¡El nacimiento de una leyenda! El Capitán Britania y su compañera Meggan forman equipo con Kitty Pryde, Rachel Summers y Rondador Nocturno, los supervivientes de La Patrulla-X, después de que el resto del grupo muriera trágicamente. Desde su base de operaciones en un faro, Excalibur se enfrentará a los temibles Lobos de Guerra, al imparable Juggernaut o a Mojo, y todavía llegarán a tiempo para participar en los acontecimientos de "Inferno". La obra maestra de Chris Claremont y Alan Davis al fin está aquí.
Chris Claremont is a writer of American comic books, best known for his 16-year (1975-1991) stint on Uncanny X-Men, during which the series became one of the comic book industry's most successful properties.
Claremont has written many stories for other publishers including the Star Trek Debt of Honor graphic novel, his creator-owned Sovereign Seven for DC Comics and Aliens vs Predator for Dark Horse Comics. He also wrote a few issues of the series WildC.A.T.s (volume 1, issues #10-13) at Image Comics, which introduced his creator-owned character, Huntsman.
Outside of comics, Claremont co-wrote the Chronicles of the Shadow War trilogy, Shadow Moon (1995), Shadow Dawn (1996), and Shadow Star (1999), with George Lucas. This trilogy continues the story of Elora Danan from the movie Willow. In the 1980s, he also wrote a science fiction trilogy about female starship pilot Nicole Shea, consisting of First Flight (1987), Grounded! (1991), and Sundowner (1994). Claremont was also a contributor to the Wild Cards anthology series.
Aunque es más corto que el resto de Marvel Gold de mutantes (los que recopilan la etapa de Claremont en Uncanny rondan las 650 a 800 alguno de Spiderman frente a este que ronda las 450 páginas. La leyenda cuenta que nace del deseo de Claremont y Davis de trabajar juntos (además de Marvel queriendo llenarse los bolsillos con un quinto título mutante acompañando Uncanny, Nuevos Mutantes, Factor-X y Lobezno). Davis tenía pánico escénico a ocupar el puesto de dibujante principal de la Patrulla-X como si un hombre con ese talento debiese tenerle miedo a alguien. Porque Alan Davis es el mejor dibujante del cómic americano. Y punto. Pero chica, las cabezas, el caso es que un proyecto menor, con menos ojos y presión editorial. Con la mitad de los héroes llegados de las bajas de la Masacre Mutante el grupo se monta un poco porque sí y es la tónica del cómic. Supuestamente había una mini de Rachel y su paso por el Mojoverso y unos especiales ahondando en los traumas de la masacre mutante pero directamente saltan a la acción loca y entregarse a la diversión y las tramas de dos números. Excalibur es comedia, es diversión, multiversos, ritmo frenético y acción y con cierto trasafondo siniestro (nazis, muertes y sustituciones, ladrones de cuerpos que se ponen pieles humanas…) que irán desarrollándose hasta la épica conclusión del regreso de David hacia el número 50. Además, hay dos complementos, uno con Arthur Adams y los Bebes-X y Mojo y otro un poco más olvidable de Marvel Comics Presents. La estrella total es Davis, expresivo, dinámico, con personajes que saltan de las páginas e ilustraciones bellísimas en las que es fácil perderse. No se cómo llevarán la edición al impasse en el que tanto Claremont como Davis ya no están en la colección hasta como decía vuelva Davis a cerrar sus tramas. De cualquier manera, un must. Obviamente.
No se por qué nunca me leí estos cómics, algún número suelto cayó en mis manos en algún momento pero nunca seguí la colección. El caso es que al menos leídos a día de hoy me resultan más divertidos que los cómics de factor-x de la misma época, casi al nivel de los de la patrulla-x.
Desde el principio se establecen las dinámicas entre personajes, el triángulo entre Brian Braddock, Meggan y Kurt Wagner, la relación de amistad - rivalidad entre kitty y Rachel, los roces entre el Capitán Britania, que debería ser el cabecilla del grupo pero no está capacitado por sus problemas personales, y Rondador, que es el verdadero lider... Además desde el principio Alan Davis le toma la medida perfectamente a los personajes, que ya habían sido dibujados por algunos de los mejores artistas de la época, pero es difícil encontrar a alguien que los retrate mejor de lo que están aquí.
Si no le pongo el cinco es por los números de Marvel Comics Presents, que la verdad me parece que suponen un bajón de nivel respecto al resto del material que contiene este tomo. Se nota mucho la diferencia en los números que no dibuja Alan Davis.