Sergi Belbel i Coslado (Terrassa, Vallès Occidental, 29 de maig de 1963) és un autor, director i traductor teatral català, director del Teatre Nacional de Catalunya entre els anys 2006 i 2013, quan va ser substituït per Xavier Albertí i Gallart.
Siete escenas de personajes sin nombre y sin conexión entre ellos se suceden rápidamente. Las parejas que aparecen, ya sean familiares o con relaciones diversas como parejas de policías o paciete y enfermera, solo tienen algo en común: la situación desemboca en la muerte de uno de ellos en cada una de las escenas. Aunque esta es tan solo la primera parte de la obra.
Una obra de teatro de dos actos muy bien pensada (no escondo que Belbel suele ser de mi gusto), sin prácticamente descripción de escenarios, centrada en diálogos encendidos entre los protagonistas, cuando no abiertas discusiones sobre temas fuertes. Entre los dos implicados suele haber uno que realiza parlamentos bastante extensos respecto al otro, la velocidad de intercambio de palabras da mucho dinamismo al texto.
El planteamiento en las primeras páginas de lectura puede resultar repetitivo a cada escena que pasa, pero es a partir del segundo acto donde se ponen en escena muchos recursos sorpresivos y acertados que cambian toda la trama desde el inicio. Puede que no sea tan original porque esta técnica se ha usado más veces, pero lo inesperado deja un resultado suficientemente positivo.
"Y cada escena vivida le deja completamente indiferente. La vida que acaba de construirse no escatima tiempo para la reflexión. Me explico. La mayor parte del tiempo, no hace nada. Y como no hace nada, piensa. Y lo que piensa es: oh, qué desastre, lo tengo todo y parece que no tenga nada, estoy solo y me aburro. Así van sucediéndose las escenas..."
Esta una obra interesante cuyo núcleo central es el juego entre la posibilidad de morir o vivir. En una larga sucesión de intensas escenas, se van conectando, una tras otra, una serie de historias personales que llevan un mismo mensaje: el ser humano se ayuda entre sí a sobrevivir.
Por su ritmo acelerado y lo grotesco de las imágenes, es una pieza que mantiene la atención del lector en todo momento, lo cual le suma puntos. Sin embargo, llega un momento en el que se vuelve predecible y monótona (si bien nunca deja de ser interesante).
El juego este entre la ficción y la realidad sí le aporta impacto a la obra, por eso mi calificación es 8.5/10.
La obra está compuesta por siete escenas donde actúan catorce personajes que conviven de alguna forma con la muerte. Un guionista de cine en crisis depresiva y con bloqueo creativo; un heroinómano destruido física y espiritualmente; una niña atormentada por una madre autoritaria y frustrada; un hombre en el hospital sin nadie que lo acompañe debido a su mal carácter; una anciana solitaria y perversa que toma fármacos con whisky y dedica su tiempo a enloquecer a su prima con llamadas telefónicas soeces, y una policía que maneja una patrulla con imprudencia y atropella a un motociclista; un asesino mata a la par que habla con la víctima. Y la segunda parte son finales alternativos a las de la parte 1. Lo que más me ha gustado es que te trata de la muerte como si fuera algo normal, además de esa conexión entre cada parte y de cómo la vida puede dar una vuelta de tuercas cuando menos te lo esperas.
WOW. Un texto redondo, que se da la vuelta a sí mismo, se cierra en muchas dimensiones distintas, debido a la interconexión de los distintos relatos.
A pesar de ser personajes con poco arco, poco desarrollo, y una historia breve, el autor se apaña para introducirte de lleno en la situación extrema que vive cada uno.
Aunque los hay mejor y peor construidos, oliendo a veces el tufillo del conflicto por conflicto, como un dogma teatral inculcado en las clases de dramaturgia canónica.
También, en la primera parte de relatos, los de Morir..., las muertes se muestran un poco fortuitas, gratuitas, como forzadas para lo que después se engarza con maestría en la segunda parte: ... O no morir, una cadena de ayudas casuales que salva la vida de todos, excepto del...
Todos los relatos te dejan con un sobrecogimiento sobre lo casual que es morir o sobrevivir, los ligeros detalles que lo cambian todo, un instante o una situación diferente.
Una obra interessant, juganera, que parteix d'una estructura atípica per destruir les expectatives del lector. Set històries miserables, imbuïdes per una certa comèdia negra deriven en set finals sorprenents. La mort com una auca d'allò més macabra, on conviuen la pietat, el fàstic i el desig. L'aposta és tan estrafalària que fins i tot és censurada per la dona del guionista, que l'acusa de ser un frívol per jugar amb aquestes coses. De fons, una pregunta d'allò més interessant, és frívola la ficció per naturalesa? Plantejar la vida i la mort dels nostres personatges és un joc de criatures o un fidel reflex de l'absurditat que permea en tots els aspectes del nostre dia a dia?
m’ha agradat bastant perquè toca un tema en es qual pens constantment, que és com una decisió que ara te pareix completament irrelevant (ex sortir 5min abans de ca teva, trobar altres paraules per dir una cosa, fer una cridada a nes moment adequat) te pot acabar salvant sa vida / provocant sa mort d’altres persones (o sa teva mateixa).
Es una obra de teatro en espejo tan bien planteada, con escenas entrelazadas que hablan de un tema como es la muerte de una manera tan liviana y cómica. De cómo las cosas pueden cambiar su rumbo por completo si una de las piezas no se desmorona.
Innova en la estructura narrativa y sin duda resulta peculiar. Es muy buena de leer, trata un tema tabú como la muerte de forma atípica, considerándolo como algo banal y resulta muy breve. Es cierto que podría tener personajes más carismáticos y tratar más temas en cada escena, así como mejorar a nivel de puntuación, pero si os apetece leer algo distinto, es una buena opción.