Natán tiene tres noticias. La buena es que se va cuatro días de vacaciones con su grupo de amigos. La regulera es que también va a estar Lía, con la que se ha acostado hace poco y con quien no tiene ni idea de cómo actuar. No solo eso, también es la hermana mayor de su exnovia. La mala es que, además, se ha enrollado con otro miembro del grupo. Concretamente con el follamigo de Lía, Rodri. Y eso lo complica TODO. Ahora Natán se debate entre huir del país o asumir lo que ha pasado y tratar de encontrarle una solución. Quizá donde caben dos… caben tres. Tras el éxito de Cómo (no) enamorarse , llega un spin-off incluso más divertido, sexy y descarado.
Myriam M. Lejardi (1987) nació en Madrid, pero vive en un pueblecito cercano a la capital, cuyo nombre no quiere mencionar porque tiene una rima muy fea. Entre sus aficiones destacan leer, prepararse tostadas de aguacate a horas intempestivas y adoptar más gatos de los que es capaz de gestionar. En 2019 publicó Del amor y otras pandemias (Molino) y pronto publicará Cómo (no) enamorarse (La Galera).
Divertida, descarada, irreverente e increíblemente entretenida. Me ha gustado incluso más que «Cómo (no) enamorarse», y mira que eso era difícil. Un trasfondo más serio, unos personajes más difíciles y una historia de amor diferente, fuera de convencionalismos y de tópicos. Muy muy MUY recomendable.
Tenía tantas ganas de este libro, pero TANTAS que no me ha durado ni 48h.
Y es que este spin-off del mamarracheo arromántico escrito por Myriam M. Lejardi (género (no) oficial de Cómo (no) enamorarse) me ha gustado incluso más que la primera parte. No sólo sigue la línea inicial del primer libro con su tono desenfadado, sus situaciones estrambóticas y su humor mamarracho, sino que también ha tratado muchos temas asociados a la juventud y con los que es fácil identificarse de una manera u otra. Y también en esta segunda parte se trata la asexualidad.
Es cierto que hay menos momentos divertidos que en el primero y la propia autora expone sus dudas respecto a la acogida y las expectativas de la gente en los agradecimientos. Y yo tengo que decir que a mí me ha gustado muchísimo justo por eso: porque es un spin-off que sorprende y tiene aspectos que lo distinguen del otro. Al ser dos libros diferentes, me ha encantado que cada uno haya tenido su propia voz e historia y sean distintos entre sí. Tres (no) son multitud ha sido la mezcla perfecta entre humor y temas para reflexionar.
Es cierto que Lía es un personaje que adoré en Cómo (no) enamorarse, pero en este libro me costó empatizar con ella al principio. Dónde Nora fue una prota egocéntrica al extremo, Lía es una prota muy egoísta. Aunque en el caso de Lía, eso es sólo la punta de iceberg y me ha gustado como se ha explorado este personaje, a pesar de que no me gustasen siempre sus decisiones o sus acciones.
Alguien que en el primer libro no me gustó nada porque me pareció demasiado tonto y que ha acabado siendo mi favorito es Rodri. Adoraba leer los capítulos desde su punto de vista y descubrir que las apariencias, muchas veces engañan. De Natán me ha gustado haberle visto en ese salto de adolescente inseguro a un adulto con mucha más confianza en sí mismo.
Por no mencionar a todos los secundarios y los cameos de Adri y Nora, que he adorado ver tras los acontecimientos de Cómo (no) enamorarse. Perdón por meter tres párrafos sólo hablando de los personajes pero es que es lo que más me gusta de las historias de Myriam M. Lejardi. Adoro la vida que les da, con sus muchas imperfecciones y errores. Crea personajes tan reales que perfectamente podrían ser uno de tus amigos o tú.
3,5/5 ⭐️ Sigo leyendo a Myriam y no me canso. Sabe hablar del amor en todas sus formas y opciones con un estilo muy natural y personal. Es verdad que este no ha sido tan divertido como el anterior y que hay bastantes idas y venidas que me han desesperado en algún momento, pero así lo estaban viviendo los protagonistas. Reconozco que Natán es el que más me ha gustado, muy auténtico. El mensaje que lanza la novela es muy importante y me encanta que cada persona quiera como y a quien desee.
3,5-4. Me lo he pasado genial y lo he devorado. He tenido muchos momentos de carcajadas y también otros en los que empatizar con los protagonistas y adentrarme en una relación diferente y única que me ha tenido en vilo. La pluma de Myriam es coloquial y se lee sola, y me quedo con ganas de más de sus novelas.
