Sebastian è un quindicenne intelligente, acuto, complesso ed somiglia davvero a tanti nostri ragazzi. I compagni l'hanno soprannominato "Bonsai" per la sua piccola statura. Individualista e legato alla madre divorziata da un rapporto conflittuale ma tutto sommato complice, vive i dubbi della sua condizione di la sessualità (sarà etero, omo o bi?), la capacità di socializzare, l'amicizia, l'amore. Solo sua cugina Eva Maria sembra eppure, proprio da lei Sebastian rischia di rimanere ferocemente deluso. Viene riproposto uno dei romanzi più belli di Christine Nö brillante, comico e disinibito, ma anche tenero, comprensivo e... vero. Età di da 12 anni.
Christine Nöstlinger was an Austrian writer best known for children's books.
By her own admission, Nöstlinger was a wild and angry child. After finishing high school, she wanted to become an artist, and studied graphic arts at the Academy of Applied Arts in Vienna. She worked as a graphic artist for a few years, before marrying a journalist, Ernst Nöstlinger, with whom she had two daughters.
The majority of Nöstlinger's production is literature for children and for young people, and she also writes for television, radio and newspapers. She centres on the needs of children in her work, with an anti-authoritarian bent. She does not shy away from tackling difficult subjects like racism, discrimination and self-isolation.
Her first book was Die feuerrote Friederike, published in 1970, which she illustrated herself. The book was published in English in 1975 as Fiery Frederica.
Awards and recognition:
Deutscher Jugendliteraturpreis (German Youth Literature Prize) 1973, 1988 Friedrich Bödecker Prize 1972 Kinder- und Jugendbuchpreis der Stadt Wien (Viennese Youth Literature Prize) (five-time winner) Österreichischer Staatspreis für Kinder- und Jugendliteratur (Austrian Youth Literature Prize) 1974, 1979 Hans Christian Andersen Award 1984 Tolereis des österreichischen Buchhandels für Toleranz in Denken und Handeln 1998 Zürcher Kinderbuchpreis "La vache qui lit" (Zurich Youth Literature Prize) 1990 Erster Preis der Stiftung Buchkunst 1993 The inaugural Marsh Award for Children's Literature in Translation for Der Hund kommt! (English: A Dog's Life, translated by Anthea Bell) 1996 Wildweibchenpreis 2002 Astrid Lindgren Memorial Award 2003
Ácida, incómoda, filosófica. Me gustó un montón cómo este muchacho medita sobre su lugar en el mundo. Me sacó muchas sonrisas. Quizá mi parte favorita ha sido la relación que tiene con "la separada": honesta, catártica, llena de aparente incomprensión y cariño. El final es un gran lol jajaja.
Lectura ligera y divertida. Con un personaje muy peculiar pero interesante. A veces molestaba su sentido de superioridad pero también me hizo reír con sus ocurrencias y su forma de pensar.
Este libro hace parte de una colección de libros infantiles-juveniles de la editorial Norma llamada Zona libre (de la que hablaré después) y se editaron cuando yo era niña. Este fue un título que nunca me llamó la atención, pero hace unos años el bibliotecario de mi escuela me lo regaló y me hizo una dedicatoria. Hace poco lo puse en mi lista de lecturas y no me arrepiento de haberlo leído. Este libro está protagonizado por Santiago, un niño vienés (de Viena oye) que tiene quince años y es muy peculiar.
Un libro único y que llego a mis manos en el momento apropiado. Trata de la historia de este joven que comienza a cuestionar su sexualidad y trata de manejar los sentimientos encontrados de la juventud. A través de una prosa cómica Nöstlinger nos recuerda lo difícil e irrisorio que la juventud puede ser. Definitivamente lo recomiendo a jóvenes, para enseñarles que no todo es el fin del mundo, y para los adultos, especialmente aquellos con hijos entrando a la juventud, para recuerden cómo se siente ser un joven lleno de hormonas y confusiones.
El libro habla sobre como "Bonsai" enfrenta ciertas dudas que le surgen con respecto al pensamiento, su sexualidad, su relación con su madre y otros puntos que van surgiendo mientras la historia se desarrolla. Los temas a tratar resultan realmente divertidos por el hecho de las acciones del personaje principal resultan ser impredecibles y fuera de la norma. Es una lectura ligera y en mi opinión perfecta para un break de obras más pesadas, sin embargo, he de decir que el final no fue de mi agrado ya que me resultó un tanto simplón.
Yo encontre este libro en la biblioteca de mi escuela secundaria publica cuando la maestra acargo de mi aula nos "obligo" a escojer un libro para leer. Bonsai no fue mi primera opcion, pero despues de tomarle gusto a la lectura decidi leerlo. Creo que la mejor manera de describir este libro es una montana rusa de emociones, siempre haciendote sentir algo nuevo. Una de las pocas buenas decisiones que mi yo de secundaria tomo.
