Natalia Ginzburg hace un inventario íntimo de la vida en pareja. Eduardo Milán traza los paralelismos entre la poesía y el impulso amoroso. Nélida Piñon escribe una carta que no sabe si enviará. Mark Vernon descubre que el amor ha sido borrado de la memoria colectiva. Carmen Boullosa se adentra en un verso ardiente de Silvina Ocampo. Elvira Hernández se pregunta si el amor realmente existe. Raúl Zurita encuentra el grafiti más bello del mundo. Leonardo Padura enuncia las razones para amar la isla en la que nació. George Steiner advierte que la amistad es la asesina del amor. Para exponer el sentido del amor, bell hooks explora sus manifestaciones en la vida cotidiana. Julian Barnes se adentra en los recuerdos del amor más allá de la muerte.
¿Cómo se percibe el amor luego de experimentarlo por décadas? ¿Cómo acercarse a una idea tan trascendental y elusiva? ¿Es una relación generacional o universal? Entre el ensayo y el eco poético, doce voces exploran los caminos que, lejos de la búsqueda de una definición rígida, se acercan o rodean el tema desde la vivencia y la memoria tamizadas por los años. De esa tentativa surge, de pronto, un inventario de anécdotas, nociones, murmullos, a veces panorámicos, a veces particulares, que muestran la intensidad y complejidad de las emociones que abarca este sentimiento y la incapacidad de apresarlas de manera definitiva.
Este libro no pregunta qué es el amor en sí, sino cómo es la experiencia del amor. Sin embargo, lo que lo hace tan actual no es exactamente eso, sino algo un poco más raro; a saber, que la experiencia que le interesa no es la que el diccionario define como «Situación o emoción que alguien vive o siente», sino aquella que define como «Conocimiento al que se llega después de muchos años de vida». —Francisco Segovia
No es la edad la determinante del encuentro amoroso. Si se tiene presente la estructura regular de la vida humana y su desastroso rodar por los siglos, la aparición del amor es un regalo delicado, de excepción e intemporal. ¿De dónde viene? No es de naturaleza atrapable. Es libre. Trasvuela. Desaparece, como nosotros. —Elvira Hernández
A través de singulares libros polifónicos, la colección Disertaciones de Gris Tormenta explora conceptos con relevancia contemporánea que no siempre pueden definirse —y propone la observación panorámica, quizá utópica, de lo que muchas veces es inobservable. Este es el título 11 de la colección.
Julian Patrick Barnes is an English writer. He won the Man Booker Prize in 2011 with The Sense of an Ending, having been shortlisted three times previously with Flaubert's Parrot, England, England, and Arthur & George. Barnes has also written crime fiction under the pseudonym Dan Kavanagh (having married Pat Kavanagh). In addition to novels, Barnes has published collections of essays and short stories. In 2004 he became a Commandeur of L'Ordre des Arts et des Lettres. His honours also include the Somerset Maugham Award and the Geoffrey Faber Memorial Prize. He was awarded the 2021 Jerusalem Prize.
pero qué cosas más hermosas hace Gris Tormenta es divino este libro, lo compré por Julian Barnes, me encantaron Padura y Zurita me sorprendió Nélida Piñón y me enamoré de Ginzbug, fue mi favorito me sorprendieron los anexos bellos, bellos bello todo
Los ensayos reunidos en este libro se distancian de todo aspecto académico y formal y se entregan a la escritura del amor desde el único (para mí) lugar que las personas pueden hablar del amor: desde la experiencia personal. La idea del amor está relacionada a sus contextos sociales y políticos. Parten de anécdotas, metáforas y lecturas realizadas a lo largo de su vida para atreverse a esbozar y explicar lo que entienden por amor, de una manera sutil y conmovedora. Mis ensayos favoritos fueron: Raúl Zurita Julian Barnes Leonardo Padura Nélida Piñon
Compré este libro porque tengo un proyecto sobre este tema. No leí ninguna reseña. Al inicio de la lectura sentí que no aportaba mucho a lo que yo estaba buscando. La selección de textos tiene que ver con una selección de autores maduros que escriben del amor desde la experiencia. Hay textos muy interesantes que sitúan al amor desde una perspectiva social, el último sobre el duelo y en general un ambiente reflexivo. Ya había leído el texto de Bell Hooks. Es interesante y por momentos conmovedor.