Esta novela era de las novedades más esperadas de este año, y es que leer a Myriam siempre es un si rotundo. Además, después de ‘Cómo (no) enamorarse’ y de lo muchísimo que me gustó, imaginad las ganas que tenía de esta segunda parte aunque fuera un spin off y con otros personajes como protagonistas.
Este libro sigue la línea del primero, aunque como bien dice la autora es más intenso si, pero igual de gracioso, igual la forma de leerlo rápido e igual las ganas de no parar de leer y querer que la novela no acabe porque te está encantando.
Los protagonistas de esta historia son… un cuadro, en el buen sentido, por supuesto. Tenemos a Natán, que es una bola de nervios con patas y que le cuesta mucho expresar todo lo que pasa por su cabeza. Luego está Lía, que si fuera una persona que tuviera enfrente me daría miedo mirarla, así que imaginad como intimida esta persona con tan solo leerla. Y por último, pero no menos importante, está Rodri que es… pues un bollo de pan de lo más simpático y encantador y que quiero que sea mi amigo. Y los tres juntos pues… bueno, un poco caos y risas cuando se juntan, pero el resto tendréis que descubrirlo vosotros.
Las novelas de Myriam siempre me hacen reír mucho porque sus personajes son muy peculiares, pero sí es cierto que esta novela trata temas más intensos, por así decirlo, y la autora se centra más en hablar de temas importantes que les preocupa a los personajes (los cuales no os diré porque forma parte de la historia y los considero spoilers). Pero, aun con la seriedad que contiene esta historia, te sigues riendo mucho con todo lo que ocurre, ya sean ocurrencias de algunos personajes, situaciones, cada vez que abre la boca Nora…
Es una historia que he disfrutado muchísimo, que plantea una trama que creo que no estamos acostumbrados a leer (o al menos yo) y que te deja con un buen sabor de boca cuando acabas la novela. Los libros de Myriam siempre que sacan carcajadas y te hacen pasar un rato estupendísimo. Y, como comprenderéis, después de contaros todo esto, siempre os voy a recomendar sus historias.
«Nunca me han tocado así. Como si quisieran romperme en pedazos para meterse entre las grietas».
🍀 La segunda parte de 𝐶𝑜𝑚𝑜 (𝑛𝑜) 𝑒𝑛𝑎𝑚𝑜𝑟𝑎𝑟𝑠𝑒 me ha dejado el corazón calentito.
🍀 En contraste con el anterior, aquí nos encontramos unos temas mucho más serios (e intensos) que componen una trama muy descarada. Por supuesto estamos hablando de @pilkunnussita así que las risotas están aseguradas. Pero también el tacto con el que trata cosas como la asexualidad, el poliamor y las inseguridades.
🍀 Voy a abrir un melón: Lía recibe mucho odio en general porque tiene una personalidad muy compleja. En sus capítulos vemos que no solo es tóxica con las personas que la rodean, sino también consigo misma porque tiene tanta, pero tantísima inseguridad, que sabotea a todo el mundo, incluyendo a sí misma.
🍀 Natán es mi personaje favorito de lejos, lejísimos. Le quiero mucho. A él, a sus tatuajes, a su piercing en la lengua, a su manera de sentarse en el sofá, a soltar todo del tirón de manera inconexa y confusa. Ojalá regalarle una chaquetita para que no pase frío en el parque de los olivos.
🍀 Nora como secundaria es súper graciosa. ¡Y Oriol, mi rey, mi chiqui! Ah, claro, y el lunar de Adrián con tilde, también. Súper intenso el muchacho, con unas frases para enmarcar. Si no le va bien como dibujante, siempre puede hacerse psicólogo.
🍀 Mención especial: para los cameos de «Mortífago». Sí. I am a sucker for Mortífago, el fanfic de 2000 páginas que en su día publicó en fanfiction. ¡QUE SALE THEODORE FUCKING NOTT EN ESTE LIBRO!
🍀 Mención especial x2: Demando, exijo, me merezco (merecemos) el spin off de Alina y Marcos. Sí lo digo.
Este es un libro que, aunque no está enfocado en el mismo punto, sí que tiene cierta relación con "Cómo (no) enamorarse" y es que los personajes de ese libro salen también en este, incluidos los que son protagonistas. No es necesario leerse el otro para entender esta historia, pero si quieres evitar descubrir breves detalles de la otra historia, creo necesario leerse ese antes de este, por disfrutar bien de ambos libros.
