Una audaz y cautivadora reconstrucción revisionista de los orígenes de la era cristiana: conspiraciones, intriga detectivesca y erudición fantástica.
¿Hasta dónde están los evangelios plagados de falsas afirmaciones y cuánta información relevante sobre los rollos del mar Muerto ha sido censurada? ¿Fueron los esenios una comunidad secreta escindida del judaismo ortodoxo, así como los precursores del cristianismo y educadores de Jesucristo? ¿Fue Cristo un simple saboteador de doctrinas, antes que hijo de Dios?
Durante sus vacaciones en La Cumbrecita, un maduro profesor de historia descubre que el polémico arqueólogo Estanislao Van Hutten, dado por muerto, vive oculto de sus detractores con un secreto que puede hacer tambalear las más arraigadas creencias religiosas. Las revelaciones que le hace al historiador sobre las Sagradas Escrituras se basan en el descubrimiento de los milenarios rollos del mar Muerto que ponen en entredicho la versión oficial sobre la figura del Mesías.
Abelardo Castillo propone al lector la aventura de decodificar un gran palimpsesto, mientras disfruta del rearmado de la intriga. Una novela inteligente, original y de sólida construcción sobre la revelación de la verdad: aquella que para ser no necesita pruebas.
Abelardo Castillo nace en Buenos Aires, pero toma como lugar de nacimiento, por decisión, la ciudad costera bonaerense de San Pedro, adonde se traslada con su padre, y donde vive hasta los 18 años. Publica sus primeros cuentos en 1959. Gana un premio en el concurso de la revista "Vea y Lea" en 1959 (jurado: Borges, Bioy Casares y Peyrou). Funda "El Grillo de Papel", continuada por "El Escarabajo de Oro", una de las revistas literarias de más larga vida (1959-1974), enfocada por su adhesión al existencialismo, al compromiso sartreano del escritor. Luego, desde 1977 hasta 1986, dirige "El Ornitorrinco". Ha obtenido varios premios nacionales e internacionales y algunos de sus cuentos, novelas y obras de teatro, han sido traducidos al inglés, francés, italiano, alemán, eslovaco, ruso y polaco.
Si bien Abelardo Castillo es un excelente autor, este libro, en mi opinión, no despega nunca: si bien tiene como base un tema atrapante y polémico, la intriga no tiene vuelo, y los personajes no se desarrollan. Una pena
Si hiciéramos unos academy awards de una selección de libros entre los cuales estuviera este, el único posible nominado sería el doctor Golo como mejor actor de reparto. Que lo gane o no dependería del nivel de la competencia más que de sí mismo. No sería nominado el guión, ya que la historia nunca termina de despegar ni termina de generar intriga , ni sentimos nada en especial por los personajes. No se lo recomendaría más que a alguien previamente interesado en los rollos del Mar Muerto.
Descubrí este libro por azar (o tal vez no tanto) en una mesa de ofertas de una librería. Atrapada por la descripción de su contratapa decidí llevármelo a casa. Un año después, o tal vez algunos meses solamente, me sumergí en sus páginas. Admito que no es de lectura sencilla a pesar de su escueta cantidad de páginas, esto se debe a que abunda en descripciones densas, que en mi opinión creo que apuntan a imitar el proceder de los antropólogos, ya que aunque su narrador principal es un historiador, él se propone a contar el descubrimiento de Van Hutten, quién es antropólogo de profesión. No me molesta lo inconcluso del final en absoluto porque me quedo con lo consistente que se va construyendo o deconstruyendo, según como se vea, a lo largo del desarrollo. Por último, algo que celebro mucho de la obra es el juego de narradores y focalizadores casi constante mediante el cual se arma la historia.
Un historiador viaja de vacaciones a Córdoba y se topa con un pequeño grupo de personas que son residentes del lugar y entre ellos guardan un secreto relacionado con los tiempos de Jesús y con la arqueología.
Es un relato que plantea dudas sobre los orígenes del cristianismo y sobre sus escritos fundamentales, cómo lo son los que hablan de la traición de Judas o la misión de Jesús en la tierra. En la trama hay situaciones de leve tensión y además se involucra el amor como condimento, pero no me logró atrapar con esto del todo, fueron más bien muecas que nos tratan de distraer del contenido central del libro.
Si bien lo leí casi de un tirón, esperaba más del autor el cual por primera vez leía. Quedé recalculando en un par de situaciones, pero no era un libro que planteara algo difícil. Lectura llevadera, me gustó que fuera jugador de ajedrez.
