el incansable deseo de comprender lo incompresible.
Al final, no es solo una historia sobre un crimen; es una exploración de las sombras que habitan en todos nosotros. Es una novela que deja una huella profunda, que persiste mucho después de haber cerrado el libro. Toni Sala nos presenta una historia desgarradora, incómoda y valiente, que no deja indiferente a nadie.
“Ese es el nivel. Profesores americanos, belgas, ingleses..., los colgados de medio mundo, los saldos de las universidades de todo el planeta vienen a Barcelona porque aquí hace buen tiempo y la gente es abierta y es friendly, es el Mediterráneo pero no acaba de ser África. ¿Y qué quieres que cuenten en sus países para justificar dónde han acabado? No es África, pero es España. El país de los monopolios, del AVE y de los aeropuertos sin aviones, las autopistas sin coches, los bancos privados pagados con dinero público, la amnistía fiscal, la mafia sistemática, el rey corrupto, la manzana podrida de Europa. ¿Qué voy a decirte yo a ti? En mi casa venden cemento y tú dices que llevas una inmobiliaria”.
Por lo general suelo acompañarme de un pequeño cuaderno de notas en el que voy apuntando mis impresiones de las lecturas que realizo. En ella suelo apuntar el nombre de los personajes, cuestiones referentes al estilo y todo aquello que considero de interés. Básicamente luego lo leo y escribo a partir de ahí mis reseñas. Lo menciono porque al disponerme a realizar esta en concreto, la de “Persecución”, de Toni Sala, me he quedado un poco ojiplático al ver la de veces que he apuntado, junto al nombre de los cuatro protagonistas-narradores, la palabra “intensidad”. Y creo que no iba muy mal encaminado al escribirla y ahora citarla, porque si hay un estilo al que se pueda adscribir esta obra, mucho más acusado que en “Los chicos”, es el de la intensidad. No el realismo, pues yo creo que la naturaleza de este escritor catalán escapa a esa clasificación sobrepasándola. La intensidad es el estilo de Toni Sala. La intensidad y la exploración de la negrura del corazón humano.
La obra se inicia de una manera contundente: Albert Jordi, la pareja de Élia, le confiesa a esta tras un año de relación que mató a su mujer, y que ya pagó por ello al pasar años en la cárcel. La reacción de Élia es contundente: echa de casa a Albert Jordi; seguidamente quita las sábanas y se pasa un par de días durmiendo e intentando digerir lo que le acaban de confesar. ¿Por qué se lo ha confesado? ¿Por qué alguien con un trabajo aparentemente normal, jefe de ventas en una librería, es capaz de cometer semejante atrocidad? ¿Cómo es que ella no ha sospechado nada en un año de relación? ¿Quién es en verdad ese tal Albert Jordi con el que ha compartido un año de su vida? ¿Es acaso el atento amante con el que ella creía haber asentado su vida o un vil y despiadado asesino? ¿Fue el asesinato de esa mujer “un pronto”, “un accidente”, o, por el contrario, algo planificado y cruel?
Este tipo de preguntas y otras muchas se hace Élia. Pero en lo que considero un gran logro del libro tanto el asesino Albert Jordi, como Élia, como todos los personajes que van apareciendo, marginales o no, capítulo a capítulo, están igual de desesperados. Como bien se dice en una frase: “El mundo está lleno de infelices con delirios faraónicos”.
Aquí no se salva nadie. Cada cual a su estilo y espoleado por sus carencias afectivas todos los personajes viven acuciados por sus fantasmas interiores. Lo que hace Toni Sala es ir sacando todos esos fantasmas y hacerlos bailar sobre el texto.
Novela políticamente incorrecta y valiente en su concepción y en su estructura. Otros escritores se hubiesen quedado en un solo monólogo, el de Élia, y hubiesen asistido a mucha distancia prudencial al de Mercury y la de Teresa, dos personajes tremendos, y mucho menos la inclusión del pájaro Marc y a la exploración del terrible y enigmático personaje principal, Albert Jordi, pues lo curioso es que tras esos primeros días de shock emocional Élia inicia una búsqueda desesperada de Albert Jordi, pero este, que a su vez tiene sus propios fantasmas, huye de ella y de todos como una especie de Wakefield, el famoso personaje de Nathaniel Hawthorne, refugiándose en las inmediaciones del aeropuerto, pero sin viajar hacia Cracovia como fue su primera intención.