La trama me ha gustado bastante, sobre todo porque aunque me esperaba lo que me iba a encontrar entre sus páginas, no esperaba que se iba a ahondar tantos temas como lo importante que es aceptar que si tienes una relación de más de dos personas NO es malo. Que al final cada quien hace y siente lo que quiere y que nadie tiene derecho a decidir por ti lo que debes sentir o no. Además que me ha gustado la manera en que se ha desarrollado toda la historia y la evolución de cada uno de los protagonistas.
Los personajes me han pillado de sorpresa, porque me han hecho reír y los he disfrutado un montón. Sobre todo Rodrigo y Natán, que han sido mis favoritos con muchísima diferencia y que me han dado la vida con su locura. Lía ha terminado gustándome más al final, pero reconozco que me he exasperado una barbaridad con ella y hasta me he cabreado a malas con ella por su manera de hacer las cosas. El romance me ha sorprendido, porque aunque es una relación de tres y yo no suelo consumir ese tipo de historias, me ha encantado la relación de estos tres tan locos y apasionados.
La pluma de la autora me sigue pareciendo muy amena y creo que es uno de sus puntos fuertes en los libros. Me encanta cómo puede crear personajes tan variados, dispares y complejos, al punto de conseguir que te molestes con ellos o que experimentes todos los sentimientos que los están invadiendo. Me ha sorprendido mucho y diría que hasta más que con el otro libro.
Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.
Por un lado tenemos a Lía, nuestra protagonista femenina. Ella es una chica que siempre ha vivido sin ataduras. Para ella estar con un chico era el disfrute de una noche y poco más, no se encariñaba y no quería nada más allá que el placer momentáneo del sexo y poco más. Sin embargo, las cosas se tuercen cuando Rodrigo y ella se acuestan y aunque le ha dejado claro que no volverá a suceder, no puede negar los sentimientos que la invaden de forma inesperada por su mejor amigo. Sabe que si quiere proteger su amistad con él y no perderle, debe soportar los sentimientos que le oprimen el pecho y llevar su atención a otra dirección... Concretamente en Natán, quien encima es el nuevo interés de Rodrigo. Lo que nunca esperó es que de una noche loca acabaría deseando más y que lo que empezaría siendo como una vía de escape se volvería algo tan vital e importante en su vida. ¿Se puede querer a dos personas a la vez? ¿O acaso eso es una completa estupidez?
Lía es un personaje que me ha puesto bastante de los nervios, no os voy a engañar. Me ha costado un mundo conectar con ella porque hacía cosas que daban ganas de darle una buena bofetada para que espabilase. He entendido sus motivos y hasta cierto punto empaticé con ella, pero me ha costado hacerlo porque hay gestos de este personaje que, da igual cuánto hayas sufrido o vivido, no te da el derecho a ser como ella lo era con el resto. También me ha sorprendido ver que la evolución que tiene es tan realista y que lejos de quedarse en la superficie, te muestran como consigue salir de ese agujero a pesar de las dificultades. Como a pesar de haberlo logrado, sigue tratándose para no volver a caer y hundirse en lo más hondo. Además, tirando al final, tiene una actitud mucho más agradable de leer y no he tenido ganas de decirle cuatro cosas a su actitud tan infantil y hasta cruel e inhumana que tiene en casi todo el libro. Así que sí, a pesar de lo insufrible que es durante gran parte de la historia, al final vale la pena para ver el progreso tan grande que toma para no seguir cometiendo los grandes errores que estaba teniendo con todo el mundo.
Por otro lado tenemos a Rodrigo, uno de nuestros protagonistas masculinos. Él es un chico que nunca ha tenido dificultades para enamorarse, de hecho sus sentimientos siempre son muy repentinos, intensos y volátiles..., hasta que Lía se acuesta con él y todo cambia. Aunque Rodrigo sabe que puede rehacer su vida y luchar por olvidarla, es incapaz de hacerlo. Lía se ha metido tan profundamente en su piel que es incapaz de olvidar la intensidad de esos sentimientos que se niega a decir en voz alta. ¿De qué serviría salvo para ser rechazado? Por eso busca refugio donde puede y así es como conoce a Natán, un chico peculiar, con tatuajes y que cuando bebe un poco de más, se convierte en todo lo que Rodrigo adora en la cama. Quiere ahondar más profundamente en la relación de ambos, saber si a ese chico le interesan los chicos también o si solo se mueve en torno a las mujeres. Sin embargo, antes de que pueda comprobarlo, Lía mueve ficha y el dolor invade todo su corazón. Para Rodrigo todo ha sido siempre sencillo, nunca ha tenido dificultades para reconocer lo que quiere o desea, pero con ellos dos las posibilidades se le escapan de los dedos y apenas pude sostenerlo. ¿Es posible enfrentar lo que tanto miedo tiene de plantar cara aunque eso suponga un corazón roto?
