Karl Marx dejó tras de sí un impresionante legado teórico y una descendencia extensa. Dejó también un vástago adicional, hijo de la criada de la casa, al que nunca quiso reconocer y que entregó a su compañero, Engels. A través de otra hija bastarda de Marx, fruto de la aventura con una aristócrata rusa, Clara Obligado retrata toda una educación amorosa y sexual —no hay variante que no encuentre su preciso y sugerente relato—, y conforma el fresco detallado de una época espléndida. ¿Y si la aristocracia rusa en el exilio, en lugar de hacer la revolución política, hubiera iniciado una revolución sexual? ¿Y si la Historia, en lugar de contarse en masculino,se hubiera contado en femenino? «Clara Obligado inventa un personaje entrañable y lo ubica en una Londres victoriana, entre exiliados rusos, rodeada por la nobleza, la suntuosidad y la militancia». Clarín
Clara Obligado nació en Buenos Aires. Exiliada política de la dictadura militar, desde 1976 vive en España. Es licenciada en Literatura, y ha dirigido los primeros talleres de Escritura Creativa que se organizaron en este país, actividad que ha llevado a cabo para numerosas universidades y diversas instituciones y que realiza de forma independiente.
En 1996 recibió el premio Femenino Lumen por su novela La hija de Marx y en 2015 el premio de novela breve Juan March Cencillo por Petrarca para viajeros. Ha publicado con Páginas de Espuma las antologías Por favor, sea breve 1 y 2, señeras en la implantación del género en España, y los volúmenes de cuentos Las otras vidas, El libro de los viajes equivocados (que mereció el IX Premio Setenil al mejor libro de cuentos de 2012), La muerte juega a los dados y La biblioteca de agua. Tiene numerosos libros de ensayo, entre otros, el más reciente, Una casa lejos de casa. La escritura extranjera. Es colaboradora en medios periodísticos y su obra ha sido traducida a diferentes idiomas.
Me mantuvo enojada casi la totalidad del libro, viendo delitos y falta de valores en todas las páginas. Creo que mis conceptos pacatos y "legales" impidieron que comprenda el fondo de lo que se estaba contando. Igualmente la lectura se disfruta, siempre voy a defender los libros que generan sentimientos y ponen en duda tus pensamientos.-
Una picaresca de deliciosa obscenidad, para poner en el estante al lado de L'Histoire d'O, Exit to Eden, y otras grandes fantasías eróticas escritas por mujeres. Se supone que, además de sus hijas Laura y Eleanor, Karl Marx hubiera engendrado a otra hija con una bellísima y atrevidísima revolucionaria terrorista rusa, Natalia Petrovna, que ha dejado a ésta hija natural, Annushka, con un camarada ruso en París que se dedica más al libertinaje absoluto que a la revolución política. Y que desde jovencísima, Annushka aprende a gozar del coito en toda oportunidad, primero en París con el que supone que es su padre, el rico libertino Dolgorukov, y luego — después de descubrir que Dolgorukov no es su verdadero padre, y que por eso no han cometido incesto — con todo hombre que le apetezca, en Rusia o Francia o, años más tarde, Nueva York.
Nunca veremos a Marx ni sabremos en qué circunstancias se había encontrado con Natalia Petrovna, pero sí sabremos por una carta escrita por ésta, desde su prisión en Siberia después de otro atentado contra el tsar, que su gran amor ha sido otra rusa revolucionaria. Esto da a nuestra autora el pretexto para mostrarnos apasionados acoplamientos lésbicos, además de los muchísimos apareamientos, felaciones y otros escarceos heterosexuales protagonizados por Annushka. Entre las diversas orgías de ésta, figura un bacanal erótico y multitudinario especialmente memorable en París en 1922, cuando Annushka ya tiene 50 años pero no ha perdido nada de su belleza o su fogosidad. Ahí se aprovechan las lenguas, pollas, vaginas, anos y bocas en una cadena de orgasmos que te hará reír mientras te humedeces. Además, nos enteramos de todas las complicaciones de desvestir a una dama en el s. xix (corsés, corpiños, miriñaques, etc.) y vemos los leves cambios de modas sexuales en el cambiante contexto político entre 1872 (supuesto año de nacimiento de Annushka) y 1922. Todo escrito con muchísimo humor y un encaje de un capítulo con el siguiente, y de un personaje con otro, que lo hace un juego literario divertidísimo.
Devoré este libro en un solo día. Magistral la narrativa erótica de Obligado y el rol de la mujer en sociedades patriarcales y coyunturas históricas donde no éramos visibles.
Tengo que confesar que he estado enganchada a la trama pero que me ha dado cringe en demasiados momentos (también es que soy de vergüenza ajena fácil). Los diálogos súper impostados, anacronismos cada dos por tres. Creo que es una novela con un potencial desaprovechado.
Lo leí porque vino recomendado en una recomendación de El País como novela de calidad escrita por mujeres. Sin embargo, no me ha gustado casi nada. Pretendidamente erótica, no me ha interesado en ningún momento, ni por esto ni por la trama en sí.
«Ningún amor, por nimio que sea, merece ser olvidado»
Estuve en la fantástica presentación que se hizo de esta nueva reedición de la que fuera la novela debut de Clara Obligado. Si preguntamos por el exilio de la aristocracia rusa, todos lo asociamos a la política, pero tras leer esta obra tu mentalidad cambiará, sí o sí, será una revolución sexual, bien documentada, porque hasta consoladores encontraremos en sus páginas.
¡Madre del amor hermoso!, con estas temperaturas lo que ha supuesto leer esta obra, estallan los termómetros, erotismo puro sin perder ni un ápice de elegancia ni calidad literaria.
«Pero lo peor del mundo, hija mía, es parecer inteligente: ese sería tu fin».
Y a esta novela debes adéntrate sin más, sin saber con qué te va a sorprender su historia.