No era lo que esperaba pero me ha gustado mucho. Me sacó varias carcajadas y aunque el protagonista puede llegar a incomodar mucho o pasarse de presuntuoso, al final terminas entendiendo su punto de vista. Me gusta que los adultos sean ridiculizados porque se invierte la superioridad moral que demuestran hacia los adolescentes. Leer este título ha Sido una experiencia curiosa.
Una maravillosa descripción del pensamiento y las actitudes de un adolescente irreverente. El tema es denso, pero me mantuvo muy interesada. Lo recomiendo ampliamente, sobre todo para los adultos que tienen adolescentes en casa y olvidan lo difícil que es la búsqueda de la identidad.
Wahrscheinlich einer der weniger bekannten Jugendromane von Christine Nöstlinger. Ich bin mit Nöstlinger aufgewachsen (wie viele österreichische Kinder meiner Generation), und irgendwie war "Bonsai" damals nicht auf dem Radar.
Ich kann mir gut vorstellen, dass das Buch wegen des Themas der sexuellen Orientierung (seinerzeit in manchen Kreisen wohl noch tabu) auf eine etwas lauere Rezeption gestoßen ist. Umso interessanter war es für mich, "Bonsai" aus heutiger Perspektive (2024) zu lesen.
Wie nicht anders zu erwarten hat sich Nöstlinger dem Thema, das natürlich nicht allein im Zentrum der Handlung steht – die Hauptfigur Sebastian ist sehr komplex –, mit Empathie, Pragmatismus und Humor angenähert. Auch die anderen Protagonist*innen sind gut gezeichnet, besonders die durch und durch relaxten und vielleicht ein bisschen dummen Pribil-Geschwister haben es mir angetan.
"Zeitlos" ist der Roman meiner Meinung nach aber nur bedingt, dazu hat sich in den letzten 27 Jahren (zum Glück) einfach zu viel getan, was die Anerkennung von nicht-heteronormativen bzw. -binären Identitäten betrifft.
Wie auch die anderen Reviews hier anmerken (erstaunlich, dass Nöstlinger in Spanien so gerne gelesen wurde/wird!), ist das Ende von "Bonsai" besonders gut gelungen – ein wirklich lieber und lustiger Abschluss der ersten Etappe des Selbstfindungsprozesses der Hauptfigur.
Me sorprendió mucho la manera en la que este libro infantil-juvenil está escrito para la época en la que se publicó. Y es que aunque es verdad que el personaje principal puede parecer muy descarado, con complejo de superioridad o algo malvado pretencioso a mi se me hace un personaje honesto y que explora consigo mismo incógnitas que muchos niñxs que llevan consigo en silencio en su interior y que le dan mil vueltas. Este libro es abierto respecto a los temas sin tabúes aunque quizá no todos están escritos de la mejor manera pero al menos alguien habla de ellos como quizá un niño joven los percibiría y no los ignora porque saben que todos esos temas están ahí y que hay jóvenes que les interesa la filosofía y se cuestionan todo y tienen relaciones disfuncionales y también sale a relucir sus características negativas propias y aún así con todo lo incómodo me parece un libro ameno, gracioso y que te deja con un buen sentimiento. Me gusto mucho a pesar de las cosas que me parecían extrañas. Repito: Me gustó la honestidad de los personajes, sus relaciones, las situaciones. La madurez y la inmadurez de cada uno de ellos y todo en un libro tan corto. Me dio mucha risa las últimas páginas y sentí que tuvo un buen cierre. Y fuera de todo lo pretencioso que podía ser el morro también tenía su lado sensible y hasta poético.
Un libro inquietante, realista, con toda la crudeza a la que me tiene acostumbrada Christine. Un libro para leer y para leerse, los que somos madres de adolescentes seguramente aprenderemos mucho de vernos reflejados en ese personaje de la madre (la separada). Sebastián es pequeño para su edad y es por eso que le dicen Bonsai, no solo por eso no encaja, en realidad es un chico a quien los problemas si le importa, y que cuando grande quiere ser filósofo. Su prima, su gran amiga, lo pone en un dilema, será que le gustan más las chicas o los chicos...no lo había pensado antes pero ha llegado el momento de plantéarselo. El despertar de la sexualidad, las amistades, las relaciones, el sentirse diferente, la adolescencia con todos estos temas, se tratan en el libro, crudamente, sin tapujos. Muy al estilo de Christine. Recomendado , por supuesto
Es la tercera o cuarta vez que lo leo y cada vez es mejor.
Este libro para mí tiene mucho valor emocional, lo leí en la secundaria porque la profesora de español nos pedía leer un libro como parte de la materia. Y bueno, me marcó mucho la historia y años después decidí buscarlo (me costó encontrarlo) y fui feliz.