Rodrigo es un personaje que me ha sorprendido para bien y es que ya en el libro de "Cómo (no) enamorarse" que lo conocí de una forma más breve llegué a adorarlo, pero aquí ha sido superior. Me encanta la forma en que lo siente todo y como quiere seguir adelante a pesar de que el miedo y las dudas se lo impiden. Me ha dado mucha pena porque se notaba que intentaba contentar a Lía como fuera y se olvidó de pensar en sí mismo o en lo que necesitaba. Por eso se aferró a lo primero que podía para no liberar esos sentimientos que le quemaban en la punta de la lengua, pero que sabía que decirlos solo haría que terminase perdiéndola a ella para siempre. He conectado mucho con todo lo que estaba sintiendo y me dolía en el alma ver que sus emociones eran tan fuertes pero al mismo tiempo le aterraba la idea de que le olvidasen, de quedar relegado a un lado puesto que apenas podía ver el final de túnel cuando tenía a las dos personas que más afectaban a su corazón y alma. Para mí es uno de los mejores personajes que me llevo de este libro y a uno de los que más cariño le he cogido sin dudarlo un segundo.
Y por último tenemos a Natán, nuestro otro protagonista masculino. Él es un chico que perdió a la chica de la que estaba enamorado y ahora intenta salir adelante con todo lo que puede tras descubrir que lo han dejado por otro chico. La situación es tan deprimente que sabe que debe hacer frente a las consecuencias que eso ha dejado en su corazón, lo que le lleva a conocer a Lía y Rodrigo de una forma más profunda de lo que hubiese imaginado. Lo que empieza como una sencilla amistad, termina con él teniendo algo con ambos y ahora Natán no sabe cómo enfrentar lo que se le ha venido encima. De un momento a otro ha pasado de estar solo a tener a dos personas peleándose por él y su atención a un nivel bastante sexual. Y aunque a él no le importa lo más mínimo, eso no quita que es incómodo pensar que aquella situación pueda romper la frágil relación de amistad que los tres se tienen. ¿Está bien seguir adelante con lo que sea que ocurre entre ellos? ¿O acaso mantenerlo solo acabará rompiendo de nuevo su corazón a pesar de las advertencias?
Natán es un personaje que me ha fascinado y es que si Rodrigo es maravilloso, Natán es un completo amor y dulzura que merece todo lo bueno de este universo. He empatizado mucho con él y su nerviosismo que le hacía soltar frases sin sentido y a correr para expresarse, al punto de que nada de lo que decía tenía el menor sentido. A la vez me ha dado ternura porque quería abrazarle cada vez que eso le sucedía por lo adorable que era y lo pequeñito que parecía. Es un personaje al que le tomas cariño quieras o no, pero porque es entrañable de por sí. No deja de pensar en los demás y en hacer lo correcto, aunque eso suponga dañarse a sí mismo en el camino. Me ha dolido en el alma los momentos en que se ha infravalorado o se ha hecho ver como un estorbo, cuando nada más lejos de la realidad. Además que no dejaba de ser una persona llena de carencias y dudas para todo, puesto que la última vez que lo había dado todo, se le había roto el corazón en pedazos. Para mí se merece todo lo bueno de este mundo y, al mismo tiempo, que nadie le haga dudar nunca de lo increíble que es, porque es de esos personajes que marcan la diferencia hagan lo que hagan.
En resumen, "Tres (NO) son multitud" es un libro que podría decirse que medio forma parte de "Cómo (no) enamorarse" al ser un spin-off de unos personajes que salen en ese libro. La trama es inesperada, ya que aunque te hueles cosas porque en ese libro te lo dicen, no te esperas todos los mensajes que va a tener el libro de por sí. Me ha encantado porque he sentido que cada cosa que les sucedía iba con un sentido de peso detrás que los ayudaba a evolucionar y crecer como personas. Lo que más me ha gustado es la mezcla de comedia con el romance, que no abusasen del drama y que fuera equilibrado para disfrutar de varios estilos en un solo libro. Los personajes tampoco se quedan atrás, aunque mis favoritos han sido Rodrigo y Natán concretamente. La forma en que ambos sienten o cómo desarrollan los sentimientos y los aprendizajes que viven en su día a día me ha gustado bastante. Con Lía he tenido más problemas, ya que tiene un carácter que choca mucho con el mío y con mi manera de ver las cosas. Aun así, al final evoluciona para bien y acabé empatizando más con ella. El romance me ha sorprendido para bien, ya que yo no soy muy partidaria de una relación a más de dos (las respeto, pero al ser monógama no suelo consumir mucho este estilo de libros), pero me ha acabado gustando mucho por el carácter tan peculiar de los personajes y su forma de sentir todo. La pluma de la autora me ha gustado mucho. Ya lo había sentido con su anterior libro, pero aquí me reafirmo al decir que tiene una forma de plasmarlo todo que te divierte a la vez que te engancha y te deja el corazoncito en un puño. Es algo que admiro bastante y que ella consigue sin la menor dificultad.
