Se trata de un libro de relatos breves (21) en el que yo diría que los tres temas sobresalientes son la violencia y el asesinato, el suicidio y la infidelidad. La pareja y la familia son los contextos más frecuentes. Y todo ello desde una perspectiva de venganza, de odio, de terribles sentimientos. Para ser sincera, en estos momentos, los libros de relatos no son la lectura que más me atrae; incluso si disfruto con su lectura, me suelo sentir empachada, sin tiempo ni espacio para asimilar las historias. Y por otra parte, al leer un relato breve, no da casi ni tiempo a decidir cuándo la historia no merece ser leída porque, para cuando te quieres dar cuenta, ya la has terminado. No conocía a Joyce Carol Oates y, tengo que reconocer que, hay un relato en particular que me ha cautivado: Infiel, que da título al libro; el tema, la forma en la que nos va descubriendo la historia de Gretel Nissenbaum, desde los ojos de su hija de 5 años, Nelly, o a veces de su otra hija o de su nieta. La violencia de género en su forma más cruda, sin ser reconocida, es más, convirtiendo a la víctima en un ser despreciable, denostado, precisamente por el simple hecho de serlo... así eran las víctimas de malos tratos en aquellos días, y así lo serán en muchos lugares del mundo en el presente que me son ajenos... Magistral. Ademas, estaré equivocada o no, pero esta historia destila verdad. El libro merece la pena tan solo por ese relato, cuya lectura te recomiendo fervientemente. Respecto al resto del libro, me ha parecido muy irregular; hay relatos que son, como la misma Joyce dice, novelas en miniatura que, tras su lectura, me han resonado, me han dejado un poso, se han quedado conmigo: Au Sable, Preguntas, El pañuelo, ¿Y entonces qué, vida mía?, Secreto, Idilio en Manhattan y La vigilia, pero siento decir que la mayoría de ellos los he leído sin demasiada pasión y alguno en particular me ha resultado insulso (aun sin serlo probablemente). Parece que ha sido candidata al Nobel en más de una ocasión, y quizá en un futuro lea alguna novela de ella. Gracias por Infiel, Joyce.