What do you think?
Rate this book


150 pages, Paperback
Published April 1, 2005
Me hincó su amargor sencilloo
el hondo amor de la sierra
y de bruces en la tierra
soy como un haz de tomillo.
Arabesco de cadillo
bordaron mi vestidura
y sin pozos de amargura
donde se baña el anhelo,
me están cayendo del cielo
pedacitos de dulzura
A este silencio tan frío leLa poeta rápidamente deja atrás esta simplicidad inicial. En el Canto I de su antología Verdor secreto (1949) ya escribe versos como:
están naciendo claveles,
hortensias y no-me-celes.
En el páramo bravío
se quedó el anhelo mío
como flor de maravilla.
Oyendo está la chiquilla
el llanto del tinajero.
El canario en el alero
es una copla amarilla.
¡Oh! savias transitorias,Salvo por la eclosión ocasional de brillantes metáforas, la mayor parte de los versos me resulta incomprensible hasta llegar a poemas tan femeninos como Soneto del deseo más alto, Elegía a un samán y Tres sonetos cuarenta y uno en De bosque a bosque(1970) y sobre todo a los versos de Piedra de habla, Cena, Se alaba esta casa, Las culebras del reino, La poetisa cuenta hasta cien y se retira y Zazárida en el extraordinario LIbro de los oficios (1967), que en mi opinión, constituyen el pináculo de este volumen. Cabe destacar también el último poema del volumen, Bordadora:
alondras ascendentes del nocturno
fuego de las memorias,
piélago taciturno
busca en tus altas médulas su turno.
Suenan cascos sobre empedrados de grises durosCabe destacar la interesante y particular cronología anexa al final del libro que precisa fechas tan interesantes como cuando conoce a Andrés Eloy Blanco (1931), el apadrinamiento de su primer libro por Enrique Planchart (1946), su libro prologado por Juana de Ibarbourou, su amistad con Juan Domingo Perón y Eva Perón (1949), su encuentro con Oswaldo Vigas y Víctor Valera en París (1953) y los elogiosos comentarios de Ramón Palomares sobre Música con pie de salmo (1985), entre otros.
Espuelas de los que han de llegar toman asiento, [agradecen café.
Contemplan la bordadora y apartan niebla para distinguir nuevo sonido;
entrar y salir de la aguja en material tenso
luego se recuestan en colores planos; acarician aves [que son de ella
todo a punto de aguja, de trazo y "Quién se va".
Son ellos. Se despiden. Retoman bestias y lejanías [desiguales