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Recuerdo haberme reído mucho con "Cómo (no) enamorarse" y aquí me ha pasado lo mismo: me he reído mucho con todas la apariciones de Nora, porque está muy desquiciada, es genial. Y creo que por eso también no me ha llegado a gustar tanto la novela como su antecesora. Los protagonistas son majos (sobre todo Natán, que me encanta; Rodri y Lía me han quedado más descafeinados en comparación), pero hay demasiada intensidad en el drama para mi gusto casi desde el principio y menos comedia de la que esperaba encontrar (y cuando es así leo un poquito en diagonal).
Conste que la lectura es divertida en general de todas formas, porque el estilo de la autora es de lo más dinámico que he leído y juega muy bien con los despropósitos de las conversaciones o situaciones y el ridículo. Y esto es, sinceramente, lo mejor de la historia.
Esta es la continuación de la historia de "Como (no) enamorarse". Aunque ambas tienen una historia principal autoconclusiva y no te miento si te digo que puedes leer perfectamente esta novela sin haber leído la anterior, hay muchas cosas pequeñas que te pierdes.
Si has leído el primero ya conoces los personajes, las dinámicas que tienen y el mundo por el que se mueven, todo es más familiar y entras mucho más rápido en la historia. Si no lo has leído no pasa nada, porque es romántica contemporánea y no es una novela que tiene un ambiente extraño o movidas raras que necesites conocer.
Es gracioso también ver a unos y otros como secundarios en las dos diferentes historias. Cuando tienen punto de vista y cuando los ves desde la perspectiva de los demás.
¿Qué puedes esperar de esta novela? Pues más o menos lo mismo que la anterior, pero un poco más caliente. Por cómo acabó la anterior, la portada de esta, el título y la sinopsis no es ningún spoiler que hay tríos. El nivel de escenitas calientes sube un par de puntos desde el anterior y Myriam sigue dándonos momentos picantes escritos con detalle suficiente para acalorarte y que tu mente no haga un tetris de manos y brazos (y otras partes).
Me ha gustado muchísimo y lamento decir que sé que soy muy subjetiva con esta autora, porque soy fan y puede que su lista de la compra me pareciera una obra maestra.
No le doy cinco estrellas porque la parte final me ha dejado un poco chafada con ese sí, pero no y el susto final que no me esperaba para nada, pero menos mal que resolvió de forma adecuada (para mí). Esas dos cosas hicieron que el final se me alargara un poquito de más.
Aun con eso lo he disfrutado enormemente, me he reído muchísimo, me han encantado TODOS (sigo amando a Nora por mucho que la gente le tenga odio, me encanta su forma de ser).
Si has leído la anterior novela y te gustó, leete esta que te encantará. Si es la primera vez que vas a leer a Myriam y no tienes por costumbre leer escenas detalladas de sexo, quizás mejor empieza por "Del amor y otras pandemias" y si te mola, sigue con la primera parte de estas dos.
4,5. ¿Adoramos cómo Myriam trata tantísimos temas serios asociados a los jóvenes en clave de humor? Adoramos mucho. Me parece increíble cómo mezcla situaciones ridículas (bastantes menos que en el anterior libro, eso sí) con momentos de los que te hacen tragar saliva por la preocupación. Los protagonistas, Natán, Lía y Rodri, son geniales; conocerlos a fondo me ha encantado, sobre todo al guitarrista con el tatuaje de un brócoli. De verdad, qué buenas y naturales son las escenas de sexo. Y debo confesar que las escenas en las que salía Nora han sido mis favoritas (esta chica me mata, en serio).
Una novela salseante con personajes que son un cuadro, llenitos de imperfecciones y que es imposible no querer, que se sale de los convencionalismos y pone sobre la mesa asuntos que deben tratarse más. Una novela que es toda una oda a la amistad. Espero que algún día no muy lejano toda la diversidad que se ve en esta historia esté normalizada y no se cuestione. Un consejo: leed a Myriam.
