El último tercio del libro. Por ese último tercio vale la pena la confusión, e incluso desconexión, que se puede sentir en la primera parte. Al menos para mí. Comentaba el otro día lo difícil que me resultaba conectar del todo, a pesar de lo bonito de la prosa de la autora, con este libro, y de repente me encuentro en mi asiento del avión, entre desconocidos, limpiándome las lágrimas y agradeciendo llevar mascarilla para disimular esa cara típica que se queda después de llorar. Al menos esto es un llorar por algo bonito. Tristón, desde luego, pero bonito a rabiar 🥲
La forma de escribir de Tina de Rosa es profunda, poética, nostálgica, negra y sincera. Como digo, la primera parte es confusa, tiene continuos saltos temporales que hacen complicado adentrarse en la historia, y la trama en sí, parece que brilla por su ausencia, dejándonos momentos sueltos y reflexiones varias. Cachitos de la vida de una familia de origen italiano de clase media-baja, que se han dividido y desordenado a lo largo del tiempo.
La cosa es que yo soy una persona increíblemente nostálgica que comparte con Carmolina una infancia donde su abuela fue, prácticamente, otra madre. Mi abuela me enseñó mil cosas y muchos de mis primeros recuerdos son con o gracias a ella. Sé que no estoy diciendo nada muy raro tampoco y que para muchas habrá sido igual, pero qué puedo decir, el ser humano tiende a sentirse especial y a creer que su historia y es única, yo qué sé. Esto ha hecho que, sobre todo esa última parte, me atravesase y se me quedase aquí dentro.
Pensé que no recomendaría este libro, pero resulta que el final ha terminado siendo una sorpresa y ha conseguido emocionarme. Te debo una disculpa, Tina de Rosa, confieso que no te tenía suficiente fe. Con esta novela recomiendo ir sabiendo con lo que te vas a encontrar, sin esperar una historia con un principio, un desarrollo y un final claros, sino más bien esperando disfrutar de una forma de escribir cuidada, romantizando momentos y detalles de la vida cotidiana y creando imágenes brillantes que puedes llegar a ver con tus propios ojos.
⭐⭐⭐