Luego regalé mi copia y me di a la tarea de volver a conseguirlo hasta que apenas hace unas semanas lo logré y tenía que leerlo de nuevo.
Esta historia y la de Persona Normal de Benito Taibo son tan similares, ambos personajes principales se llaman Sebastián y son adolescentes descubriendo lo complicadas que son muchas cosas. Pero cada novela tiene lo suyo y para mí son excelentes. 👌🏼
La comedia me resulta sumamente complicada, si es ya difícil hacer reír a alguien valiéndose de estrategias visuales y auditivas, no me explico cómo es posible que un libro logre que te rías a carcajadas y esta es la razón por la que amé el libro de principio a fin. Una historia algo descabellada sin comienzo ni cierre y un protagonista bastante peculiar en situaciones tan desastrosas que han hecho que relea los párrafos una y otra vez para seguir disfrutando de sus ocurrencias.
Es un 3 estrellas. Es bastante cómico lo que vuelve la lectura bastante ligera y la relación del protagonista con la separada es de mis partes favoritas, aún así siento que me quedaron ciertas cositas inconclusas o bueno es lo que percibí y por último siento que todo el rollito amoroso con la prima puede volverse bastante confuso y un mensaje algo raro para el público al que va dirigido el libro.
bro hated it okay I don't wanna say hate cous like it's a strong word and shit but I really really forced myself to read it. because like I physically cannot finish books so I read it and pucked (not Fr but wanted really really bad)
Christine Nöstlingers »Bonsai« erzählt die Geschichte des Jungen Sebastian. Er ist Fünfzehn, aber dennoch kleiner als das kleinste Mädchen der Klasse. Außerdem weiß er zwar eine ganze Menge, nur eines noch nicht: Wie es um ihn und seine Sexualität bestellt ist. Er beschließt sich zu verlieben, und seine Kusine Eva-Maria soll ihm dabei behilflich sein.
Der Roman ist mit einem frischen Witz erzählt, der dadurch gleichzeitig das Wiener Großbürgertum ein wenig auf’s Korn nimmt. Sebastian ist ein altkluger Junge, der oft gewichtig daherredet, aber nicht immer so ganz versteht, was er da eigentlich erzählt. Das führt mitunter zu recht komischen Situationen, in denen er beispielsweise die Philosophie mit der Gärtnerei verwechselt und beides für ein und dasselbe hält. Auch lebt der Humor des Buches von Situationskomik, beispielsweise als Sebastian den Männerstrich auf einem Straßenklo sucht und Eva-Maria ihm hinterher ganz trocken erzählt, was sie in einiger Entfernung unter den Bäumen beobachtet hat. Das zeugt von seiner Naivität, die er jedoch durch seine Großmäuligkeit zu überspielen versucht. Mitunter reichen Humor und Komik bis hin zur Drastik.
Sebastian ist in seinem Alltag fast nur von Frauen umgeben: seine Mutter, die Tante und deren Tochter Eva-Maria. Dadurch fehlt ihm eine männliche Identifikationsfigur, auch wenn er sagt, dass er seinen Vater nicht vermisst und »die Alleinerzieherin«, wie er seine Mutter immer nennt, dessen Rolle gut erfüllt. Sie selbst nimmt ihn jedoch mehr oder weniger als Partnerersatz und erzählt ihm vieles aus ihrem Leben, dass eine Mutter klassischerweise nicht erzählen würde. Damit werden die klassischen Rollenbilder einer Familie aufgebrochen und durch plurale Familienverhältnisse ersetzt; die Patchworkfamilie wird salonfähig.
Das Verhältnis von Mutter und Sohn ist durch tägliche Streits geprägt, Sebastian scheint das sogar zu brauchen, da es für ihn eine Art Wettbewerb ist. Trotzdem herrscht eine gesunde Kommunikation zwischen beiden, die Mutter setzt sich für ihn ein und verteidigt ihn. Sie ist sich gegenüber sehr kritisch und streng und befürchtet, eine schlechte Mutter zu sein. Durchaus als fortschrittlich ist zu bezeichnen, dass sie sogar den Rat eines befreundeten Psychologen sucht.
Sebastian reagiert vor allem auf Dinge und ist nicht unbedingt der kluge Kopf, für den er sich selbst hält. Selbst die Suche nach seiner Sexualität wird überhaupt erst angestoßen, als seine Mutter sich Sorgen macht, er könne schwul sein, weil er spaßeshalber ein Kleid seiner Kusine angezogen hatte. In der Suche selbst agiert er jedoch ausnahmsweise selbst.
Dadurch, dass Sebastian sich so klug gibt und in gehobenerer Sprache spricht, ist er von den anderen aus dem Klassenverband mehr oder weniger ausgeschlossen. Seine sozialen Kontakte sind daher stark beschränkt, vor allem auf Eva-Maria und die Pribils.
