Como afirma la propia autora, los poemas que componen este volumen son todo lo que le gustaría que permaneciese de lo que quisiera considerar una primera etapa: «Hainuwele siempre ha sido, para mí,el libro más querido y el único del que nunca me arrepentí de haber escrito. Es ésta la razón por la que aparece aquí completo y sin retoques». Compuesto en el verano de 1988, en su primera y más prolongada estancia en la India, se basa en un mito de Papúa-Nueva Guinea: Hainuwele, enamoradadel Señor de los bosques, habrá de perderse a sí misma para encontrarle, ofreciéndose en sacrificio.Para Chantal Maillard, «Hainuwele se construyó a sí misma, poema a poema, como lo hacen los personajes cuando se les deja abrirse camino en la escritura. Ella es mi álter ego más querido. Vive en mí aun cuando la pierdo. Para recuperarla, me basta con percibir el olor de los helechos en los bosques europeos o el sonido de las hojas secas, olfatear el viento del norte cuando llega a la costa cargado de olores...».Los «Otros poemas» incluidos en el volumen son una selección de poesías pertenecientes a los libros escritos en esa década de regreso a España: Poemas a mi muerte, Lógica borrosa y Conjuros. Del mismo modo que los dos últimos libros reelaboraron fragmentos de los cuadernos Filosofía en los días críticos, los cuatro poemas que cierran esta obra hacen otro tanto con Diario de Benarés. Se salvan así las fronteras de los géneros, y se destacan los enlaces invisibles, las referencias que invitan al lector a reconstruir la trama en la que un poema es apenas el fragmento de una hebra.
Poeta y filósofa española de origen belga (Bruselas, 1951). Doctora en Filosofía y Profesora Titular de Estética y Teoría de las Artes, vivió largas temporadas en Benarés, India, en cuya Universidad se especializó en Filosofía y Religión India. Hasta el año 2000 impartió docencia en el Departamento de Filosofía de la Universidad de Málaga, donde impulsó los estudios de Filosofía y Estética comparadas. Desde 1998, ha colaborado con críticas de filosofía, estética y pensamiento oriental en los Suplementos Culturales de los principales Diarios de la prensa española y sigue haciéndolo en El País. Es autora de numerosos ensayos, cuadernos y poemarios. Ha traducido y editado a Henri Michaux y colaborado con otras ediciones en la difusión del pensamiento de la India. Ha colaborado con diversos artistas en obras plásticas y escénicas. Con Matar a Platón le fue concedido el Premio Nacional de Poesía (España) 2004, y con «Hilos» recibió el Premio Andalucía de la Crítica y el Premio de la Crítica de poesía castellana 2007.
es un placer encontrar una voz como la de maillard. Hainuwele es increíble, la tensión en la tierra entre tánatos y eros. y la sección de Otros poemas… creo que ha sido mi favorita. se nota la influencia de la estética oriental y esa idea de vacío, tan consoladora para mí. leer a chantal es una continua renuncia a uno mismo. la disolución.
Llegue a este libro por casualidad. Lo vi en la estantería de poesía española y su título exótico y el nombre francés de la autora llamaron mi atención. Me parece un poco mágico empezar un libro sin saber que vamos a encontrar, no sucede a menudo. Este me ha conquistado desde el principio. Lo he leído despacio por miedo a acabarlo, he releído poemas para no perderme nada. Maillard estudió Filosofía y eso se nota. Invita a la reflexión. Tiene un estilo propio. No he leído a otro poeta que pudiese haber escrito sus versos. Es una de estos autoras a las que me pregunto porque no he llegado antes.
"Hainuwele" es un libro bellísimo, consistente en imágenes increíbles e inesperadas. Así de táctiles debieran ser todos los mitos.
Y a pesar de eso, los poemas que más me gustaron están entre los "Otros poemas". Ahí están los poemas que me encuentro con más deseos de compartir y de releer.
Es la primera vez que leo a Chantal Maillard, y me quedo con ganas de ahora leer toda la poesía que haya escrito.
No conozco tu cuerpo si es que tienes alguno. / Las lechuzas, el sol, las colinas, los tigres / son lechuzas y sol y colinas y tigres, y las flores son flores / y el bosque es sólo bosque. / Si me invento tu cuerpo cada día / es para verte un poco más distante, / pues sentirte cerca y tan presente sin morir / es difícil.
Me ha encantado descubrir esta recopilación de los primeros poemas de Chantal Maillard. Leí hace tiempo su obra Hilos y veo que ya en esos poemas que se recogen en Hainuwele se intuye la tendencia y la voz poética de la autora (que es fascinante). En la primera parte, descubrimos un conjunto de poemas que narran la historia de Hainuwele, pero con un punto de vista muy distinto del mito original en que se basan. La reinterpretación que hace Maillard es brillante, conmovedora y preciosa. Las imágenes que utiliza, las metáforas y las voces poéticas que van saltando de uno a otro personaje están magníficamente construidas. En cuanto a la recopilación de los demás poemas, se intuye ya la influencia de la filosofía oriental en la autora, cómo va apoyándose en cada poema para hacer un trabajo de exploración del yo, de la trascendencia del ser y de ese aspecto espiritual que embebe cada composición. Tal vez una de las cosas que más me gustan de Chantal Maillard es cómo logra hacer que el lector sea parte de sus propias reflexiones, le invita a participar de su proceso mental y sensorial y a que el propio lector se cuestione los mismos temas y aspectos que ella. Lo recomiendo mucho, como todas las obras de Maillard: una delicia para disfrutar «a lectura lenta».
Una poeta en mayúscula, nada más que decir. Se nota demasiado toda la influencia filosofica de la autora y cómo la transforma en poesía, además de haber creado un propio mundo y personaje, es como si leyeras una novela. Es muy bonito poder leer a una poeta tan actual.
Segundo libro que leo de Chantal Maillard—el primero fue ‘Matar a Platón’. Menos directo que el otro, dado que se relaciona no con paisajes contemporáneos sino con un mito antiguo,requiere del lector un mayor esfuerzo para seguir su lógica, pero ese esfuerzo se ve recompensado con creces. Imágenes poderosas junto a la profusión de ideas sobre el ser y el lenguaje hacen de este libro un libro altamente recomendable para quien se interese en poemas que expresan preocupaciones metafísicas desde la filosofía y el mito. Los “otros poemas” expresan ideas e inquietudes similares y son tal vez más accesibles por ser más breves pero tal vez requieran de un mayor compromiso por su concentración. No se agotan en una sola leída, lo que es un elogio. Altamente recomendable.
Hainuwele se instaló en el centro del lugar de la danza y durante nueve noches distribuyó dones a los danzarines. Al noveno día los hombres cavaron una fosa en medio de la plaza y durante la danza arrojaron en ella a Hainuwele. Se tapó la fosa y los hombres bailaron por encima. Mito de los Marind-Anim de Nueva Guinea