Como en cualquier compilación, hay textos que me gustan más que otros, entre mis favoritos está Raúl Zurita, Carmen Boullosa, Nélida Piñon, Natalia Ginzburg y Julian Barnes.
Impecable el trabajo de Gris Tormenta, como siempre 💘
Muy recomendable. El libro realiza una exploración muy amplia sobre el amor. Incluye fuertes críticas a la manera en que vivimos el amor en la actualidad como una transacción financiera; relata la dureza del duelo y otros aspectos que afectan a los amantes como la comparación y la competencia constantes. Además, al final incluye un apartado sobre otros libros que exploran el tema.
La experiencia del amor es un título que se ajusta, sin ambigüedades, al contenido de este libro. Porque este no es un libro que pretenda definir el amor; en realidad, la perspectiva que une los textos que lo componen es que no se preguntan qué es el amor en sí, sino cómo es la experiencia del amor. Los autores que escriben reflexionan sobre temas tan distintos como el surgimiento y la experiencia del amor romántico, la transformación del amor con los años, y la relación tensa que se teje entre el ideal del amor y otras experiencias humanas como la muerte, la amistad, y el duelo.
Mark Vernon, en ¿Qué es el amor?, rescata que los antiguos griegos, a diferencia de nosotros, no tenían una única palabra para el amor, sino muchas: “(…) tenían philia («amistad») y eros («deseo»), storge («afecto») y agape («amor incondicional»)”. Con ello, su texto pretende invitarnos a no pensar el amor como una cosa individual y unificada, sino a procurarnos un nuevo sentido de la variedad de experiencias del amor. Nos invita, especialmente, a alejarnos de la ceguera del amor romántico. Porque no hay un “felices para siempre” estático, sino una necesidad continua de construir el amor.
En cuatro brevísimos ensayos sobre el amor, Raul Zurita se acerca al binomio amor-muerte y nos dice, sin ambages ni sutilezas, que “todo amor es urgente porque nos vamos a morir”. Pero lejos de llevarnos a sentir tristeza, esta certeza debe alegrarnos y motivarnos a experimentar el amor, pues si fuésemos inmortales el amor carecería de importancia.
Sobre el paso del tiempo y sus consecuencias para el amor escribe Leonardo Padura: “todos nuestros sentimientos, nuestras mejores pertenencias existenciales — el amor, la amistad, la solidaridad-, siempre están en peligro de deteriorarse por los avatares a que nos exponen el paso del tiempo y ciertas convulsiones sociales, aunque por fortuna nos queda la posibilidad de resistirnos, de perseverar”.
Y sobre el duelo, cuando un amor se muerte, Julian Barnes se pregunta: “¿qué es el «éxito» en el duelo? ¿Reside en recordar o en olvidar? ¿ En quedarte inmóvil o en seguir caminando? ¿ En una combinación de ambas cosas? ¿En la capacidad de conservar intensamente el recuerdo del amor perdido, de recordarlo sin desfigurarlo? ¿En la capacidad de seguir viviendo como ella hubiera querido que vivieras (aunque esto es un terreno engañoso, al que es fácil que los dolientes se concedan ellos mismos libre acceso)? ¿ Y después? ¿Qué pasa con el corazón? ¿Qué necesita, qué busca?”.
Este es un libro bastante desigual, naturalmente. Hablar de la experiencia del amor se entiende que es algo subjetivo y personal. También se entiende que el reflexionar sobre el amor puede tomar diferentes formas: se puede ser luminosísima, como bell hooks o Mark Vernon; tiernísimamente cínico y visceral, como Raúl Zurita; curioso, vulnerable e incisivo, como Julian Barnes o George Steiner; o tremendamente aburrido y pretencioso, como Eduardo Milán. Cada quien.
