Otra aventura —libro n° 4 de la saga— del club del misterio conformados por: Holly Adams, Tracy Foster y Belinda Hayes, tres chicas de quince años que tratarán de descubrir el misterio de chantaje que está hostigando a la pareja de ancianos Benson.
La historia fue bien pero, se repite mucho la situación de atropellarlas, cosa que paso en el anterior libro como, también, las bromas efectuadas por Belinda con la “señora Drácula”.
Esto ya es cosa mía que me dio gracia que Holly fuera tan metiche hasta para abrir cartas sin el permiso de nadie. Pero siento que la autora se olvidó evidencias que plasmó con anterioridad y ya no supimos más de ello, ¿qué pasó con la huella dactilar encontrada en la carta? ¿Acaso la patente de la furgoneta no era para nada importante?
También que la información que se está narrando no sé da de forma directa, pasa capítulos de capítulos sin decir nada, a su vez hay una contradicción de parte del personaje del señor Benson, él exclama que el asunto a terminado de forma muy enojado, pasan dos páginas y aquél enojo se evaporó, todo sigue como antes.
En conclusión, esta narrativa va con 2/5 pudo ser un poco más interesante como su interior número, la isla prohibida pero no le llega.