Este es un excelente libro que examina diferentes contribuciones de Albert Einstein a la física, y a la ciencia en general, a través de pequeñas viñetas muy bien escritas, algunas mejores que otras. La calidad no es consistente, ya que algunos tópicos se tocan de forma muy breve, pero otros están mejor desarrollados. Si bien es un libro de divulgación científica la escritura tiene visos poéticos. Es claro que los autores son apasionados del tema. El libro en sí es un homenaje a un personaje muy peculiar, que tuvo la capacidad de cambiar conceptos arraigados en piedra al encontrar pequeñas inconsistencias en la teoría newtoniana. El escepticismo de Einstein posiblemente fue una de sus mayores virtudes, además de sus experimentos mentales, su gran imaginación, y su inexorable empeño. Esta última virtud se convirtió en su peor enemigo pues Einstein no comulgaba con muchos aspectos de la física cuántica, y se empeñó por fusionar la relatividad con la cuántica. Posiblemente el futuro de esta fusión esté en el análisis del funcionamiento de los agujeros negros. El libro termina con la discusión de las ondas gravitacionales, otro fenómeno predicho por las ecuaciones de Einstein. En resumen, es una excelente introducción a la vida de esta personal inusual a través de pequeñas anécdotas.