In "Consumers and Citizens, " N(r)stor Garc a Canclini, the best-known and most innovative cultural studies scholar in Latin America, maps the critical effects of urban sprawl and global media and commodity markets on citizens-and shows at the same time that the complex results mean not only a shrinkage of certain traditional rights (particularly those of the welfare or client state) but also new openings for expanding citizenship. Garc a Canclini focuses on the diverse ways in which democratic societies recognize markets of citizen opinions, however heterogeneous and dissonant, as in the fashion and entertainment industries. He shows how identity issues, brought to the fore by the aligning of citizenship and consumption, can no longer be understood strictly within the purview of territory or nation. Rather, the postmodern citizen-consumer inhabits a transterritorial and multilingual space, structured more along the lines of markets than states. Defining this space, Garc a Canclini seeks to formulate a participatory and critical approach to consumption in which national culture, far from being extinguished, is reconstituted in transnational, cultural interactions. "
Néstor García Canclini (Argentina, 1939) es Doctor en Filosofía por las universidades de París y de La Plata. Ha sido profesor en las universidades de Austin, Duke, Stanford, Barcelona, Buenos Aires y São Paulo. Recibió la Beca Guggenheim, el Premio Ensayo Casa de las Américas en reconocimiento a Culturas populares en el capitalismo y el Book Award de la Asociación de Estudios Latinoamericanos por el libro Culturas híbridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad. Otros trabajos destacados son Consumidores y ciudadanos, La globalización imaginada y Diferentes, desiguales y desconectados: mapas de la interculturalidad. En la actualidad enfoca su investigación en las relaciones entre estética, arte, antropología, estrategias creativas y redes culturales de los jóvenes.
Mucho de lo que viene aquí se lee como algo viejísimo (y apenas es de los noventa), pero la idea de que más que las personas vivimos nuestra ciudadanía por medio del consumo, es buena. (Casi no se nota que lo leí para preparar clases).
Básicamente va así: García Canclini cree que en América Latina no hay buenas políticas culturales, además de que mucho de lo que se hace acá se queda acá (quiero decir, en este continente). Aparte, no debemos estar en contra de la globalización, sino hacer que los intercambios comunicacionales y de bienes se expandan. Que sea la misma proporción de libros que se manden de América Latina a España y así, por ejemplo (cuestiones comprobadas y con estadísticas y eso). Que no tengamos un sesgo cultural.
Son tres partes con varios capítulos cada uno, en dónde se habla de la ciudadanía, del territorio, de la identidad (cosa que se cuestiona mucho), del consumo y del multiculturalismo, pluriculturalismo, etc. Una de las ideas del autor es que una buena política cultural debe dar espacio a la multiculturalidad y dejar que las distintas formas de arte se expongan y que la población las vea (esto, claro está, también debe tener una buena promoción); que no sea sólo el Estado (o el mercado) quien decida qué se debe ver, leer, escuchar o qué es lo que se debe comprar (o consumir, o lo que sea). Y me parece esto muy razonable. Debería haber una mayor cantidad de oferta para tanta cantidad de público diverso que hay en el continente. No a todos les gusta lo mismo, pero estas instituciones creen que sí, que debemos leer, escuchar o ver lo que se nos ofrece.
También, pienso que con los avances tecnológicos se puede esparcir, muchísimo más, la cultura y el arte (t.v, radio, videos, internet, etc). Y bueno, efectivamente creo que se hace, porque con la magia de internet, los kindles y eso, puedes leer o escuchar o ver casi todo lo que te dé la gana, así no haya llegado a tu país. La gente se busca otras maneras de satisfacer sus ansias culturales.
Por otra parte, sí, tiene mucho desarrollo sobre las identidades, sobre nuestro individualismo, de la forma en que consumimos información y la territorialización, de la ciudadanía. En algunas cosas que se plantea no estoy de acuerdo (puede ser porque lo leo en otra época o no sé). Siendo un libro del 2000, me parece que no está muy vigente con la época actual. Quizá no tengamos las mejores políticas culturales (a nivel de eficacia) pero creo que sí se ha internacionalizado un poco más el arte latinoamericano (música, libros, cine) y se han hecho eventos y promociones de eventos artísticos, además de premios que se han ganado películas, bandas, cantantes, escritores, etc.
Es un libro con mucha información y reflexiones que sirve para plantearse el mundo en el que vivimos desde el punto de vista latinoamericano. En fin, un libro de ensayos diferente que puede interesar tanto a literatos, sociólogos, antropólogos y todo aquel al que le importe las políticas culturales, la cultura y la promoción del arte.
El título es un poco misleading. Habla de la crisis de identidad nacional por la multiculturalidad y la globalización entre otras cosas. Pero son muchas cosas al mismo tiempo. Tiene ideas interesantes, pero otras que se va un poco por las ramas. Loo que encontré más conflictivo es que es de 1995, así que, por un lado hace un buen ejercicio prediciendo la influencia que las tecnologías y flujos internacionales de info tendrán sobre la identidad, pero por otro, es imposible que prediga las redes sociales, así que queda bastante viejo en varios sitios.
Me sirvió como libro de consulta, pero no sé si lo recomiendo como libro para saber más.
La globalización mediante la explosión de comunicación electrónica y de otros medios (video, t.v. cable, etc.) no produce la homogeneización sino una diferenciación globalizada, en que los individuos se relacionan globalmente por sus afinidades en el consumo (tipo de música o de cine, estilo de ropa, etc.) más que por su localidad. Es un ensayo inteligente que estimula la reflexión.