Un cadáver con las cuencas de los ojos vacías y las manos seccionadas aparece en una playa desierta, a dos horas de la población costera de Portocristo. Todo indica que un ritual de ribetes satánicos ha tenido lugar sobre la enorme losa que los cazadores de cetáceos usaban en tiempos para descuartizar sus capturas. Martina de Santo, la subinspectora de policía que han enviado desde la capital, tropieza casi de inmediato con una extraña hermandad integrada por jóvenes artistas que profesan en sus creaciones un morboso culto a la muerte. Portocristo, además, tiene un historial considerable de muertes poco naturales. Sólo unos meses atrás, el farero de la Isla del Ángel, donde se halla el cementerio municipal, apareció despeñado entre las rocas, al parecer por accidente. El caso fue archivado. Ahora, las autoridades locales se empeñan en atribuir el salvaje asesinato de la Piedra de la Ballena a las bandas de narcotraficantes que merodean por la accidentada costa de la zona. Martina, con su estilo frío y tenaz, y una sofisticada profesionalidad que no suele granjearle demasiadas simpatías, cuestiona esa línea de investigación. Y cuando un nuevo cadáver —atravesado con un arpón— se suma a la lista de víctimas, decide ir a reconocer por su propia cuenta los solitarios escenarios de ambos crímenes. Con un desbordante talento para la intriga y la creación de ambientes inquietantes, Juan Bolea ofrece en Los hermanos de la costa una trama trepidante que atrapa al lector desde la primera página hasta un explosivo final.
Juan Antonio Bolea Fernández-Pujol conocido como Juan Bolea (Cádiz, 1959) es un escritor y periodista español residente en Zaragoza, licenciado en Geografía e Historia.
pfff no se que pensar de este libro la verdad, me engancho algo pero no me iba acabado mientras lo leía, muchísimos personaje, todos con nombres raros que no logré memorizar y relacionar más tarde cuando iban apareciendo.. ha sido un rompedero de cabeza, no sé si no le dedique el tiempo que necesitaba pero.. la verdad que la trama una vez acaba dices wow ideaza pero siendo que no la reflejo bien durante el libro para hacerlo bueno.
Muy largo innecesariamente, pero interesante el panorama que desarrolla en parte y las imágenes que nos crea a lo largo del libro. El mejor de la saga.
Juan Bolea es un hombre cabal, según he podido comprobar personalmente asistiendo a su intervención en unas cuantas conferencias, presentaciones y charlas. En esta novela lo demuestra desde el propio título: Los hermanos de la costa, una denominación que hará eco rápidamente en la memoria de aquellos habituados a las historias de piratas y que encierra toda la poesía que requiere el nombre del grupo de artistas en el que se centra la novela. En el género policíaco, o de novela negra, es vital más que importante el escribir de un modo cabal. Existe la tendencia, seguramente heredada de los novelistas norteamericanos, de llenar estas historias de fuegos de artificio totalmente fantásticos, así como la tendencia, esta de origen local, de plagarlas con detalles cotidianos innecesarios para la trama. Juan Bolea, sin embargo, consigue gracias a su buen criterio escapar de ambas lacras. En su novela el ritmo es ágil, pues no se pierde en descripciones de lo cotidiano que convierten en ocasiones estas obras en híbridos entre el realismo social e historia policíaca. La trama, sin verse afectada por ello, es increíblemente sugerente, pues aun dentro de un entorno nacional, creíble y lógico, introduce los elementos suficientes para que exista lo sorprendente, lo inesperado, lo insólito. Es precisamente con este punto fuerte, con la genialidad de la trama, con el que me quedo de la novela. Los personajes, la situación planteada, la investigación en la costa; el autor parece haber abierto una puerta a lo improbable, pero siniestramente posible, al lado de nuestras vidas. Y esto, aunque muchos pudieran creer el contrario, no se consigue poniendo unos cuantos elementos estrambóticos al azar. No, la autentica fuerza para conseguir que una ambientación tan arriesgada como esta funcione es la coherencia. De hecho es gracias a ella, que aflora a través de los personajes y sus interacciones, que podemos disfrutar de la historia sin dudar un momento de lo que está ocurriendo. Y quizá, en estos tiempos, sean estos personajes los que más sorprendan, pues muchos escritores actuales parecen haber olvidado que la profundidad de estos no se consigue con muchos detalles irrelevantes, sino haciendo que respondan de un modo humano, complejo, en sus interacciones con el entorno y, esto es importante, con los demás personajes. Nosotros no hablamos igual con la vecina del tercero que con el cura de la parroquia. En Los hermanos de la costa Juan Bolea nos da una lección magistral sobre la creación de personajes que, francamente, merece la pena leer.
