3 Estrellitas. Pese a todo lo que me estaba pareciendo éste libro, en el fondo me ha gustado. Tiene puntos muy positivos como son la ambientación y la narración, es excelente. El problema que he tenido con él es la historia y los personajes, tiene varios clichés ochenteros que aún hoy no se superan y ha envejecido mal. Pero vamos al meollo.
Para nada me ha parecido que el libro haya tenido mucho que ver con "Forastera" de Diana Gabaldon, de hecho "Orgullo de casta" se publicó dos o tres años antes, así que no podemos hablar de quién copió a quién, ni tenemos viajes en el tiempo.
Estamos en 1745 en Derby, Inglaterra. Catherine es la hermosa hija de un parlamentario inglés bien avenido, y el día de su dieciocho cumpleaños se celebra un gran baile. A él acuden nobles, soldados y amigos de la familia, entre ellos el casi prometido de Catherine, Hamilton Garner y Raefer Montgomery, el misterioso y oscuro amigo del hermano de Catherine.
Desde el principio entre Catherine y Raefer hay animosidad y antipatía, pero ello no les impide bailar y que posteriormente sean pillados besándose en la terraza de la mansión. El alboroto será tal, que Hamilton desafía a Raefer a un duelo y se casará con ella el ganador.
Así tendremos a Catherine, casada con el hombre misterioso al que no puede más que odiar y para el que siempre tendrá una lengua viperina. Pero todo empeorará cuando Catherine descubra la verdad sobre su nuevo esposo: su nombre auténtico es Alexander Cameron, el hijo menor y exiliado de un laird escocés, que está espiando entre Francia e Inglaterra y a la espera de que en Escocia se produzca la rebelión contra los Hanover.
Durante la mitad del libro tendremos el viaje de Inglaterra a Escocia, que realmente ha sido tedioso y aburrido por culpa del malhumor de Catherine: en serio, es odiosa, un grano en el culo que no para de insultar, odiar y cuando las cosas se ponen chungas, más que una ayuda es un lastre, pues no para de desmayarse. Tampoco puedo hablar positivamente de Alex, pues es un hombre de su época, rudo, machista, fanfarrón, no duda de si tiene que sacudir a la protagonista y tampoco ha sabido manejarla bien. Quizás lo que se le perdona a Alex es que tiene un pasado que se irá descubriendo mientras pasan los capítulos.
El libro mejora en el último tercio de la novela, pues podemos sentir que se acerca a lo que es el romance de verdad, pero aún así no me parece que haya estado bien llevado, pues no entiendes en qué momento han pasado de insultarse y odiarse a amarse.
Pese a todo esto, la novela está brillantemente escrita, el estilo de Marsha Canham es muy bueno, los diálogos también están cuidados, pese a lo vocingleros que se han puesto a veces, y la investigación histórica es impecable. Sí, quienes hemos leído "Forastera" o visto la serie sabemos lo que ocurre antes, durante y después del levantamiento jacobita, y Marsha Canham cuenta lo mismo desde el punto de vista de otro clan; pero está muy bien contado, y repito: no tiene nada que ver con la historia de Diana Gabaldon.
Curiosamente, lo que me ha gustado y dejado con ganas de más es el final, pues la autora no lo cierra y te deja con ganas de leer la continuación. Estoy segura de que la leeré en un futuro, pero no inmediatamente, aún tengo que digerir las sensaciones que me ha dejado Catherine.