Un adictivo tebeo histórico de aventuras y acción con toques shonen, originalmente era un manga dirigido a este sector del público, el lector joven (bueno, ya cada vez más envejecido) y masculino, aunque va derivando cada vez más al seinen (manga dirigido a hombres adultos). Ambientada en los primeros años del siglo XI durante el período álgido de la dominación vikinga de los mares del norte, y justo antes del ascenso del rey Canuto el Grande al trono de Inglaterra y Dinamarca, la historia se centra en el joven Thorfinn, un joven islandés que busca vengarse de Askeladd, el jefe mercenario vikingo que asesinó a su padre. El giro de argumento es que Thorfinn permanece a las órdenes de Askeladd como guerrero/esclavo, hasta que el joven sea capaz de derrotarlo (y matarlo) en un duelo ritual. Como curiosidad que no le interesará a nadie, la época en la que está ambientada, el tema vikingo y algún detalle más, me han recordado a una novela histórico-romántica que leí de chaval hace siglos, "Avalon", de Anya Seton, que no sé si habrá resistido el paso del tiempo, pero que a mis tiernos catorce años me dejó bastante flipao.
El relato se centra en el sinsentido de la violencia, la guerra y la lucha por el poder, a pesar de lo cual la historia es un no parar de batallas, persecuciones, intrigas, combates sangrientos y ostias por doquier la mar de entretenido y excelentemente documentado. Mención aparte para unos personajes carismáticos y estupendamente construidos al estilo clásico del tebeo comercial japonés, aquí no hay buenos ni malos, solo infinitos matices de gris, según las circunstancias. En su momento me pareció curioso que el protagonista, Thorfinn, tuviera tan poco peso en la historia que está enamorada de Askeladd, un magnífico personaje, pero me he acabado dando cuenta de que si Thorfinn resulta tan poco interesante es porque está hecho así a propósito, un crío enloquecido por el dolor que solo es capaz de pensar en la venganza y que tendrá que aprender que no es la capacidad de ejercer la violencia lo que convierte a un hombre en guerrero.
El dibujo, ya siendo bueno en los primeros tomos, va derivando de la caricatura al realismo detallista, llegando a lo excepcional a partir del quinto y continúa mejorando todavía más, tremenda la labor de Yukimura y su equipo (es de agradecer que Yukimura se moleste en presentar a sus cuatro ayudantes en una página del primer tomo); extremadamente detallado, sangriento, espectacular y dinámico en batallas, duelos y peleas, y preciosista en escenas intimistas y emotivas, que también las hay. Por supuesto, narrativa impecable, el tebeo goza de un gran ritmo y resulta tremendamente adictivo. Totalmente recomendado si te van este tipo de historias, claro.