Mi hija de 4 años siempre que le pregunto si le gusta algo me responde "Si, pero no", lo mismo me pasa a mi con esta historia, un gran SI para la autora y su manera de escribir, de verdad es muy original y divertida y un NO para la trama en sí porque no me gustan ni los triángulos, ni los tríos, ni creo en poliamor y para mí, en una relación romántica, Tres Si Son Multitud😊
Simplemente espectacular. Una comedia romántica muy de personajes, llena de mensajes intensos, de reflexiones cotidianas y de muchos tipos de amor. ¡Me ha encantado!
Voy a editar la review porque no me gusta dar notas tan bajas sin explicarme como es debido. Cuando empecé a leer esta novela pensé que bueno, al menos la escritora tenía un estilo algo más original que en otras novelas rosas que he leído, con un sentido del humor muy verde y muchas situaciones absurdas. Podía llevar algo así, pero a partir del segundo capítulo ya empecé a ver que esto iba a ser un camino cuesta abajo. Efectivamente, la prosa de Lejardi está plagada de chistes, bromas y alusiones sexuales tan constantes que acaban perdiendo totalmente su gracia, y por tanto pierde su valor como comedia erótica. Es una novela que solo se puede tildar de "demasiado", y no precisamente en el buen sentido. Los personajes solo hablan de sexo, constantemente, incluso cuando son solo amigos o incluso familia, y no solo cuando están conversando sobre sus amoríos, sino en cualquier contexto posible. Todos rozan entre los dieciocho y los veinte años, pero mantienen una actitud infantil, inmadura y boba hasta puntos esperpénticos hasta el final del libro: la chica fría sigue siendo fría, el chico irónico sigue siendo irónico, la chica egoísta sigue siendo egoísta, el chico torpe sigue siendo torpe, y así hasta el final de los tiempos, porque no hay una mejoría o una madurez real entre los personajes. Es cierto que las relaciones sexuales son todas muy comunicativas, pero eso no hace más que agudizar mi incomodidad al conocer sus edades. ¿Qué clase de persona sabe tantísimo de sexualidad en su primer año de carrera? No tiene sentido que sean tan maduros para unas cosas y tan niñatos para otras. Las conversaciones son inverosímiles, sus personalidades espantosas, el lector es incapaz de entrar en el juego porque cada vez que está a punto de familiarizarse con este ecosistema narrativo aparece otro elemento más que entorpece totalmente la empatía con los personajes o la trama. No he sido capaz de disfrutar del humor, ni de los romances ni de las escenas eróticas, y sospecho que se debe a que la autora lleva sus propios recursos hasta su extremo más radical, sobrecogiendo de tal manera que le quita todo su posible encanto a la novela.
No escondo que Cómo (no) enamorarse fue una de mis mejores lecturas de 2022, así que inconscientemente tenía unas expectativas muy altas en esta historia porque, además, tiene poliamor. Yo ya estaba dentrísimo. Debo decir que las ideas que nos hacemos de los libros antes de leerlos pueden jugarnos buenas y malas pasadas y también debo añadir que esperaba algunas cosas diferentes. Eso no quita que me haya encantado tal y como es y que sé que cuando lo relea lo voy a amar todavía más. Quiero empezar hablando de lo maravillosa que es NORA como personaje secundario, es que no puedo quererla más. Lía, Rodri y Natán me han enamorado del todo y he conectado con los tres de maneras diferentes, lo que lo ha hecho todo muy bonito. Jo, he disfrutado mucho de su viaje, de cómo se conocen, de cómo curan y cómo afrontan las dificultades porque, joder, está guay cuando hay libros que te muestran personajes que no saben lo que hacen, que hacen cosas mal o que son cabezotas hasta que por narices tienen que abrir los ojos a otras cosas. Bueno, Myriam, gracias por tanto, otra vez. Ya les estoy echando de menos.
Este me gustó menos que el anterior. Está autora tiene una capacidad única para escribir sin contarte nada, no llegué a empatizar con ninguno de los personajes, por el contrario me cayeron muy mal. Todos literalmente se 💩 en los demás. Te vende detrás de unas risas y supuesta diversión, relaciones completamente tóxicas. En fin, me fui saltando partes muy planas y aburridas hasta el final que fue tan soso como lo demás. Ah y Nora es infumable por favor que personaje más insoportable.