En este contexto, me parece desafortunado el que a una antología sobre el amor, editada en plena segunda década del s. XXI, no le quepa más diversidad, que no le quepan más formas de mirar al amor o pensarlo o vivirlo que las de siempre, que no haya sentido curiosidad por disidencias en la experiencia del amor de este u otro siglo. Me incomoda el que sólo le quepa la voz de cinco mujeres entre los 12 textos que le integran —una de ellas, la de la genial Natalia Ginzburg, además, va sobre su matrimonio con un señor de lo más detestable en this day and age (¡y antes, también!). O sea, en una antología sobre la experiencia del amor hay un texto sobre un matrimonio a todas luces machista que, bueno, quizá no se deba leer con ojos de this day and age pero que, al mismo tiempo, sí, por favor, que se lea así, porque todo eso sigue existiendo y sigue pensándose como una experiencia amorosa y se sigue incluyendo en antologías sobre la experiencia del amor. Y pues, qué espanto.
🙄
PS - Aquí mi lista de películas que confunden amor con amortinaje. 🥁
Demasiado sublimes para mí las disertaciones de Eduardo Milán, Elvira Hernández, Raúl Zurita y Carmen Boullosa, por lo tanto no las entendí tanto… Necesito leerlas de nuevo, detenidamente, con toda atención y concentración. Conecté con George Steiner y Leonardo Padura. Me gustó lo de Mark Vernon, muy edificante. Un relato muy amoroso y sensible de Natalia Ginzburg. Los “fragmentos”, muy interesantes.
Una lectura para ampliar la visión y perspectiva sobre el amor, que tanto tiene que ver con todo.
vdd de dios qué cosas. cuando lo empecé estaba bien enamorada y lo terminé en mero breakup. y está bien !!! dejo aquí el registro de que lo cierro con mucha luz y mucha esperanza, con hartas ganas de seguir aprendiendo a amar, a conocerme amando. con todos los quiebres, derrumbes y milagros que eso implique. y pues eso, qué bonito amar y ser amado, con toda la (im)permanencia que eso conlleva.
Me parece muy interesante la propuesta de Gris Tormenta, de hacer un libro con diferentes voces a partir de un tema, en este caso el amor. Me gustó, en especial porque los autores son de cierta edad ya más experimentada y comparten su perspectiva más reflexiva y profunda.
Es un compendio de ensayos excelentes.. por mucho el de bell hooks me dejó con el corazón vivo. La introducción del libro y de cada texto son una sutileza agradable, y los fragmentos de otros autores dejan con antojo de más. Gran trabajo de gris tormenta y de la Universidad Veracruzana
Aunque los textos son irregulares en ideas, enfoque y estilo, la propuesta, el resultado conjunto y la edición son más que satisfactorios. He confirmado algunas opiniones que ya tenía (qué mal me cae Steiner, qué bien escribe Ginzburg) y conocido nuevos autores y textos por explorar.
Leí este libro porque toda la vida estoy buscando entender el amor. Realmente no conocía la editorial ni muchos de los autores nombrados, pero qué maravilla de compilación. Es una gran estructura la que tiene el libro.
“El amor triangular, donde en la relación se hace un espacio para la vida (y el amor) más allá de los confines de la pareja, es la forma más elevada de amor humano porque hace que una buena vida sea posible.”
Bellisimo compendio de textos. Algunos me gustaron mas que otros, algunos me emocionar mas otro menos, algunos quedaron todos subrayados, otros no tanto pero todos hacen del libro un tesoro muy lindo. Es de esos libros lindos para regalar, otra forma de la experiencia del amor.
Un libro que te lleva de la mano para pensarse las profundidades de las facetas del amor y las distintas formas que lo podemos vivir. Abraza, rompe y reconstruye.
El libro es una muy buena compilación, esos tesoros que uno tiene en la biblioteca y puede recomendarle a pocos. Mis disertaciones favoritas: Nélida Piñón, Leonardo Padura, y Julián Barnes.
El prólogo de Francisco Segovia sobre el amor me pareció muy bueno, con mucha madurez. Leer la manera tan sabia y optimista de expresarse de Leonardo Padura me animó a iniciar su novela sobre Trotsky. No podía faltar bell hooks en este compendio de textos sobre el amor, quien nos recuerda que al amor hay que considerarlo como una fuerza de transformación politica. Y el ensayo de Elvira Hernández también destaca. En él hace un recuento de las diferentes formas de amor a largo de la historia, en el que llega a la actualidad desalentadora en donde el cuerpo y el placer preponderan al amor y al cuidado del otro. “Aun así, con el tiempo, creo que es posible afirmar que, dure el amor un día o algunos años, es un intervalo con un toque de eternidad”.