Me gustó muchísimo, no tanto por los textos misteriosos de los que nos vamos enterando, si no por los curiosos personajes encargados de preservarlos. Me dan bastante ternura, excepto Christiane que parece un poco fría. La historia me daba mucha curiosidad, y eso me impulsaba a seguir leyendo.
Le pongo 4 puntos nada más, porque a lo largo de toda la novela, no hay signos de pregunta y me resultó muy molesto y desprolijo. Por ejemplo que un personaje le diga a otro "qué va a hacer cuando termine sus vacaciones". Así, sin signos y sin inflexión. Es lo único que me hizo ruido...
Me encanta la manera en la que humanisa Saramago a Jesucristo en este maravillo libro donde narra la vida de Jesucristo desde su niñez hasta su crusificción pasando por una excelsa converación entre Jesucristo, Dios y Lucifer.
Cayo a mis manos justo al terminar un libro de historia antigua, "¿azar?" preguntaría el Dr. Golo. No, eso es un disfraz de lo que otros, tontamente, dicen destino. Excelente novela en torno a supuestos evangelios que dan vuelta al cristianismo y lo ponen como una religión anti sistema, comunista, heredera de los esenios y en la que Jesus es un revolucionario, hijo de Dios, pero no Dios. Excelentes personajes, atrapánte al punto que se lee de un tirón. Abelardo Castillo esta entre mis escritores argentinos favoritos.
Leer a Abelardo Castillo siempre es una buena experiencia. El vocabulario y los giros lingüísticos que utiliza son como bombones. Los textos de cierta época tienen eso, me encantan. Demandan y exigen cierto trabajo lector, algo que no sabía hacer cuando era más joven.
Al principio pensé que debería haber leído este libro en la misma época que leí El código Da Vinci de Dan Brown, pero yo era joven e impaciente y eso no hubiera sido posible.
Ahora estoy pensando en Saramago y El evangelio según Jesucristo y ver como conversaría ese libro con El evangelio según Van Hutten.
Es una relectura que me entretiene y me hace pasar un buen rato. Sin embargo, lo único que no me termina de convencer es que el libro no ahonda lo suficiente en el tema principal. Me hubiera gustado que agregara más datos acerca de los rollos del Mar Muerto y de la "verdadera" personalidad y misión de Jesús. Aunque la razón por la que lo leo nuevamente es por los diálogos y por los personajes del Dr Golo y Van Hutten, me gustan mucho estos dos :)
Muy buena. Mi edición de La Nación tiene un pésimo resumen en la contratapa, pero da en una clave: la revelación de la verdad no necesita pruebas. Un cuento es mas potente que un rollo perdido del Mar Muerto, su prueba de autenticidad y antigüedad o sus múltiples y discutibles traducciones. Leo algo importante en las reacciones de los personajes frente a la revelación. Van Hutten y su andar entre dudas, fervor, paranoia y desgano. El miedo disfrazado de escepticismo de Hahah.
Castillo es el escritor más infravalorado de la historia. Jamás vi a un ser humano tan brillante en tanta oscuridad. No por nada es mi escritor favorito, y esta novela es tan solo una confirmación.
aburridísimo. contrario al resto de la obra de Abelardo Castillo. leíste los cuentos todo bien agarrás este y te llevás un chasco posibilidad de trabajarlo en media: no, por favor
la premisa del libro es muy buena pero la pluma del autor no me gusto mucho, es un libro que cointiene nada sutiles pinceladas fuertes de pedofilia por si es algo que tengan en cuenta
Este libro lo leí para un trabajo práctico de la universidad, y la verdad es que no me termino de convencer, es decir, si tiene cosas que me gustaron pero varias que no. En cuanto a mi opinión, el final del libro fue cerrar todas las historias de golpe, no me gusto, porque me quede con gusto a poco en varias historias de los personajes, quise saber porque Vladslac quería venganza, también conocer en profundidad por que Van Hutten oculto sus descubrimientos, porque la vanidad y cobardía no me parecieron suficiente. En lo personal si hubiera escrito otro final, uno en el que quizás si se reencontrará con Van Hutten y sus acompañantes. La impresión que tuve mientras leí el final de la historia fue de decepción, porque imagine un final con más certezas que dudas, tampoco me resulto como el hecho de la relación del protagonista con Christine, como así la relación de Hannah con el Van Hutten, las sentí como un abuso de poder por parte de los hombres.