Cecile Goldberg tenía tres años cuando escuchó en Suiza el sonido de un violonchelo. Ese día Cecile supo que jamás abandonaría la música. La desaparición de su madre le hará emprender un viaje en el que encontrará el verdadero amor y conocerá la traición de una amistad. Una vida convertida en un trágico ir y venir de acontecimientos, y una novela que descubre el alma de la música clásica a través de las notas de un violonchelo azul.
José Carlos Carmona (Málaga, 1963), Doctor en Filosofía, Profesor Titular de Universidad, fue el creador y Director del Máster de Creación Literaria de la Universidad de Sevilla (2010) y de su Taller de Creación Literaria (1997), es autor de las novelas Martino y Martina y Sabor a canela (Ed. n), y de Sabor a chocolate, (Ed. Penguin Random, con traducciones al francés y alemán); es autor, además, de las novelas El hipócrita perfecto y El año del martillo; del libro-crónica El candidato –Historia de un hombre normal que quiso ser presidente; y de los libros de relatos Pararse a pensar, Cuentos para después de hacer el amor, El arte perdido de la conversación y La condición urbana; premio de Novela Alfaguara-Universidad de Sevilla con la obra Una sinfonía concertante. Es Grado “Franz Kafka” de la Orden Literaria William Shakespeare.
Es Crítico Literario en Canal Sur Radio (desde 2008). Como dramaturgo es autor de la obra El espejo cónico, representada en Santander, Las Palmas, Madrid, Bilbao y Berlín; y de Pereza eterna, estrenada en Santander y publicada en Ed. El sendero. Es, también, Director y coordinador de la Tertulia Abierta de la Casa del Libro de Sevilla desde 2001; fue el creador en esta sede de la actividad pionera en España Todo Shakespeare, lectura participativa de toda la obra del dramaturgo inglés. Ha sido Profesor de la Escuela de Cine de Andalucía.
Ha sido Secretario de Cultura de la Federación de Artistas del Estado Español y Secretario General de la Unión de Actores e Intérpretes de Andalucía de 2003 a 2015.
Desarrolla, además, una amplia labor en el mundo de la música clásica como director de orquesta y coros.
Madre mía que intensa lectura, la pasión rebosa en esta historia, de estas lecturas de las que me cuesta salir de ellas, me llego muy hondo al corazón.
Una historia dura pero relatada con tanto cariño y dulzura, me pareció una forma tan exquisita de relatar con tanta sutileza las escenas dolorosas.
Cecile la principal protagonista de esta novela, es la bondad en persona, tan humana y bella a pesar de todas las circunstancias por las que pasa.
Es una novela de pérdidas y de encuentros, de despedidas y encontronazos, de acercamientos y alejamientos, de finales y de principios, pero sobre todos en una novela colmada de superación y de valentía.
Fue una cómoda lectura, de esas que no aburren, no faltaron sobresaltos y sorpresas a lo largo de toda la narración, me gustó esa forma de describir las cosas sin dar muchos rodeos, clara y concisa.
Esta novela te llevara de viaje por un sinfín de países, encontrareis abundantes e interesantes datos y fechas de sucesos que pasaron por el mundo entre 1966 y 1998.
No tiene una banda sonora específica, porque la actriz principal es la música y el actor protagonista es el violonchelo.
La novela está llena de infinidad de menciones a libros, como por ejemplo “El amor en los tiempos de cólera", que para mí es la mejor novela de “Gabriel García Márquez”, Cecile siempre lleva consigo un libro para leer es sus viajes por tren.
Si algo aprendí de esta lectura es el arte de la superación, el arte de seguir con los sueños, con las pasiones a pesar de tanta adversidad, que del dolor se puede salir aunque cueste, que algunas cosas nunca se olvidaran, pero hay que seguir adelante y tener siempre algo que nos ayude a levantarnos aunque caigamos una y otra vez.
Podría narrar muchos episodios de esta novela, pero no quiero lastimarla, a mí me emociono mucho, hay párrafos tremendamente duros, pero a la vez me sorprendió la positividad que encontré en esta lectura y por ultimo añado que triste tener que leer que para triunfar en el mundo de la música como director de orquesta Cecile tuvo que disfrazarse de hombre.
Fascinante, emotiva, tierna, apasionada, sorprendente, pero os aseguro que de esta lectura no saldréis igual.
