«En aquel instante comprendí y capté el “misterio” del cristianismo, la vida nueva y verdadera. En aquel momento todo cambió en mí. El hombre viejo había muerto. No solo dejé mis valoraciones e ideales anteriores, sino también las viejas costumbres. »Por último también mi corazón se abrió. Empecé a querer a las personas. Inmediatamente después de mi conversión todas las gentes se me presentaron como admirables habitantes del cielo y estaba impaciente por hacer el bien y servir a Dios y a los hombres. »¡Qué alegría y qué luz esplendorosa brotó entonces en mi corazón! ¿Cómo no lo había percibido hasta entonces? Así empecé mi vida de nuevo»
"Y en la escuela, sólo se comentaban las cualidades externas y "combativas"... Mi meta fue entonces ser más inteligente, más capaz, más fuerte que los demás. Pero nadie me dijo nunca que el valor supremo de la vida no está en superar a los otros, entenderlos, sino en llamarlos,.Amar hasta la muerte, como únicamente lo hiciera el Hijo del hombre"
"Nuestros caminos pronto se separaron. La juventud occidental vivió los sucesos de 1968, recorrió el camino de una "politización" cada vez mayor de la conciencia y se encareció con el marxismo. Todavía hoy continúa viviendo del mito revolucionario. Nosotros ahondamos más y descubrimos los valores imperecedero de la cultura, la historia y la ética. Y acabamos familiarizándonos con Dios y con la Iglesia. ...a veces tengo la impresión de que la intelectualidad rusa es "más adulta" que la occidental"
"Nos agradaba mucho que la Iglesia predicase la verdad que de una vez para siempre Dios había revelado, y que los mandamientos de Dios no estuvieran sujetos a los diferentes cambios que el tiempo trae consigo. Nos agradaba el maximalismo de la predicación cristiana: sólo vale la pena vivir por aquellas cosas por las que querría y podría morir"
"La presunción, los complejos de inferioridad, los estratos más bajos, oscuros y neuróticos de la personalidad iban desapareciendo a medida que esas gentes entraban en la vida eclesial y en ella maduran"
"La ideología corrompe la personalidad, mientras que en la Iglesia es la persona la que debe madurar en toda su plenitud"
A personal testimony of meeting God in the communist Russia. The person transposes into the testimony of a Russia thirsty for truth. We are weak to judge the ones who leave the community and are lacking in viewing their stories differently.