Tres (no) son multitud ha superado todas mis expectativas. No sabía qué esperar de este libro porque le tenía muchas ganas (sobre todo después de leer el final del anterior), pero no estaba seguro de que me fuera a interesar tanto. Y menuda sorpresa me he llevado. Porque no solo lo he disfrutado un montón y me ha encantado conocer más a estos nuevos protagonistas, sino que he vivido la historia como si fuera un personaje más. Y ha sido tan especial que no me he tenido que pensar el darle las cinco estrellas.
Debo mencionar que, si bien es cierto que Cómo (no) enamorarse es una comedia romántica en toda regla, este no entraría en dicha categoría. Es una historia mucho más profunda, que abarca y ahonda en muchos temas personales, y en la que el drama pesa un poco más que la comedia, si bien esta sigue siendo importante. Honestamente no me imagino leyendo una historia de la autora 100% seria o dramática, pues creo que es su sello particular. Pero vamos, que si la escribiera la leería sin duda, porque si algo tengo claro después de leer estos libros es que necesito adentrarme en todo lo que escriba esta mujer🛐
Esta bilogía destaca fundamentalmente por los personajes, y en esta parte conoceremos mucho más a algunos de ellos. Lía, con sus inseguridades, sus miedos, la presión social y familiar que ejercen sobre ella, su necesidad de ser perfecta a ojos de los demás y su baja autoestima que le impide ser feliz. Rodrigo, con su desparpajo y su atrevimiento característicos, su forma valiente y divertida de ver la vida y su lealtad y comprensión para con sus seres queridos. Y Nat, con su forma tan particular de comunicarse y expresarse a través de la música, con sus manías y sus inseguridades, con sus trabas al hablar, su nerviosismo y su inocencia (mi protegido, le amo🥺). Para mí no hay historia sin ellos. Porque son personajes redondos, reales y humanos, con sus conflictos personales, sus dudas y sus miedos, sus formas de expresarse y de amar. Porque son una representación perfecta de lo que es la vida. Porque demuestran que a veces se gana y otras se pierde, que es normal tener miedo ante lo desconocido, que existen muchas formas de vivir la vida, que en ocasiones hay que arriesgarse y hacer cosas que no esperábamos hacer. Pero, sobre todo, que debemos priorizarnos, siempre y cuando no descuidemos a los demás. Que el amor comienza en uno mismo y hacia uno mismo.
"Ser suficiente no es una fórmula exacta, no se traduce siempre en lograr tu objetivo. La mayoría de las veces solo significa haber hecho todo lo que estaba en tu mano. La capacidad de esa mano, lo que alberga, irá aumentando conforme pase el tiempo y ganes experiencia (...). Da un paso y después el siguiente. Avanza. Es imposible perderse en un camino que solo tiene un final."
Y con esta reflexión solo me queda dar las gracias a Myriam M. Lejardi. Por crear historias tan inclusivas, con las que es tan fácil empatizar, sentirse comprendido y enamorarse de sus personajes. Porque aquí me despido de todos: Nora, Adrián, Oriol, Alina, Natán, Rodrigo, Lía. Sin embargo, algo en mí me dice que no es una despedida para siempre. Estoy casi seguro de que nos reencontraremos tarde o temprano❤
Buenas!! Hoy he terminado uno de esos libros que tienes apuntado en el calendario desde que se anuncia su fecha de publicación y que por problemas del “directo” (o el cambio de nombre en la editorial 🙄) he tardado más en leerlo de lo que hubiese deseado. Hablo de TRES (NO) SON MULTITUD, el spin-off de Como (No) enamorarse de Myriam M. Lejardi publicado por elasticbooks . Y solo os voy a decir una cosa, que las espectativas y la espera no han hecho de las suyas.
Esta es la historia de Lía, Rodri y Natán, los secundarios de Cómo (No) enamorarse. El libro empieza en ese sorprendente viaje a Avilés, que supone el fin del primer libro, pero rápido Myriam nos envía al pasado para que situemos en contexto a nuestros chicos y a su relación.
He de reconocer que después del primer libro, Lía, no me caía muy bien 😅, Rodri me parecía un graciosillo y Natán eran tan secundario que ni opinión formal tenía de él, peeeero después de este libro, he llegado quererlos y entenderlos a los tres, y por qué no reconocerlo, he llegado a enamorarme de esa verborrea sin sentido de Natán. Ha sido precioso ver como Lía se va conociendo y reconociendo en sus errores e inseguridades y como pide ayuda. Como Rodri deconstruye su mundo para poder adapatarlo a su realidad, y ver que sus imposibles al final son el camino de su felicidad; así como ver cómo Natán va aprendiendo a reclamar lo que quiere en todos los aspectos de su vida.