Dividida en tres partes cada una de las mismas podría definirse como una especie de díptico, en la que cuatro personajes-narradores, dos en cada parte, van adentrándonos y sumergiéndonos en esta exploración del mal. A partir de la segunda, en la que aparecen Mercury y Teresa, el libro ya no se puede soltar de las manos.
Y hasta ahí puedo escribir puesto que la sucesión de acontecimientos es tan escabrosa y angustiosa, y va tan in crescendo, que es mejor que los interesados en este libro puedan descubrirlas por ellos mismos sin que yo les adelante y fastidie nada. Creo que sobre la trama ya he aportado todo lo esencial.
Eso sí, me gustaría citar que el marco geográfico y emocional en el que se aposenta esta obra es perfectamente reconocible: la Cataluña de 2017, inmersa en la efervescencia independentista y en los atentados yihadistas de finales de agosto en Las Ramblas y Cambrils. Eso es otro acto de valentía literaria: meter a unos personajes tan extremos como los de Persecución en un contexto geográfico e histórico del que todos, en mayor o menor medida, conocemos.
La edición de Trotalibros (como ya nos viene acostumbrado desde que comenzó su andadura) es exquisita. De esas que merece la pena reseñar y agradecer todas las veces que haga falta puesto que desvela, en su sentido más profundo, un gran cariño hacia el acto de editar libros.
Galopen hacia la oscuridad del ser humano. Toni Sala, cual un experimentado técnico de iluminación les sobrecogerá con su espectáculo de sombras.
Segur que heu llegit un munt de crítiques fantàstiques d’aquesta novel·la, jo també ho havia fet abans de llegir-lo. A mi, però, no em va atrapar. La història comença d’una manera molt interessant, amb una dona narrant la seva descoberta. L’home amb el que estava sortint li explica que, anys enrere, va matar a la seva dona, i arrel d’això va passar una temporada a la presó. A partir d’aquí ella fuig. Sorpenentment, ell també fuig, marxa de la ciutat i se’n va a un hotel a prop de l’aeroport de Girona. I nosaltres l’acompanyem en aquesta fugida, passant a ser ell, l’Albert Jordi, el protagonista de la narració. Coneixem d’aquesta manera la seva relació amb la Teresa, recepcionista a l’hotel, i també amb dos ex-presidiaris. En els diferents capítols, narrats tots en primera persona, anem passant per diferents personatges que pivoten al voltant del protagonista. El llibre es converteix en una exploració del mal amb majúscules, així com de la culpa, i tot i que té moments molt interessants a mi no m’ha convençut.
M'ha costat entrar en la novel la però, poc a poc, l'argument, la prosa densa i dura, l'originalitat de les idees, el fet de sentir-me interpel.lada, la incomoditat controlada que m'ha produït... m'han anat atrapant. Els temes principals són clars: el mal, la moral, la mort. I ens porta a reflexionar una i altra vegada sobre aquestes materies des del punt de vista de diversos personatges que, alhora, tenen situacions diferentes i això els condiciona sobre el què creuen que està bé i el que creuen que no ho està. Com a punt dèbil dir que les veus són força iguals (excepte la del Mercury) i això fa que sembli que parla el propi Toni Sala i que el llibre sigui un xic repetitiu. Avís pels animalistes: quan en una història d'en Toni Sala apareixen animals, no tenen una bona vida (ni molt menys una bona mort). Això ja es veu en Els nois i s'accentua a Persecució. Ah, i podria ser que algú es torni vegetarià, després de llegir aquesta novel.la. M'ho estic rumiant.
