Una travesía por el alma del mundo islámico del siglo XIV
Terminé El arquitecto de Tombuctú con una mezcla de emoción, asombro y gratitud. Al principio me costó conectar con la historia y su ritmo, pero poco a poco todo fue tomando forma. La narración —rica en detalles, geografía y espiritualidad— te va envolviendo hasta volverse totalmente absorbente.
El libro narra la increíble vida de Es Saheli, un hombre granadino que vivió en el siglo XIV y que, tras una serie de giros del destino, terminó siendo uno de los arquitectos más influyentes del África Occidental. A través de su historia, viajamos desde Al-Ándalus hasta Tombuctú, atravesando desiertos, ciudades imperiales y reinos musulmanes llenos de intrigas, guerras y belleza.
Es una novela profundamente documentada, que te permite aprender sobre culturas poco exploradas en la narrativa histórica, como la maliense, la tuareg y la granadina islámica. Me encantó cómo el autor logra entrelazar elementos de historia, religión, arquitectura y aventura sin perder el hilo emocional de un personaje que se siente muy humano.
Una lectura fascinante para quienes disfrutan de las grandes biografías históricas, de los viajes épicos y del descubrimiento de mundos que han sido olvidados por la historia oficial. Me emocionó, me enseñó, y sobre todo, me hizo viajar.
Muy recomendado.