Y como esto ya no es una comedia y hay momentos muy duros como el parque de las p** ocas, agradezco al cielo la presencia de Nora, el mejor secundario de la historia y que más vida me ha dado. Ya que me ha permitido respirar en momentos de máxima angustia.
En definitiva, una novela perfecta en su Antes, Ahora y Después. Que solo os puedo recomendar.
Y tú, ¿conoces la historia? ¿Crees que tres NO son multitud? Cuéntame que te leo y mientras tanto ya sabes…
Este libro fue una sorpresa para mí, siendo sincera esperaba menos trama y más salseo, pero estoy más que satisfecha con lo que hizo la escritora. Me gustó especialmente como abordó los temas de la bisexualidad, el poliamor y la asexualidad, también me gustó mucho que ahondara en sus protagonistas y nos dejara ver sus inseguridades, miedos y es que a primera vista esta novela puede dar la impresión de ser superficial y relajada, pero nada más lejos de la realidad, hay una gran carga sentimental y mucho conflicto entre los personajes por la decisión que deben tomar. En cuanto a los protagonistas, debo decir que sigue sin agradarme mucho Lia, pero Rodrigo y Natán se ganaron mi corazón, me gustó como dejaron la inmadurez y competición para formar su relación y me encanta que no tengan miedo al que dirán, deberían haber más "personas" así de valientes. Con respecto a los personajes secundarios de este libro, ni qué decir, Nora y Adrián siguen siendo mis favoritos (favoritos en general), amé cada momento en el que Adrián ejerció de psicólogo con sus aires de soy lo más hermoso que verás y mira, estoy a tu alcance, es un creído de primera pero se preocupa muchísimo por lo que quiere y Nora, bueno ella es muy especial, creo que gané años de vida con sus ataques de histeria y todo lo que hizo para ayudar (hacer que Oriol y yo nos muriéramos a carcajadas) a Natán. En fin, es un libro muy divertido, fácil de leer y aunque a mí parecer le sobran unas cuantas páginas de drama innecesario, vale la pena y te alegra la tarde, lo recomiendo.
Venía de leer Cómo (no) enamorarse, como loco por seguir partiéndome la caja con una continuación en la que prometían más y mejor. Y me encontré con un libro bien distinto. Salvo los personajes que se repiten, Tres (no) son multitud toca otros temas, pero sobre todo lo hace de otra manera que su primera parte. Tiene una primera mitad lenta, liosa, donde ni llegas a entender qué pasa ni por qué los personajes se comportan como se comportan. No es para dejar de leer, pero sí que va cuesta arriba (sobre todo por la comparación con el libro anterior). Entonces, cuando superas la mitad, descubres que era necesario que fuera así. Porque para que esta historia dé su 100% tienes que sumergirte en el trasfondo de los personajes y en el momento vital en el que se encuentran. Porque no por tener tono de comedia debe ser una historia frívola. En absoluto. Creo que la autora consigue todo lo que se propone, que acierta con cada decisión, que nos presenta una historia que es ardua, frustrante, muchas veces desesperante, pero también muy cercana y bonita y, sobre todo, real. Todas mis estrellas para ella.
Leer a Myriam es asegurarse que las páginas se te van a quedar cortas porque siempre vas a querer más. Más de su humor desvergonzado, de sus personajes que parece que van a salir volando del libro de lo palpables que son y de todos los sentimientos que te provocan.
Me ha encantado regresar al mundo que arrancó con Nora y el lunar de Adrián. Ha sido genial darle forma a esa fiesta de Halloween y continuar después del final en la casa rural.
En esta novela contamos con tres voces muy diferentes e igualmente importantes. Rodri y sus hoyuelos con esa forma de ser tan orgánica y especial. Lía con sus problemas de autoestima que intenta esconder de cualquier manera que la proteja. Y Natán, Natán con su música, con su mente a mil por hora y su corazón que se hiela.
Es imposible no enamorarse de esta historia y de la forma en la que Myriam nos arrastra con ella y sus personajes por una trama llena de emociones a flor de piel.
2,5⭐ Este libro empecé a disfrutarlo un poco más al final, cuando se resuelve todo básicamente, y el epílogo. No es para mí. Me ha costado mucho terminarlo, lo he leído casi sin ganas y he saltado algunas escenas de sexo, hay demasiadas para mi gusto, pero sabía que me las iba a encontrar😬 Algo a favor es la manera en la que escribe la autora que está muy bien y los personajes también me gustan✨