Un libro muy crudo, que no es exactamente lo que esperaba pero que me ha gustado mucho. Los personajes son complicados de verdad y las situaciones que se van sucediendo de lo más rocambolescas y hasta grotescas en ocasiones. El libro está lleno de reflexiones y monólogos interiores y toca temas como la maldad, la violencia, la soledad, la dependencia, el terrorismo o la política, todo situado en unos tiempos muy recientes.
Creo que no es un libro que recomendaría a la ligera, considero que no es para todos los gustos ni todos los estómagos, hay a quien le podrá resultar desagradable o violento, pero para mí no hace más que plasmar una bofetada de realidad tras otra. Está muy bien escrito, muy dinámico y con una división de capítulos que, aunque largos, invita a querer leer más, ya que va alternando puntos de vista de los diferentes personajes.
Salí con un hombre durante un año, hasta que me enteré de que había matado a su mujer.
PÁGINA 9
Persecución empieza fuerte. Mucho.
Siguiendo el mismo estilo que "Los chicos", esta es también una novela coral que tiene como centro a Albert Jordi, el asesino que se menciona arriba. Los narradores son personas que han formado parte de su vida.
El principal problema de "Persecución" es que pierde intensidad y se hace pesada por la cantidad de páginas de la historia, con testimonios que se encallan y se repiten.
Sala sigue tan duro como siempre, con comparaciones y reflexiones que van directas a la boca del estómago.
té reflexions molt interessants i observacions molt agudes (especialment als capítols de l'Èlia) però mareta meva, no compensa llegir tota la resta. sé distingir entre novel·la racista vs personatge(s) racistes però quan els deixes parlar pàgines i pàgines de xapa racista no-qüestionada, la línia es comença a difondre
No me ha gustado nada ni ha logrado conectarme en ningún momento. Demasiados pensamientos sin ningún tipo de sentido y un final bastante confuso. Y a todo esto hay que sumarle que el autor (se nota a leguas que es indepe) intenta colar el indepentismo catalán por cualquier sitio, sin ningún tipo de sentido la gran mayoría de las veces. Llego a saber esto y no me gasto ni un cent en este libro.
Uff me rindo a la mitad de la novela; normalmente si he llegado hasta aquí continuo, pero es que aunque está muy bien escrito…el argumento es de cuñado. No es para mi, pensé que me gustaría pero en realidad me repele todo lo que dice o hace Albert Jordi.
Aquesta novel·la és el resultat perfecte d'una mescla entre "El Maestro y Margarita" i els esdeveniments que varen passar a Catalunya a l'any 2017. 4 personatges que van rere un assassí, el dimoni personificat.
Com ja va fer a "Els Nois", Toni Sala és capaç de crear uns personatges que es capfiquen completament dins els racons més foscos de la ment humana. Quins són els límits d'un assassí? Per què decideix matar? Per què escapa?
- El punt de partida del llibre, descobert ja al primer paràgraf, és interessantíssim: l'Albert Jordi explica a la seva parella, l'Èlia, que temps enrere havia assassinat la seva dona. - Els primers capítols, narrats en primera persona pels protagonistes de la brutal revelació, deixen entreveure un thriller psicològic molt sec i altament adictiu. La tensió està molt ben construïda, atrapa el lector, àvid per descobrir com es gestionen les angoixes i les penombres. - Assumit l'impacte inicial, i a mesura que entren en escena els personatges secundaris, la cosa es va desinflant a poc a poc i la història deriva en un seguit de persecucions al protagonista masculí que, a més de donar títol a l'obra, esdevenen una mena de radiografia del mal i de les diferents maneres de reaccionar-hi. - L'atemptat terrorista a les Rambles de Barcelona del 2017 es converteix en el teló de fons de la segona part de la novel·la, fet que reforça el viatge a les tenebres de l'Albert Jordi. La manca de referències a la realitat durant la resta de la novel·la —a banda de les mencions al procés independentista— fan que aquest paral·lelisme sembli forçat. - Quan al final del llibre s'evidencia que els personatges secundaris eren prescindibles i la trama torna a enfocar-se, l'autor opta per un final bipolar, una mena de 'Tria la teva aventura' desconcertant, per innecessari. - Les referències de les últimes pàgines a Tarragona contenen un parell d'errades injustificables. Un dels escenaris és el Balcó del Mediterrani, no el "Balcó de la Mediterrània" com algú s'inventa. I des d'aquest indret les úniques restes romanes que es poden arribar a veure són les de l'amfiteatre, no pas les del circ romà. - La prosa de Sala, sòlida, amb frases llargues i adjectius encertats, i el delit per descobrir la resolució del punt de partida mantenen l'interès per a una obra que es va desinflant durant les seves pàgines. No hi ha ajuden les narracions en primera persona gairebé idèntiques per part dels diferents personatges, que només es diferencien des de la visió d'un personatge, en Mercuri, que de tan dissonant es percep com a grotesc. La sensació d'oportunitat perduda fa de mal pair.
