A group of foolish flamingos, who want to wear brightly striped stockings to the snakes' party, are tricked into wearing something far more dangerous instead.
Horacio Silvestre Quiroga Forteza was an Uruguayan novelist, poet, and (above all) short story writer.
He wrote stories which, in their jungle settings, use the supernatural and the bizarre to show the struggle of man and animal to survive. He also excelled in portraying mental illness and hallucinatory states. His influence can be seen in the Latin American magic realism of Gabriel García Márquez and the postmodern surrealism of Julio Cortázar.
El gran cuentista uruguayo, referencia de la literatura infantil latinoamericana; intentó bosquejar en sus cuentos y fábulas el amor y respeto que sentía por la naturaleza. Su "selva". En este cuento infantil, con el trasfondo de los ideales de belleza y envidia; los flamencos quieren destacar por sobre el resto de los animales en el gran baile. Para ello buscarán adornas sus patas blancas con medias de colores: ¿patas blancas los flamencos? Si, en un principio así eran, y en este cuento Horacio Quiroga nos da la explicación del porque su patas hoy son coloradas y siempre deben estar en el agua. Una linda historia para contar a grandes y pequeñas/os del hogar. Clásico de la literatura infantil, que puede provocar amor por la literatura.
Las medias de los flamencos es un cuento infantil, escrito por Horacio Quiroga, pertenece al libro Cuentos de la selva. Este relato que al leerlo en voz alta tiene un tono de leyenda, los pueblos latinos tenemos lazos muy fuertes con la tradición oral, lo mágico, lo maravilloso, los sobrenatural para darle explicación a los fenómenos de la naturaleza o las cosas que no les encontramos razón de ser.
La historia se desarrolla en la selva, las víboras organizan una fiesta, entre los invitados están las ranas, los sapos, los flamencos, los yacarés y los peces, todos van vestidos con hermosos y coloridos trajes, menos los flamencos que tienen poco ingenio, esto hace que sientan envidia de las víboras que están muy elegantes con sus vistosos atuendos; así que ellos deciden ir al pueblo a comprar unas medias de colores para que las víboras se fijen en ellos y despertar envidia en ellas. Este comportamiento humano desencadena un conflicto entre las víboras y los flamencos, que hasta hoy al mirar a estos hermosos animales pensemos en la razón por la que mantienen sus patas en el agua y por qué tienen un color rosado. Cuando los animales tienes este tipo de acciones son castigados por el ecosistema de la selva.
Este cuento promueve valores como la autoaceptación y el amor propio, además de dejarnos claro que debemos tener claro que las decisiones que tomamos traen consecuencias positivas o negativas. También hace alusión a la envidia y la vanidad que ciega a quien la siente impidiéndole ver con claridad la realidad, este antivalor impide que las personas puedan valorar su individualidad al llegar a pensar que es el físico o las prendas de vestir que usan lo que las define. Finalmente se hace una denuncia a la industria de la peletería que se dedica a la fabricación de ropa y accesorios con la piel de los animales.
De toda esta serie de cuentos e historias que hemos tenido que leer de manera obligatoria por decisiones del Ministerio de Educación, esta definitivamente fue la mejor. Es entretenida y deja un mensaje, no intentar ser quienes no somos. Buena. 3,25
La pluma de Quiroga ha creado muchos clásicos, y este es uno muy bueno, centrado en el público infantil.
Este cuento en particular es bastante ameno, entretenido. Me gusta el cómo le da un toque entretenido a un tópico común como es las características de los animales, en este caso los flamencos y el cómo, al principio, sus patas eran blancas.
Horacio Quiroga explica en este cuento el cómo las patas blancas de los flamencos terminaron siendo coloradas y cómo siempre deben estar en el agua, acompañado de una pluma bastante amena, entretenida, linda y fácil de entender.
Deja claro en cómo las decisiones que se toman casualmente tienen sus consecuencias. Es bastante mágico y maravilloso, me gustó mucho. Funciona bien como lo que es: literatura infantil. Además, es comprensible, de una línea, y me aventuraré en decir que es un disfrute para personas adultas también.
Me llegó la nostalgia. Este era un cuento que leía bastante de niña y ahora que puedo analizarlo con mas objetividad no niego que la narración es muy buena para ser una historia infantil