Si estuviera encerado en un sótano con Sadam Hussein y Santiago Carrillo y me diesen una pistola con dos balas dispararía dos veces al aire para matar a Carrillo con mis propias manos
Aunque Camacho es una figura que merece muchísimo más respeto que carrillo, estilísticamente sus memorias son bastante más pobres que las de carrillo. No es solo que las de carrillo ofrezcan un esquema de la transición mucho más claro y detallado (en parte entendible si contamos con las largas estancias en prisión de Camacho), el verdadero problema es que la exposición de Camacho es por tiempos anecdóticos y por otros un bombardeo de información.
El mayor problema está en la falta de claridad expositiva. No sigue un hilo temporal o por tematica claro y a veces se hace algo difícil seguir lo que cuenta.