El atractivo Sebastian Conway no estaba dispuesto a sentar la cabeza. Pero era el heredero de los Conway y el deber le exigía que dejara sus ocupaciones en Londres para atender la finca familiar de la mansión Pengarroth.
Durante una exclusiva fiesta, Sebastian conoció a la guapísima Fleur Richardson, una joven que se ruborizaba cada vez que le dirigía la palabra, pero con mucho carácter. Y se quedó embelesado con ella.
Para este libro solo tengo, en síntesis, 3 palabras para definirlo: 1 Ligero 2 Cliché 3 Predecible
Cabe resaltar que a pesar de contener mucho romance y tensión entre los protagonistas, no hubieron escenas íntimas explícitas ni de ningún tipo... Como es el caso de este tipo de libros.