A lawyer is brutally murdered without any apparent motive. Conscious of the murderer's bizarre behavior, the district attorney calls on forensic psychologist Manuel Artacho to unravel a mystery where the past and the banality of evil are the main characters. Artacho will navigate through the various facets of psychological and physical pain, having to face one of the most devastating testimonies of human cruelty The direct and fluid style, along with the unexpected turns of this gripping thriller place it among the best European works in the genre. Like all masters of the genre, J. M. Aguilar is, above all, an expert in human nature.
Trama floja, pluma remilgada, personajes que me eran indiferentes (que pintaba todo el rollo de Marcelo??), divagaciones filosóficas y el sentido de la historia que termina por perderse.
Solo una cosa me gustó, su receta de bacalao.
En fin, 1 estrellas sobre 5 porque ha pasado por mi vida sin pena ni gloria y ya lo olvidaba mientras lo leía.
Sinceramente la historia no me llegó a enganchar, las investigaciones que hace el forense, la historia en sí, que no me gusta destripar nada, no me ha acabado de entusiasmar. Y hay pasajes, descripciones, que , para ser un thriller, me parecían demasiado farragosos, demasiada narración. Tampoco el final me ha llenado.
Esta novela negra tiene una historia muy bien lograda, aunque no demasiado original, que te engancha desde la primera hoja. También aporta datos históricos muy interesantes sobre el papel de la psicología forense y sus aplicaciones legales. Sin embargo, De vez en cuando, el autor, a través del protagonista, tiene accesos filosóficos en los que se cuestiona la vida humana, el bien, el mal, etc. Algunas de estas reflexiones son interesantes, otras inmensamente aburridas, pero en cualquier caso hacen que el libro pierda agilidad. Lo mismo podríamos decir de las entrevistas con Marcelo, que el autor va intercalando entre los capítulos a las que no encontré ningún significado o vinculación con la historia más allá de que ambos personajes se conocían. Todos estos elementos densifican la historia y la hacen más pesada. En cuanto al final, he de confesar que los motivos del asesino son tremendamente previsibles, pero no por eso dejan de ser brutales, y lo que es más importantes, cuadran con el resto añadiendo verosimilitud a la historia. En resumen, nos encontramos ante un libro con un estilo narrativo correcto y una historia que, a veces es un poco pesada y densa pero que, en cualquier caso, se deja leer y permite pasar una tarde entretenida.
Debo admitir que esperaba poco o nada de esta novela, y eso fue lo que me llevé, al menos la primera mitad. La razón de matar que tiene Xolo es una estupidez, es muy acorde al pensamiento de los pandilleros.