Más que reflejar la sociedad de su época Okupas metió una realidad en bloque y en movimiento que trasplantó de la calle a la pantalla. Okupas inventó algo y no solo fue reflejo y representación. Al poner la cámara, al enfocar y guionar esas existencias menores que estaban tan al margen de la sociedad creó y le dio más peso social a vidas sobre las que hizo una cámara oculta. Y entonces ocurrió el milagro. Un programa de televisión protagonizado por vidas demasiado parecidas a quienes las mirábamos del lado de acá de la pantalla. Hermoso milagro que nos hinchó más, que nos infló y nos dio más densidad social e histórica. Si existimos, aunque sea unos gramos más, a nivel histórico es cuando se hinchan nuestras pasiones y nos muestran inflados en recitales, tribunas, eventos callejeros que nos congregaron. También el libro trata de estos movimientos vitales y libidinales de nuestra generación. Fue cuestión de empezar a escribir sobre Okupas para cruzarme -o que me visiten- de manera frecuente esas misteriosas semillitas con pelusa que vuelan en cámara lenta. ¿Simple coincidencia o mensajes del más allá enviados por el Chiqui? Cada vez hay menos panaderos o cada vez los vemos menos. Es acertada la respuesta del Pollo: solo la percepción lúcida y minimalista del Chiqui puede demorarse en ese detalle. Okupas no estuvo inspirado en un caso real: Okupas fue un pedazo caliente e intenso de eso real de principios de milenio que rompió en mil pedazos los vidrios de la pantalla.
Me encantó pero lo mal editado que está no tiene sentido, verbos mal conjugados, tildes que faltan y otras puestas donde no van, palabras mal escritas y citas mal hechas. Mas allá de estos errores que son más culpa de la editorial que del autor, es un gran libro. Si te gusta mucho okupas está buenísimo para profundizar en la historia y volver a verla entendiéndola mucho mejor, es de esos libros para tener a mano y releer ciertos fragmentos de vez en cuando. Me ha sacado muchas lágrimas. Qué serie del re carajo la puta madre.
Okupas es una serie única, probablemente irrepetible. Este libro nos explica por qué: narra tanto a la serie como a la generación que nos tocó ser jóvenes en los 2000. A veces noté al autor demasiado enojado (con Netflix, con los autores, con parte de los actores...), pero de todos modos es una gran lectura para los fanáticos de la serie y para los que queremos recordar cómo eran las cosas en un pasado que parece mucho más lejano que 26 años.