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En acabar Persecució em queda la sensació que Toni Sala no ha sabut aprofitar del tot l'oportunitat de lliurar una gran novel·la. Tenia una història molt potent, amb uns personatges força carismàtics i unes subtrames a l'altura. Toca temes molt atractius i tractats de forma interessant, com la maldat o la solitud, i hi ha una bona càrrega de crítica social. A tot això, cal afegir que la narrativa de Sala és bastant bona. Aleshores, què ha passat? Doncs diversos punts que no m'han acabat de convèncer: de vegades un excés reiteratiu en algunes coses que fa que sembli que tornes a llegir pàgines passades, l'autor aborda un mateix tema des de la visió de cadascun dels personatges, però molts cops aquests parlen igual; moltes línies de reflexió i d'allò de "contar sense fer". Sigui dit també, els personatges tenen una veu massa similar tots plegats. Una altra cosa que m'ha sobrat una mica és un cert excés en el relat dels atemptats terroristes de Barcelona i Cambrils i dels fets polítics relacionats amb el procés de l'independentisme català. Potser quan passin uns anys ho veuré d'una altra manera, però en aquest moment m'ha fet molta mandra que l'autor m'expliqui una cosa de la qual s'ha parlat fins a l'extenuació i que tenim tan sabuda. Ja dic, és una apreciació personal que té molt a veure amb el moment.
En definitiva, sensacions contradictòries les que m'ha produït Persecució, tenia una bona base per ser millor novel·la que Els nois—que em va agradar molt— però la força de la història es dilueix amb tot el que he comentat. Malgrat això, no puc dir pas que m'hagi desagradat, i segur que el futur continuarem llegint a Sala.
Literàriament és difícil arribar més alt, però un excès de divagacions eternes i en algunes parts exageradament surrealistes converteixen el conjunt en un "sí però no" que acaba pesant massa en el resultat final. Tot i així, un relat que perdurarà en la memòria.
2/5 En ocasiones sucede, ¿no? Lees unas líneas, creas tu propia historia en tu cabeza y esperas que de alguna forma el escritor sepa que es lo que estás buscando y a través de esas páginas, te lo dé. Generalmente, funciona e incluso te sorprendes encontrando giros argumentales que te enloquecen más y más, no dejándote despegarte ni un segundo de la lectura.
Sin embargo, en este caso, a mi no me ha pasado. Empecé la lectura con mucha ilusión, sintiéndome atrapada durante los primeros capítulos. Ahora bien, con el paso de cada página, de cada párrafo y de cada frase, las descripciones se hacían cada vez más extenuantes, los personajes secundarios prácticamente innecesarios y el relato que realmente interesaba, inexistente.
El remate final es ese desenlace que entiendo te brinda la oportunidad de decidir que punto y final de la historia quieres elegir y aceptar. Y si, precisamente eso ha sido lo que me ha matado del todo.
Personalmente, no es un relato que recomendaría, no porque la narrativa en si no sea buena, sino porque considero que es una historia que no te mantiene en vilo, con la que no conectas y que en muchos momentos, te hace sentirte muy perdido.
