Lentamente, como sangre que escurre en un plano inclinado, el narcotrafico invadio el territorio nacional. Con la complacencia y aun la complicidad de autoridades de todos los niveles --civiles, policiacas, militares--, el crimen organizado convirtio a Mexico en una potencia en la produccion, distribucion, venta y exportacion de estupefacientes. De extremo a extremo de la Republica, los carteles impusieron su ley a sangre y fuego en el sentido estricto de la expresion. En este libro, que reune el trabajo periodistico de Proceso, ofrecemos la vision del Mexico narco --que aspira a evocar la expresion del Mexico barbaro de principios del siglo pasado, salida de la pluma del periodista estadounidense John Kenneth Turner-- que los reporteros, corresponsales y enviados especiales captaron en trabajos de investigacion.
El libro fue un poco sensacionalista, por ejemplo cuando Rodriguez mencione el gusto en marcas de alcohol de los narcotraficantes. Fue un poco conservativo también, por ejemplo en las críticas del libro de la política de rehabilitación de CDMX en dar asistencia a los distribuidores. En general, fue un poco limitado en alcance y análisis, lo cual no es mucho sorprendente. Quizás podría ser usado por un texto de referencia.