"Sí se puede." Esta expresión, que puede suscitar una sonrisa irónica, suele aparecer cuando una causa perdida (sea un partido de beisbol o una campaña política) remonta todos los obstáculos y parece dirigirse hacia una victoria inesperada. La mayor parte del tiempo la frase no pasa del acto de fe. No obstante, sí es posible organizarse y cambiar el rumbo de las historias, tanto personales como colectivas. Ése es el espíritu que anima el pensamiento y la práctica pedagógica de Marshall Ganz, cuyas ideas han tenido un impacto profundo en diversos activismos alrededor del mundo. Veterano en las campañas de la Unión de Campesinos (encabezada por César Chávez), testigo de la lucha por los derechos civiles y pieza crucial en el primer triunfo presidencial de Barack Obama, Ganz ha desarrollado liderazgos capaces de construir el poder que una comunidad necesita para alcanzar los cambios que desea con herramientas como la narrativa pública —en la que se entrevera la historia personal, del nosotros y del ahora—. Los textos de este volumen, provenientes de publicaciones, talleres, conferencias y entrevistas, se reúnen por primera vez en español y conforman una guía de trabajo para la organización efectiva de movimientos sociales y estrategias políticas. Antes que conjunto de buenos deseos, este libro demuestra que, con coraje e inteligencia, en efecto, ¡sí se puede!
¿Por qué unos movimientos sociales tienen el poder de transformar sistemas y otros no? En realidad no existe receta mágica, de esto me doy cuenta al terminar la lectura de Marshall Ganz, porque las formas cambiarían de una situación a otra.
Sin embargo, la transformación de miles de historias individuales en una historia nueva, más grande y compartida crea un movimiento que es “como una enorme ola de agua a la que nada puede detener”. Eso es un movimiento. Suficientes personas (y me detengo en la palabra, suficientes porque no hay un número específico) suficientes personas comparten una idea y se preocupan tanto de un tema que están dispuestas a trabajar por ella.
Las experiencias que cuenta Ganz están llenas de esperanza para los que buscamos mejores formas de relacionarnos en el mundo.