Hace un tiempo ya que he bajado el consumo de libros de la segunda guerra mundial, porque me parece que le quitan protagonismo a otras guerras de las que se escribe pocazo, y que son (los nuevo) un poco reiterativos, pero este NO TIENE DESPERDICIO. Es honesto, interesante, descriptivo, sencillo, chocante (obvio) y, sorpresivamente (spoiler), tiene un final feliz. Además, es un caso real, que por algún motivo se me había pasado.
Me lo zampé en menos de un día, ahora que estoy de vacaciones, y lo recomiendo fehacientemente.