Fue una lectura con esencia apacible, cálida y suave como la canela.
Posdata: Pero nunca olvidéis que la historia que cuenta un libro no siempre es igual.
Extractos del libro:
El sabor de la canela le hacía sentir el amor.
Porque el arte daba sentido a todo y podía ser sentido en sí mismo.
Nada ni nadie iba a poder con ella, ella escribía el destino desde su batuta, ella construía su destino desde su pasión.
El mundo, pensó, era un lugar lleno de oportunidades.
La vida es fuerza, belleza, goce.
La vida tenía una fuerza que superaba cualquier tipo de predicción.
Quería vivirla intensamente, no quería dejar sin probar ninguno de los platos grandes de la vida.
Cuanto más pienso en la vida, más deseo tengo de refugiarme en la música. Pero no se puede musicar sin la vida.
Y el dolor por ella se convirtió en dolor por sí misma.
Ella era música ya, sólo necesitaba ser reconocida, necesitaba que los hombres se quitaran las gafas de ver el mundo por sexos y que sin prejuicio ninguno la oyeran. Ella no era una mujer, ella era un ser humano, un ser humano que amaba la música.
Esta preciosa novela de José Carlos Carmona me ha encantado. ¡Qué historia tan emotiva en tan pocas páginas! La vida de Cecile, que tiene que pasar por circunstancias de todo tipo, te atrapa desde la primera página. Una historia realmente preciosa, con dos grandes temas: el amor por la música y la lucha por conseguir un sueño. Cecile vive situaciones un tanto tristes y que conmueven, pero su fuerza y valentía hacen que vaya superando todos estos obstáculos. Me gusta cómo el autor cita algunas piezas musicales de grandes compositores. Igualmente, me parece muy interesante el recuerdo de algún acontecimiento o hecho importante que ocurría en la fecha del momento que estaba viviendo la protagonista. Estos capítulos cortitos e intensos van a hacer que disfrutes de la novela si te gusta la música y la canela. 💜 Me ha parecido también muy interesante el "making of" de la novela. No dejéis de leerlo 😉
Después de leer Sabor a Chocolate necesitaba leer algo más de este autor y me encontré con Sabor a Canela, y no me decepcionó ✨
Con Cecile como protagonista, con sube y bajas en su vida y nuevamente con unos detalles del contexto histórico, este es un libro que no puedes más que disfrutar. Los capítulos también son SUPER cortos, está vez son el doble de capítulos que Sabor a Chocolate, pero no se sienten de lo fluida que es la lectura ⚡
He de decir que sufrí un poco más con este libro que con el anterior, pero de todas formas Sabor a Chocolate es mi favorito por muy poco, porque Sabor a Canela ondea más en las superaciones de la protagonista y sus complicaciones para encontrar la luz al final del túnel... Es una lectura reflexiva y muy bonita ❤️
Sabor a canela es un libro sencillo, sin tapujos, rápido de leer. Tiene una historia que es como la vida misma. Cuenta la parte dulce y también la amarga de lo que va sucediendo en la vida de la protagonista, la cual es una chica luchadora y que vamos a ir viendo madurar. La narrativa empuja a leer y no se anda con rodeos. Va directo al grano con cada acontecimientos sin pararse en detalles, lo que lo hace un libro corto e intenso (en el buen sentido). Como en Sabor q chocolate, la música vuelve a tener un tono protagonista, los personajes vuelven a ser familiares a la vez que independientes y también se enclava en Suiza aunque se viaje por el mundo. Y, en este caso la canela es el toque 'hilador'. Es recomendable leer este tipo de libros de vez en cuando para estar ante historias de vida completas y ver una literatura directa y diferente.
Otra novela más de este autor que escribe de una manera fascinante. En esta novela seguimos la vida de Cecile Golberg desde que es una niña que adora un instrumento, hasta que es adulta y se convierte en música. Eso es lo que encontramos en esta novela: mucha música y canela, mediante una escritura que no te deja parar de leer. Solo he leido dos libros de este autor, y ya me ha enamorado de su manera de escribir y esa fantástica habilidad para incorporar datos históricos a sus novelas. Como "Sabor a chocolate", una historia dulce y amarga que consigue hacerte sentir mil sentimientos diferentes al mismo tiempo.