Me encanta Esther. Creo que he leído casi todas sus historias publicadas en español, que no son pocas. En la época, Esther era todo un referente. Supongo que vivía la libertad que una niña de la dictadura no podía disfrutar. Era divertida, ocurrente, entrañable y tenía una ropa preciosa. Purita era la mejor, qué ilustraciones!! En definitiva, Esther es mi lugar seguro cuando quiero relajarme, adoro el personaje y todo “su mundo”.