Juan Bolea es un buen escritor en el sentido más amplio de la palabra. Sus personajes son vívidos, las situaciones que plantea creíbles y, al mismo tiempo, misteriosas y apasionantes. Los hermanos de la costa es una novela negra con un argumento fascinante y que nos resulta mucho más próxima por su ambientación pero que no cae en ese color de videocámara que tienen, en ocasiones, los relatos nacionales. No creo equivocarme al paragonarle con Fred Vargas, la autora francesa que, al igual que él, están ayudando a cimentar una literatura policíaca propia y más acorde con la mentalidad y el entorno europeo. No nos olvidemos que en el siglo pasado fuimos el referente mundial de este género. Por otro lado, y fuera de consideraciones tan globales, recomiendo la lectura de esta novela a todo aquel que disfrute con los personajes sólidos o a aquellos que, como yo, pretendan crearlos. Sin duda no quedarán defraudados.
Los Hermanos de la Costa, se desarrolla entre dos localidades: Bolstan y Portocristo. Nuestra particular protagonista Martina De Santo Subinspectora de Policia lleva el peso de toda la historia, es una mujer denominada fría, tenáz, objetiva y muy masculina , es la única agente femenina en la unidad de homicidios del departamento policial lo cual hace aún más singular su personalidad. El libro, se compone de tres partes; en la primera parte a Martina le es asignado el caso del reciente homicidio de un hombre desmenbrado en diversas partes del cuerpo que lo llevaron a un macabro fin en la Isla del Ángel, el evento sucedió en la población costera de Portocristo, Martina deja todo en orden antes de partir al lugar entre ellas los asuntos turbulentos con su pareja del momento, Berta. Poco antes de partir aparece un nuevo cadaver esta vez un hombre atravesado por un arpón dandole un caliz tenebroso al caso, en vista de las vias bloqueadas por las lluvias, Martina se embarca en un Ferry y parte a su destino. En la segunda parte, la Subinspectora llega al lugar, para algunas personas se muestra como una editora de revista especializada en turismo, otros personajes como el juez, el forence, la guardia civil, tienen pleno conocimiento de su identidad y le brindan un trato mas bien hostil y poco colaborador, a pesar de ello Martina logra vincular ambos asesinatos a través de una marca alojada en lugares diferentes partes en alos dos cadaveres, esta nueva pista arroja una nueva luz y le hace asumir que se encuentra ante un asesino o asesinos en serie; poco despues ocurre un nuevo intento de asesinato, esta vez de un sujeto totalmente ajeno a la población de Portocristo lo que ayuda a oscurecer la investigación; los niveles de acción en esta parte son excelentes Marina se nos muestra en un momento cerca y lejos en la visión del posible asesino, de igual manera entra en escena otro elemento de interes y esto es el trafico de drogas en la zona, el mito de los hermanos de la costa un grupo de artistas más bien resentidos se hace notar como posibles perpetradores de los crímenes, por coincidir en que los lugares para sus ritos sean los mismos que para los asesinatos y por otro lado los hijos de las victimas parecen pertenecer a esta secta, a la luz de estos acontecimientos, lo que nos lleva a la tercera parte, la Subinspectora se traslada al lugar de los asesinatos: Isla del Angel, allí tras una serie de eventos donde la tensión se puede cortar con un cuchillo y de nuevo se producen otras dos muertes, pareciera que este pequeño pueblo se ha convertido en la casa permanente de la señora de la guadaña, es en esta parte en donde se nos muestra el punto cumbre de la historia , el lector se verá gratamente sorprendido con el desenlace; nuestra policia se sumerge en la trama en medio de una tensión, las agresiones personales, entre otras. Al final nada resulta ser lo que parece y los llamados "Los Hermanos de la Costa" toman un nuevo sentido mas ajustado a la súbita realidad y al desenlace. Esta novela señores, ha sido una aventura y una pelicula de terror-suspenso leida a completo gusto, terminé el libro bastante pronto y es que la historia te atrapa desde el principio al final; a traves de cada pagina no se da tregua al descanso mental haciendonos crear una nueva teoria en torno a los crímenes que cambia al paso que aparecen nuevas evidencias. No dudo en recomendar la novela, esta presenta una muy buena estructura, ritmo, acción y diversidad de personajes que mantiene entretenido al lector en el paseo por cada escenario sin llegar a aburrirse; si les gusta este tipo de genero deben intentar este libro si por el contrario no es de su tipo les invito a ofrecerle una oportunidad, este escritor me ha gratamente sorprendido con su genialidad literaria por lo tanto espero que logré cosechar lo mismo en ustedes.
Es bueno estar de vuelta, saludos y feliz lectura.-
Fue la primera novela que leí de Juan Bolea y, a partir de ella, continué con su saga de la investigadora Martina de Santo. Me gusta mucho el personaje, una subinspectora de Policía andrógina, extravagante, hija de un diplomático y con un pasado oscuro.
En este caso se enfrenta a lo que apunta ser un macabro y extraño asesinato ritual en el que se entremezcla la sombra del narcotráfico, unos crímenes del pasado y una hermandad de misteriosos artistas.
Además de la trama, los ambientes turbios y, a veces, siniestros de la novela me atraparon desde el principio. De hecho, fue lo que más me gustó de la historia.
De todas los libros protagonizados por Martina de Santo, a los que siguieron "La mariposa de obsidiana" y ”Crímenes para una exposición", este es mi favorito.