3 Estrellas. Uno muy correcto de Amanda Quick, pero también muy corrientito, no esperaba mucho, salvo que me entretuviera y así ha sido. Lo cierto es que leído un libro de ésta mujer, leídos todos, porque suelen tener un modus operandi similar en todas sus obras. Personajes fuertes y atrayentes con hobbies un tanto extraños, sumidos en una trama de investigación y con intriga hasta que se desvela el final.
En éste libro tenemos a Gabriel Wylde, un hombre solitario que no cree en el amor ni espera nada de él, ni mucho menos encontrarlo; que fue engañado por una mujer, la hermana mayor de la protagonista. Y Phoebe, la hija de un poderoso conde, la pequeña, la más aventurera y la más imprudente.
Phoebe ha sido la extraña en su tan excéntrica familia. A pesar de tener una buena posición social, tiene casi los veinticinco y no se ha casado, Phoebe es fiel así misma y sólo se casará por amor. El hobbie de Phoebe es el coleccionismo de libros antiguos, y para su misión particular necesita a un hombre valiente e intrépido ¿Por qué no el hombre al que acudió su hermana en busca de ayuda? Gabriel parece ser la reencarnación del caballero que busca Phoebe.
Gabriel fue engañado por Meredith, la hermana mayor de Phoebe, y despojado de sus bienes materiales por el padre de ambas, así que no le quedó más remedio que buscarse la vida como comerciante por los Mares del Sur. Han pasado ocho años y Gabriel ha vuelto, convertido en conde tras un fallecimiento familiar que nadie esperaba.
Phoebe desea conseguir un libro, un libro que le regaló a un antiguo pretendiente, que partió a los Mares del Sur en busca de fortuna para poder pedir su mano. Phoebe no lo amaba, pero supo que éste resultó muerto a manos de un pirata, por lo que se siente desolada y en su conciencia no puede si no intentar recuperar el objeto para averiguar quién fue su asesino.
Con la ayuda de Gabriel, Phoebe pretenderá conseguir el libro, pero en seguida queda claro que entre los protagonistas hay una gran atracción a la que ninguno de los dos puede resistirse, y lo que empieza como una peligrosa amistad, acaba convirtiéndose en una relación en toda regla.
Desde el principio el lector es testigo de cómo Phoebe se va enamorando poco a poco de Gabriel, pero personalmente, Gabriel no ha sido el personaje masculino que más me ha gustado de Amanda Quick, lo he visto más bruto y retrógrado en comparación con otros protagonistas suyos, y no me ha llegado tanto.
El romance no ha sido lo que más me ha atraído del libro, si no la historia de trasfondo, pues me ha parecido muy bien hilvanada durante todo el libro. No sólo tenemos la aventura del principio, y el intento de Phoebe por hacerse con el libro que regaló a su pretendiente, si no que también tendremos a alguien que quiere hacer daño a los protagonistas para hacerse con el dichoso libro.
El general un libro divertido y entretenido pero creo que lo olvidaré tan rápido como lo he leído, es decir, en unos días.