Tras asesinar a varias prostitutas y enterrarlas en el jardín de su casa, Goyo Cardenas fue juzgado como un enfermo mental y confinado en el hospital de La Castafieda. Después de cumplir su condena, tuvo Ia oportunidad de reincorporarse a Ia sociedad completamente «rehabilitado» y deseoso de estudiar Ia licenciatura en derecho. Memorias de un loco anormal examina Ia figura de este asesino serial como un producto cultural que se rige por el imaginario colectivo. AI mismo tiempo, analiza el marco ideológico y el bombardeo mediático que construyen Ia imagen de los delincuentes.
Con su solida investigación, el autor retrata el contexto cultural en el que se desarrollaron los hechos y evidencia el discurso oficial que regia Ia época, los errores en los diagnósticos psiquiátricos, así como una profunda curiosidad por Ia vida privada de este criminal. Expone también los mecanismos del morbo que promovieron Ias metódicas descripciones de Ia prensa y analiza Ia forma en que estos elementos construyeron un mito urbano que condenso los miedos de Ia sociedad de su tiempo.
Del mismo modo, los actos delictivos de Goyo Cardenas y su posterior reincorporación a Ia sociedad lo convirtieron en un referente obligado de Ia memoria colectiva. EI libro revela brillantemente el engranaje que hace posible que un solo individuo pueda llegar a convertirse en Ia representación de todos los males de una sociedad «moderna» y «civilizada». Memorias de un loco anormal recupera un caso paradigmático de Ia sociedad mexicana y da nuevas luces para su comprensión.
Es como un ensayo o relato sobre el primer asesino serial del país, Gregorio Cárdenas, llamado el “Chacal de Tacubaya”. Está dividido en 3 partes: la atención mediática que recibió esta persona después de cometer 4 asesinatos, la discusión entre psicólogos de aquellos tiempos sobre si Gregorio estaba loco, y un relato sobre su estancia en el Palacio Negro de Lecumberri. Aunque da muchos datos interesantes de esa época, el autor también hace varias especulaciones que no aportan nada al tema. Pero lo que si deja en claro es la forma en que medios, sobre todo aquellos de nota roja, satanizan y crean monstruos; y cómo la psiquiatría de aquel tiempo no tenía metodologías claras para discernir a un loco de una persona normal. Puede que esta situación continúe hasta nuestros días.
La manera en la que se cuenta su historia me atrapó desde el principio, a pesar de que ya conocía un poco a este personaje pude descubrir mucho más, no solo de él, también de la época en lo que ocurrió todo. Por momentos sentía que me encontraba dentro de una historia de terror. Además de enseñarte de Goyo, este libro me dejó claro muchos elementos sociales y culturales que al día de hoy se siguen manifestando. Un libro increíble.