Cuando reseñé “Los chicos”, también de Toni Sala dije que era “un libro despiadado, oscuro, crudo. Es difícil encontrar luz en historias y personajes tan oscuros, donde todo parece roto y podrido. En el mundo que nos presenta Toni Sala no hay hueco para la esperanza, ni hay retazos de bondad a los que aferrarte; sólo hay una inmensa y muy humana oscuridad. Ha sido un libro muy difícil de leer, en especial las últimas páginas, de una intensidad dolorosa.”
Bueno, pues con “Persecución”, es como si el bueno de Toni le hubiese dicho a alguien que le sujete el cubata, que si quería intensidad iba a tener dos tazas.
No es una novela que me haya maravillado tanto como la anterior, pero únicamente porque el mundo de Sala ya me es conocido. A cambio, “Persecución” es una novela más compleja, más intensa, en donde la trama pasa —aparentemente— a un segundo plano en favor de un profundísimo análisis psicológico de los personajes, en especial el asesino Albert Jordi, con el que el autor hace un verdadero artesonado literario donde no pretende ni darnos miedo ni que empaticemos con él, sino hacerlo humano.
Tiene un ritmo y construcción muy diferentes a la novela que la precede, pero sin duda la voz de Sala ahí está, llevándonos de la mano por su mundo, que es horrendo, pero tan humano y telúrico que te llega a arropar. Con “Persecución” se sufre, pero hay un íntimo reconocimiento en la oscuridad que Sala crea, una suerte de intuición de humanidad, en donde nadie debe esperar esperanza, pero sí el conformismo de lo conocido, de lo que nos es propio incluso aunque no lo queramos.
En “Persecución” está “Ánima”, de Wajdi Mouawad; “Las leyes de la ascensión”, de Céline Curiol; “La calle de las camelias”, de Mercè Rodoreda; “Tierras muertas”, de Nuria Bendicho; “La maravillosa vida breve de Óscar Wao”, de Junot Díaz… ¿De verdad hace falta que añada algo más?
Aunque la tercera y última parte del libro me ha resultado más llevadera, reconozco que el resto se me ha hecho difícil por la crudeza de los personajes. Incluso habiendo leído (y disfrutado) a autoras como Patricia Highsmith o Gillian Flynn, este libro llega a ir un pasó más allá. Creo que es sobretodo porque de una forma u otra, en las novelas de esas autoras los personajes, incluso los más retorcidos, muestran algo de "compasión" o "normalidad" en algún momento, aunque sea breve. Pero aquí no hay ese descanso y se hace difícil de digerir, sobretodo la segunda parte del libro.
No sé si volveré a leer al autor, porque como digo, no es una lectura que provoque una experiencia agradable y ha día de hoy no voy a por un libro esperando "pasarlo mal". Pero bueno, el tiempo y el reposo de la lectura lo dirá, quien sabe.
Després d'haver abandonat dues novel·les que estava llegint, he aguantat aquesta, que té mèrit. Dubto a posar-lo al prestatge de novel·la negra perquè tot i que hi ha un assassinat no funciona com la típica novel·la negra. L'única cosa positiva és que com tot llibre descriu i accentua certes parts de la realitat, la Catalunya dels escorxadors, el racisme, el turisme massiu i contraproduent, la repressió del procés, implacable, l'atemptat del 17 d'agost del 2017 a la Rambla de Barcelona, amb les seves incògnites, i alguns altres temes (per exemple, l'estat en què et sumeix la droga, per a qui li interessi) però la barreja somni-realitat i la repulsivitat de l'assassí i la manca de respostes a certs dels interrogants plantejats, així com la llargada més que excessiva ho espatllen.
Sensacions contradictòries amb aquest llibre. Un punt de partida estimulant i un inici esperançador. En general, molt ben escrit, especialment les escenes de més tensió i acció. Però la majoria dels personatges m'han generat indiferència i passada la meitat del llibre no sabia cap a on anava aquella història. Té un final ben resolt i en general no se m'ha fet feixuc però si em pregunten de què va el llibre i sobre què reflexiona, no et sabria dir...