Am Ende des Buches, sprichwörtlich in den letzten Wörtern, wird deutlich, dass Sebastian eventuell über seine Geschichte geflunkert haben könnte, es wird jedoch nicht klar, inwiefern. Er nimmt Bezug auf die verschiedenfarbigen Tagebücher seiner Kusine, in denen sie unterschiedliche Versionen der von Sebastian widergegebenen Ereignisse niedergeschrieben hat. Er gibt an, dass er noch weitere verschiedenfarbige Bücher hätte schreiben können mit zahlreichen anderslautenden Wahrheiten über ihn.
Der Schluss des Romans ist in jedem Fall sehr gelungen und lässt den Leser auch nach Beenden der Lektüre darüber nachsinnen, was Sebastian nun erfunden, etwas großzügig ausgelegt odear seiner Wahrnehmung entsprechend wiedergegeben haben könnte. Auch die Komik der Erzählung hat einen gewissen Reiz. Insgesamt gelingt es der Autorin gut, sich in die Gefühlswelt eines Heranwachsenden hineinzuversetzen und seine Probleme und Sorgen dem Leser nahe zu bringen.
El resumen de esta novela de literatura juvenil cabe en pocas líneas: las disquisiciones mentales de un adolescente europeo de clase media alta, alocadamente culto y de inteligencia superior, sobre los más variados temas (desde asuntos filosóficos y religiosos hasta la búsqueda de su identidad sexual).
¿Me gustó y lo recomendaría a mis sobrinos adolescentes? No. Hay opciones mucho mejores en los estantes (So, so... como dirían en inglés).
El protagonista en cuestión se llama Sebastián, pero su compañeros de colegio le dicen Bonsai, no precisamente por alguna relación con la filosofía oriental, sino por su estatura. El muchacho lo sabe y no le importa, pues no tiene amigos y mira desde sus pretenciosa intelectualidad no solo a los otros chicos sino a sus maestros. Como era de esperarse, tratándose de adolescentes, no se lleva bien con sus padres divorciados. A él lo desprecia y con ella vive una rutina de peleas, donde priman las groserías del muchacho. “Vieja tonta” es solo uno de los insultos que le grita en la cara. Ella se enfrenta intelectual y emocionalmente a su querido y único retoño, y en la mayoría de casos, el muchacho sale ganando.
Y si eso hace con su madre, es fácil de imaginar lo que provoca con sus maestros, que son simples pulgas mentales para él. Y, por supuesto, no oculta esta opinión sino que la expresa con desfachatada sinceridad a sus miserables profesores, que muchas veces terminan con lágrimas en los ojos ante sus insinuaciones y groserías. ¿Qué hace mami? Nada. En ocasiones hasta apoya el comportamiento de su retoñito con los demás.
En cierta parte de la obra, el protagonista aclara que sabe muy bien que lleva una vida privilegiada en un país privilegiado, que nada tiene que ver con la realidad de la gente del "Tercer mundo". Tiene razón.
La novela es un chorro de las babosadas de este muchacho, su búsqueda de identidad y su juicio a todo lo que le rodea. Por desgracia, Bosai no logra ser un personaje original ni encantador. Si algo lo destaca es que puede citar a filósofos y escritores para apoyar sus ideas o para caotizarlas aún más.
La obra no tiene, hasta bien entrada la página cincuenta, un nudo que dé interés a la historia de Sebastián. Es solo cuando el muchacho decide descubrir si es homosexual, que se prende algo de suspenso, que se incrementa cuando su prima y mejor amiga decide tener relaciones sexuales con él para iniciarse en las artes amatorias (razón por la cual se desnuda ante el primito y se mete desnuda a su cama. Bastián se espanta).
Al final, Bonsai descubre el amor al sentirse amado por la prima que lo quiere tal cual es. ¿El amor cambia al “monstruo adolescente”? Su comportamiento hacia los demás no da indicios de cambio, y solo se anuncia una nueva historia con la prima.
Los adolescentes latinoamericanos (la mayoría de los cuales no puede comportarse con la “espontaneidad” de Sebastián) podrían sentirse interesados y entretenidos por la rutina de este muchacho que puede darse el lujo de decir y hace lo que ellos quisieran también. Por lo demás, muchas de las disquisiciones filosóficas de Bonsai, superficialmente expuestas, podrían dar pie a profundizaciones de parte de los lectores. Hasta aquí llega el interés de esta novela, que no es lo mejor de Christine Nostlinger, famosa autora ganadora del Premio Hans Christian Andersen.
Nein, das ist keine Jugendsprache. Bedauerlicherweise befleißigt sich niemand einer so ausgefeilten und humorvollen Sprache wie Christine Nösltinger, es wäre schön, wenn wir es täten. Ihre Bücher sind einfach immer wieder das reinste Lesevergnügen.